AL MARGEN DE LA CRÓNICA

La estupidez es popular

“El fútbol es popular porque la estupidez es popular”; “Once jugadores contra otros once corriendo detrás de una pelota no son especialmente hermosos”; “La idea de que haya uno que gane y que el otro pierda me parece esencialmente desagradable. Hay una idea de supremacía, de poder, que me parece horrible”. Las frases, inmortalizadas por Jorge Luis Borges, hacían alusión a su particular definición de lo que era para él este juego llamado fútbol.

Puede que si Borges viviera, poco podría entender de lo que está sucediendo en la ciudad de Rosario, después del descenso de Central, el llamado equipo de los famosos: el “Che”, Alberto Olmedo, el “Negro” Fontanarrosa y Fito Páez, entre otros.

Las noticias que llegan desde Rosario indican, por un lado, que “hay amenazas de muerte contra el renunciante presidente de Rosario Central, Horacio Usandizaga, y su hijo, Manuel, que motivaron una denuncia policial y presentación judicial”. La prueba presentada para la denuncia fueron panfletos que circularon por las calles rosarinas en los que se lee, en referencia a los Usandizaga, que “no van a poder caminar por Rosario ni por el país”.

Por otro lado, el portal “canalla a muerte” afirma que el fanático rosarino Juan Pablo Dandreta, quien presenció los partidos de la Promoción, se quitó la vida después del descenso. “Al no poder soportar la depresión que le causara el descenso de nuestro equipo, se quitó su tan valiosa vida este joven canalla, de estirpe bien guerrera”, explica el sitio.

Otro dato indica que las guardias de los sanatorios privados y hospitales públicos colapsaron al tener que atender a simpatizantes de Rosario Central, afectados con problemas cardíacos desde el domingo hasta el día de ayer en el sur de la provincia.

Si Borges viviera, después de leer las noticias que llegan desde Rosario, afirmaría más que nunca que “el fútbol es popular porque la estupidez es popular”.