ACTO OFICIAL
El Taller de Cerámica de La
Guardia cumple 50 años
De la Redacción de El Litoral
El Taller de Cerámica Artesanal de La Guardia está festejando su 50º aniversario. Por este motivo, el próximo viernes se realizará el acto oficial alusivo a la celebración. Para el mismo está prevista la participación de la Banda Sinfónica Municipal Ciudad de Santa Fe, el descubrimiento de una placa y la entrega de recordatorios, además de la presencia del intendente Mario Barletta y de autoridades municipales.
Vale destacar que el Taller, dependiente del Liceo Municipal Antonio Fuentes de Arco, es un espacio dedicado a la producción artística de piezas de cerámica que recogen en sí mismas la historia y la cultura santafesina y litoraleña. Con materia prima recogida del riacho Santa Fe, alumnos y docentes modelan y crean día a día fragmentos de la propia cultura.
Historia e identidad
El Taller de Cerámica Artesanal de La Guardia es una institución creada en 1960, con el objetivo de formar artesanos ceramistas, aprovechando los recursos naturales y humanos del lugar. Por ese entonces, el lugar era asiento de una importante industria cerámica que aprovechaba la excelente materia prima lugareña, la arcilla del riacho Santa Fe.
En el distrito costero funcionaron tres fábricas: de tubos vidriados, ladrillos huecos, baldosas, tejas; a las que se suma la actividad de ladrillerías familiares. En este marco, la Municipalidad propuso revitalizar la práctica de un arte popular íntimamente consustanciado con la realidad de su medio natural y geográfico, guiados para ello por un elemental principio orientador que reza “donde hay arcilla, ceramistas habrá”.
En sus comienzos, con Alfredo D’Auría como director y maestro, se realizaron piezas a mano que luego eran moldeadas para ser producidas en serie y vendidas en Santa Fe, Buenos Aires y ferias artesanales en distintos puntos del país. Así surgió la típica cerámica zoomorfa negra y bruñida que identificaba a nuestra ciudad y a nuestra región.
El Taller trabajó intensamente, evolucionando visualmente a través de una progresiva superación de etapas vinculadas con el conocimiento y dominio de las técnicas de preparación de la arcilla local, del modelado, del pulido y la cocción. Luego la orientación de la producción hacia el logro de un estilo regional, se inclinó hacia la adopción de una temática enlazada con la realidad circundante, a través de la reproducción de la fauna fluvial. Entre ellos patos, biguás, sapos, loros y peces.
En 2000, se abordó el estudio de la cerámica arqueológica prehispánica de la región, en el Museo Etnográfico y Colonial Juan de Garay. A partir de allí se comenzó a trabajar con el patrimonio del espacio histórico, el cual dejó de ser un lugar de mirada y contemplación para transformarse en una continuación del Taller. Nacieron así las recreaciones que hoy forman parte del Museo de Cerámica Regional Alfredo D’Auría.
Manos en la arcilla
En la actualidad, participan del Taller más de un centenar de personas, divididas en los diferentes grupos y niveles. Allí aprenden acerca del reconocimiento de la materia prima adecuada y de los antiplásticos necesarios, el buen amasado y el perfeccionamiento en el modelado de las formas.
Los alumnos investigan y difunden la cerámica prehistórica arqueológica del lugar. Observan, estudian y experimentan las técnicas de fabricación utilizadas. Obtienen y preparan la materia prima, modelan a mano por la técnica de rollos, preparan sus propios engobes sobre la base de tierras locales, confeccionan gran parte de las herramientas para la decoración de las piezas y practican la cocción. Producen formas que identifican el acervo cultural de la zona y son destinadas a la exposición en el Museo de Cerámica Regional y a la venta.




