El Bambino Veira habló del fútbol santafesino en Sudáfrica

“Los clubes deben trabajar en el país como lo hace Colón”

El Bambino Veira con el enviado especial de El Litoral al Mundial de Sudáfrica. Habló con mucho cariño de Santa Fe.

Foto: El Litoral

“Unión tiene que ascender porque es de Primera”, dijo el entrañable entrenador, hoy en el papel de comentarista.

“¿Así que sos de Santa Fe? ¡Qué grande!... Sé que hay una peña de San Lorenzo allá, yo iría con gusto pero vos sabés que en la tele tengo programas en horas complicadas... ¿Y Unión?, tiene que estar en Primera, Unión es un club de Primera. ¿Y Colón? Es un ejemplo ese club”. Todo un personaje el Bambino Veira. Siempre vestido en forma diferente al resto, sin solemnidades pero con buen gusto y distinción. Forma parte, evidentemente, de su personalidad.

El Litoral charló con él en la antesala del partido ante Grecia en Polokwane. Luego del partido, un colega que trabaja con él le comentaba a un par de jugadores argentinos una de las tantas frases risueñas del Bambino, de ésas que lo hicieron tan famoso como su fútbol exquisito en la época de los Carasucias o sus títulos como entrenador (se dio el lujo, como muy pocos, de dirigir a Boca y River).

Cuando la pelota picaba y salía con inusitada rapidez (Diego se quejó de eso y criticó a la Fifa pidiéndole que hagan mejores pelotas), el Bambino dijo: “La pelota ésta pica tan rápido, que cuando sale disparada parece que va a llegar hasta Nueva Zelanda...”.

Y si hablamos de frases, el Bambino inmortalizó un montón. Como por ejemplo cuando hablaba de la Oveja Telch y el Toscano Rendo. “El Toscano se acostaba a las 8 después de Telenoche y yo, a esa hora, me estaba afeitando para salir a patrullar”. Y del ex volante central de Unión y Colón contó una anécdota: “Estábamos jugando un partido en la cancha de Boca y nos estaban pegando un toque bárbaro en el medio, no la veíamos. Entonces, la Oveja me gritó: “Bambino, corré un poquito’. Y yo le dije: “Corré vos que te acostás a las 9 de la noche...”.

—Bambino, ¿qué dijiste de Messi en el partido ante los coreanos?

—¿De Messi?... ¡Qué parece haberse escapado de un estudio de Walt Disney!, ja ja...

—¿Lo ves bien?

—Muy bien, muy bien... Hace muchísimo tiempo que no veo un jugador de tanta calidad. Sólo se lo puede comparar con Maradona y Pelé. Es un jugador magnífico y hasta lo elogiaron dos súper jugadores de la historia como Di Stéfano y Cruyff, así que frente a semejantes opiniones me rindo por completo. Es suficiente.

—¿Cómo has visto hasta ahora el Mundial?

—Los dos equipos que están bien... No, voy a nombrar tres: Brasil, Argentina y Uruguay. Están sólidos, rápidos, me gustan los tres. Y bueno, después habrá que ver qué pasa con los europeos. No sé si España se va a clasificar porque tiene un partido durísimo con Chile. Además, anda bien Paraguay.

—¿Somos candidatos?

—Messi es el único jugador que se saca dos o tres jugadores con enorme facilidad y eso es lo que desequilibra a cualquier sistema.

—Hablando de sistemas, ¿qué se ve de nuevo?

—Normalmente, juegan 4-4-2, 4-2-3-1, esto es lo último que apareció... No me sorprende nada, son sistemas que se conocen.

—¿Qué necesita el equipo para consolidarse?

—No quedar tan largo, porque es muy ofensivo. Tiene volantes de salida rápidos y tres delanteros, por eso sufre atrás. No porque la defensa ande mal, sino por las características ofensivas que tiene.

—¿Qué es Santa Fe para vos?

—¿Santa Fe?, una ciudad bárbara, hermosa, me encanta, llena de vida, la gente es muy afectuosa. Hace más de 40 años que voy a Santa Fe y tengo muchos amigos.

