¿Abuso de autoridad?
Orlando Agustín Gauna
L.E.: 6.255.319.
Señores directores: La profesora Cadina Palachi le niega a Eduardo Ramos, condenado en primera instancia, sin sentencia firme, el derecho establecido en el artículo 14 de la Constitución Nacional y en el artículo 11 de la Constitución de la Provincia de Santa Fe, a aprender en el establecimiento público del que es directora. Además de ello, transgrede lo proscripto por el Artículo 9º de la Constitución Provincial, al infligirle al detenido sin sentencia firme violencia moral, al negarle el ingreso a cursar en esa casa de estudios, calificándolo desde su condición de funcionaria pública y directora de la Carrera de Letras, de “represor” e imputarlo de hacer “inteligencia en la universidad para entregar estudiantes a la última dictadura militar”.
Cabe agregar que en el portal de la Universidad Nacional del Litoral, de la que depende la Carrera de Letras, donde la profesora Cadina Palachi es directora, se “adhiere a los principios de la Reforma Universitaria de 1918 que establecen el ingreso libre, gratuito e irrestricto a las carreras de grado y pregrado”.
El artículo 19 de la Constitución nacional reza en su parte in fine: “Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe”, pero Palachi decidió no admitir como estudiante al que califica como “represor Ramos”, privándolo de estudiar en ese establecimiento público, pese a que no existe ninguna ley que se lo prohíba. Pretende restringir el ingreso a la carrera de una persona porque “nosotros no queremos que nuestros alumnos compartan la carrera con un sujeto así”. Sentando un peligroso precedente, pues a su antojo, puede que no quiera que sus alumnos compartan con “negros”, “pobres” u otro grupo de personas por cualquier otra condición social, política, religiosa, etc, en palmaria violación a las Constituciones nacional y provincial.
Es dable destacar que Eduardo Ramos, no habría solicitado su inscripción en la carrera de Letras en ese establecimiento. Que habría habido una sugerencia de la Justicia, para que estando Ramos detenido desde hace más de cinco años, sin sentencia firme, pudiera cursar allí en la modalidad a distancia. Que de esta sugerencia de la Justicia vaya uno a saber cómo se enteró la profesora Cadina Palachi, y en un alarde de impunidad y autoritarismo propio de Estados dictatoriales, se manifestó públicamente a través de la emisora universitaria.
De lo expuesto, surgen elementos de convicción suficientes para estimar que se ha incurrido en abuso de autoridad.




