En Canadá
Cristina insiste ante el G-20 que
el ajuste sólo agravará la crisis
Los mandatarios de países desarrollados y de las naciones en crecimiento, vuelven a revisar desde mañana el diseño financiero multilateral en medio de la crisis de la Eurozona.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, acompañada por la titular de la Confederación Sindical Internacional, Doctora Sharan Burrow.
Foto: Agencia Télam
De la redacción de El Litoral
Télam
Cristina Fernández de Kirchner llegó hoy a la ciudad canadiense de Toronto, donde participará en la Cumbre del Grupo de los 20 (G-20). “Vamos a plantear que las políticas de ajuste no van a hacer nada más que agravar la situación”, anticipó la presidenta, quien insistirá con los cambios en los organismos multilaterales de crédito y regulación de paraísos fiscales.
La mandataria llegó en el Tango 01 esta madrugada, procedente de Vancouver, donde participó -invitada por Hugo Moyano- del Segundo Congreso Mundial de la Confederación Sindical Internacional (CSI), que representa a 176 millones de trabajadores, 312 organizaciones afiliadas y 156 países y territorios.
Acompañan a Cristina el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y los gobernadores de San Juan, José Luis Gioja; y de Santiago del Estero, Gerardo Zamora.
La presidenta llamó a defender “los derechos de los trabajadores y de los que menos tienen” y se pronunció a favor de reformular los organismos multilaterales de crédito, a la vez que sostuvo que “producción y trabajo es el modelo para salir de la crisis”.
Cristina cerró en Vancouver el Segundo Congreso Mundial de la Confederación Sindical Internacional (CSI), antes de viajar a Toronto para participar desde mañana en la cumbre del G-20.
Cristina puso de relieve la reestructuración de la deuda pública y recordó que la Argentina “acabó este martes de reestructurar el 92,4 por ciento de la totalidad de la deuda”, al destacar que con esa operación el país “ha hecho honor a todos los compromisos que contrajo, pagando todas sus deudas”.
Implosión
“Desde la Argentina estamos viendo un escenario internacional y una realidad muy parecida a la que vivió mi país en 2001 cuando implosionó un modelo y se defaulteó la deuda más importante”, aseguró Cristina en su discurso.
Sostuvo que las políticas de ajuste aplicadas en la Argentina en 2001 “son muy similares a las que se aplican en parte de la Eurozona” y destacó que se trata de “recetas viejas, donde son los trabajadores los que tienen que hacerse cargo de la cuenta de los sectores financieros”.
En ese sentido, la presidenta puso de relieve además la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores, al sostener que el salario mínimo de la Argentina es “el más importante de toda América Latina”.
“Mi obsesión en la crisis fue mantener el vínculo laboral porque una vez que se destruye un puesto de trabajo cuesta mucho más tiempo recuperarlo”, dijo Cristina.
Por otro lado, la presidenta instó a “clausurar una etapa del capitalismo que creyó que el dinero generaba dinero por sí mismo, sin pasar por el circuito de producción”.
Recordó que así como en los “90 los organismos internacionales de crédito tomaron a la Argentina como ejemplo, en el 2001 “le soltaron la mano”.
Reiteró además la necesidad de que los Estados intervengan “activamente en las políticas contracíclicas y comiencen por fin una regulación a fondo del movimiento de capitales que no tiene ningún tipo de contralor y que ha sido una de las causas de la crisis”.




