HUELGA PUBLICA Y PRIVADA

Fuertes protestas en toda Italia

contra los planes de ajuste

Fuentes oficiales aseguran que la adhesión al paro no fue importante. El sindicato que convocó a la medida dice lo contrario.

Fuertes protestas en toda Italia contra los planes de ajuste

Miles de personas se manifestaban esta mañana en el centro de Roma, convocadas por la Confederación General Italiana del Trabajo.

Foto: EFE

 

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EFE/DPA

Más de un millón de personas se manifestaron hoy en Italia contra el plan de recortes de unos 24.000 millones de euros del Gobierno de Silvio Berlusconi, según los primeros datos facilitados por el sindicato mayoritario, Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL).

El CGIL considera un éxito la huelga de trabajadores del sector privado y público que ha convocado de modo unilateral para este viernes, iniciativa que se lleva a cabo en todo el país salvo en las regiones de Toscana (centro), Piamonte (norte) y Liguria (noroeste) y con la que protestan por lo “equivocado e injusto” del plan de austeridad. A falta de que el sindicato facilite datos generales del seguimiento de la huelga, el ministro de Administración Pública, Renato Schiffani, aseguró que, tomando como base una muestra del 10 por ciento de los empleados públicos, la adhesión a los paros es del 1,91 por ciento.

Las manifestaciones se celebran en todo el país, con Roma, Milán (norte) y Bolonia (norte) como centros neurálgicos de las protestas, que se suman al paro de ocho horas en cada turno de los empleados públicos y de cuatro horas en los del sector privado.

En la capital italiana la manifestación tuvo lugar a primera hora del día y a ella acudieron, según el CGIL, más de 40.000 personas con pancartas en las que se podía leer “Nosotros la crisis no la pagamos” o “En la fábrica, en la oficina, en el colegio, en casa: sin derechos somos sólo esclavos”.

Otros puntos del país

En Milán, donde la adhesión a la huelga, según el sindicato, fue de entre el 50 y el 60 por ciento, se manifestaron unas 70.000 personas, según informa el diario milanés “Corriere della Sera”, entre ellos, el secretario general del opositor Partido Demócrata (PD), Pierluigi Bersani.

El líder de la oposición pidió al gobierno que corrija los puntos “más inaceptables, que afectan a los servicios y a las rentas fundamentales” recogidas en un plan de austeridad que afronta ahora su trámite parlamentario y que exige el mayor esfuerzo a los empleados públicos y a las administraciones regionales y municipales.

“Nosotros hemos hecho propuestas de 24.000 millones de euros, pero las hemos distribuido de modo diferente. ¿Por qué no se las miran?”, dijo Bersani, en declaraciones que recogen los medios italianos.

La huelga, que está acompañada de importantes manifestaciones en ciudades como Nápoles (sur) o Palermo (Sicilia), ha provocado algunos problemas en el servicio de transporte público de las grandes ciudades, donde en diferentes tramos horarios ha habido paros de cuatro horas.

En el aeropuerto romano de Fiumicino, el más importante del país, han habido algunas cancelaciones de vuelos por la huelga, que en el caso del transporte aéreo estaba prevista desde las 10.00 a las 14.00 hora local (08.00-12.00 GMT).

La mayor cola de viajeros en busca de información o cambios en sus billetes en Fiumicino se registró, según los medios de comunicación italianos, ante el mostrador de la aerolínea española Vueling.

En Londres recomiendan sumar reservas

El Banco de Inglaterra afirmó hoy que la crisis de deuda en la eurozona es un “riesgo clave” para el sector bancario del Reino Unido y que la respuesta de las entidades financieras debería ser incrementar sus reservas de efectivo.

En su último informe sobre estabilidad financiera, difundido hoy, el banco emisor indicó que las medidas adoptadas por la Unión Europea (UE) para hacer frente a la crisis van en la buena dirección, pero insistió en que la exposición de los bancos británicos a otros prestamistas europeos les hace “vulnerables”.

Las dudas sobre la deuda soberana de varios países ponen en cuestión la fortaleza de algunos bancos europeos, argumentó el Banco de Inglaterra, que señaló que esta debilidad podría tener un impacto negativo en el sector financiero británico.

La autoridad monetaria reconoció que los bancos del país tienen una exposición directa “relativamente pequeña” a la deuda de Grecia y otros países de la eurozona en crisis, pero añadió que los vínculos indirectos son “sustanciales”.

El Banco de Inglaterra indicó que una suspensión de pagos por parte de Grecia u otros Estados emisores de deuda soberana podría conducir al colapso de los bancos europeos, lo que repercutiría en una pérdida generalizada de confianza, incluido el Reino Unido.

Un mayor clima de temor en los mercados, añadió la entidad, podría derivar en una bajada de los precios de activos de riesgo como los bonos corporativos, lo que forzaría a los bancos británicos a rebajar el valor de sus préstamos, sufriendo grandes pérdidas.

Reforma financiera en EE.UU.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, dio hoy la bienvenida al acuerdo preliminar en el Congreso para aprobar la “mayor reforma financiera en nuestro país desde la Gran Depresión”. En una breve alocución antes de partir hacia Canadá para participar en las cumbres del G8 y el G20, que agrupan a las principales economías del mundo, Obama aseguró que “el crecimiento económico y la prosperidad dependen de que contemos con un sector financiero firme y robusto”.

El acuerdo logrado esta madrugada en EE.UU. tras veinte horas de negociación ininterrumpida en el Congreso incluye “las mayores protecciones financieras para el consumidor” en la historia del país, a juicio del presidente estadounidense.

En lugar de una serie de agencias supervisoras, ahora habrá sólo una, y las agencias emisoras de tarjetas de crédito y las empresas hipotecarias “tendrán que cumplir las reglas y proporcionar información clara y concisa”.

Asimismo, regula por primera vez los mercados de derivados, que manejan 600 billones de dólares al año y que “sacaremos a la luz del día” por primera vez.

La medida, aseguró, abarca “el 90 por ciento” de lo que él había pedido cuando reclamó al Congreso que acometiera una reforma del sistema financiero para evitar que se repitan crisis como la padecida en los últimos dos años, la peor desde la Gran Depresión.

La reforma otorga también más poder de supervisión al gobierno y limita la posibilidad de que los bancos hagan apuestas arriesgadas con sus fondos.