Y VOS... ¿EN QUÉ ANDAS?

EN UN VW GOL NAFTERO 2004

Roberto “Cacho” Galé. Locutor y conductor de radio y televisión.

 

—¿Lo compró porque le gustó o fue un negocio?

—Yo no tengo predilección por determinadas marcas. Si yo te hiciera una historia de los autos que he tenido, te enterarías que he pasado por las más diversas marcas. Ford, Fiat, VW, Renault. Este Gol me lo compré porque me lo recomendó un mecánico amigo, que lo probó y le gustó mucho. Estoy chocho porque anda muy bien.

—¿Cuál fue el primer auto que tuvo?

—Un Graciela, de aquellos autos que se fabricaban en Córdoba. Era modelo 1963, creo. Lo tuvimos por dos años, me parece. Saltamos de la moto DKW 125 al coche, algo increíble en aquella época. Compramos el Graciela en 200 pesos, con cuotas de 10 pesos mensuales.

—¿Qué fue lo mejor que le pasó con el Gol?

—La satisfacción diaria de responder a todos los movimientos que yo le origino. Ando mucho en la ciudad, por mi trabajo, me muevo por todos lados. Vivo en Guadalupe, así que imaginá que todo me queda lejos. Le hago mucho kilómetros por día y es un auto noble.

—¿Tuvo alguna anécdota curiosa o cómica?

—No, la verdad es que todos los coches que he tenido me han dado muchas satisfacciones. Sólo he tenido los problemas lógicos de la mecánica, como una pinchadura o que se paró porque se agotó la batería.

—¿Le es fiel?

—No. Es una de las pocas cosas en las que no guardo fidelidad. Soy fiel con mi trabajo, con mi familia, con mi esposa, con el colegio primario y secundario, pero no con las marcas de automóviles.

—¿Es de maltratar el coche?

—No, para nada. Tampoco soy de los que tienen noción de la mecánica. Pero recurro siempre al mecánico.

—¿Cuál es el auto de sus sueños?

—A mí me gusta mucho el Peugeot. Alguna vez tuve un modelo anterior y me agrada. Tendría un 307, que lo conozco bien porque lo tienen algunos amigos.

—¿Qué consejo le daría al automovilista de calle?

—El tránsito es muy difícil porque concurren muchos factores. Es porque estamos en una ciudad sin semaforización, con pocas avenidas que sirvan de desagote para una libre circulación. Además, se cometen un montón de infracciones motivadas por la cantidad de pozos que hay en las calles, que adolecen de un tratamiento inadecuado. Entonces se hace dificultosa la tarea de conducir. El peatón no tiene seguridad a la hora de cruzar una calle, porque el automovilista se tiene que ir hasta el borde de la ochava para ver la otra calle, y allí se genera un problema. Falta un ordenamiento en la ciudad. Se exige mucho al automovilista pero se le brinda poco. Es un punto de vista. Hay que bajar un cambio con la velocidad, como dicen los chicos.

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