—¿Estuviste cerca de dirigir a Unión o a Colón?

—Puede ser, no me acuerdo mucho pero puede ser... Colón anduvo bien, hizo buena campaña y creo que sintieron mucho el hecho de haber quedado eliminados de la Libertadores en la primera ronda. Y Unión es un club de Primera, Unión tiene que ascender porque se lo extraña en Primera.

—¿Qué te parece Mohamed?

—¿El Turquito? Un fenómeno... Anda bien. ¿Sigue, che?

—Sí, claro, renovó hasta el año que viene.

—Así se debe trabajar.

—Los procesos a largo plazo en Argentina son imposibles, ¿no?

—¡Pero claro!... Por eso lo de Colón y el Turquito Mohamed es una excepción. Así se debe trabajar, como lo hace Colón. Es un ejemplo ese club.

En ese momento, el amigo y colega de El Bocón de Perú, Jorge Estévez, le preguntó por el fútbol peruano y no dudó en proponerse junto a Nolberto Solano, a quien dirigió en Boca. “Perú tiene que estar acá, el fútbol peruano es superior a muchos equipos que vinieron a este Mundial... Pero no te preocupes, yo clasifico a Perú para Brasil 2014. Junto a Solanito dirigimos a la selección y no nos para nadie”, concluyó con sus habituales alardes y franqueza, que lo convierten en un tipo entrañable.

“Los clubes deben trabajar en el país como lo hace Colón”

Enrique Cruz (h) (Enviado Especial a Johannesburgo, Sudáfrica)


/// análisis

La odisea de comprar una entrada

Enrique Cruz (h) (Enviado Especial a Sudáfrica)

Parece que la avivada no es una costumbre meramente argentina, sino que es internacional. Un pasaje aéreo a Durban, por ejemplo, que en épocas normales no cuesta mas de 100 ó 120 dólares, ida y vuelta desde Johannesburgo, ahora se consigue a 4.200 run, unos 580 dólares. Pero a Ciudad del Cabo, que es más del doble de distancia que a Durban, el valor baja a unos 200 dólares. ¿Cuál es la explicación?, que en Durban se va a jugar una semifinal... Aunque en Ciudad del Cabo, también. ¿Y entonces?

Vayamos al tema de las entradas. La Fifa está investigando qué pasó con los más de 8.000 espacios vacíos que había en las tribunas de Soccer City el día de la ceremonia inaugural cuando, en realidad, se había anunciado que las entradas estaban totalmente agotadas desde hacía mucho tiempo. Además, ese día jugaban los Bafana Bafana (Sudáfrica) contra México. Más grave todavía.

La cuestión pasa por lo que siempre ocurre en este tipo de acontecimientos. Hay una importante cantidad de localidades que se destinan a la reventa. Es el gran negocio, no exclusivo de argentinos, latinos, sino generalizado casi a nivel mundial.

Las entradas, hoy, se están consiguiendo por valores que asustan. Y si bien el marco de público es importante en cada partido, el lleno total no se ha dado en ninguno. Ni siquiera en el choque Brasil-Costa de Marfil, donde se anunciaron casi 89.000 espectadores, en un estadio donde entran 92.000.

Pagar 300, 400 y hasta 500 dólares por cualquiera de los partidos de esta serie, cuando todavía ni siquiera se ingresó en la etapa de octavos de final, es moneda corriente. Pero la capacidad de asombro del periodista se desborda hasta límites insospechados cuando se piensa en el valor que puede llegar a tener una localidad para el partido final del domingo 11 de julio en Soccer City.

“Hoy, el precio es de 2.000 dólares. Cuando se acerque la fecha y dependiendo de quién juegue, no sé”, fue la respuesta. ¿2.000 dólares por ver un partido por más que se trate de una final? Parece mentira, pero es verdad. Es lo que hoy se está pidiendo en el negocio de la reventa, o de la venta postergada. O póngale el nombre que usted quiera, aunque pedir semejante valor por una platea no tenga nombre.