Artes Visuales
Artes Visuales
“Poéticas,
serialidades,
confluencias”
Domingo Sahda
Con un título elusivo, de dispersa generalización, la artista plástica santafesina Nanzi Vallejo ha inaugurado recientemente una exposición de dibujos de los cuales es autora, en el Museo Municipal de Artes Visuales Sor Josefa Díaz y Clucellas, San Martín 2068, Santa Fe.
La colección de trabajos exhibidos tiene el carácter de muestra antológica y reúne obras elaboradas en distintos tiempos cronológicos, a las que cabe agregar realizaciones más recientes que trasladan las imágenes y su particular carga expresiva al plano como realizaciones de tapices bordados. Con ellos, la autora se abre a nuevos horizontes creativos, estableciendo sutiles vínculos expresivos que siempre han caracterizado su obra sobre otros soportes. Del atento recorrido de la muestra expuesta, vale la pena transcribir los conceptos que fueron vertidos en ocasión de la realización y presentación pública del ejemplar de la colección “Creadores Santafesinos” dedicado a la expositora:
Nanzi Vallejo: La frágil sutileza
“La levedad del trazo, la sutileza del gesto que deja una tenue huella sobre el papel, frágil huella mordida por agobiantes presagios. Anuncios de futilidad, avisos de desencanto, señales de la vida que imperceptiblemente se filtran en la materia de las cosas simples, cotidianas. El misterio de lo impensado, aquello que crece en el lugar inopinado, recordándonos al fin de cuentas que la vida se reduce a tiempo y cenizas, encantamiento y angustia, retahíla de promesas incumplidas, gris nube de impalpable humo que se pierde en el ayer, en el olvido.
“El dibujo de Nanzi Vallejo es la sujetada imagen de quien al relevar y revelar los secretos de su mundo inmediato, construye un discurso visual de evanescentes realidades que precipitan otras; pliegues y bordes que muerden la niebla, materia que se difumina delicadamente.
“El viaje de las sombras, desde la luz esplendente a la bruma profunda, en la que todo perfil se borra, sujetan la mirada. Vallejo construye cada obra sin embargar su atenta lucidez en arrestos temperamentales. El dominio del lápiz, herramienta fundante de su camino de hiladora de sueños, hace de él el recurso para crear otras imágenes; o tema de su obra; compañero inseparable, continuidad de sí misma, vocero de su pensamiento visual.
“El agazapado gemido por las ausencias impregna cada una de sus proposiciones. La creadora no celebra la vida exultante, alumbra los escondidos pensamientos, el asecho de los presentimientos, la extrañeza de las cosas con las que vivimos.
“Con la serena lucidez de quien sabe de antemano que aquello que persigue, que una y otra vez huye haciendo muecas, burlándose de su empeño no la doblegará, Nanzi Vallejo dibuja su obra, y al hacerlo, dibuja su vida. Sin estridencias, desplantes, con la obcecada actitud de quien intuye que el otro lado de las cosas esconde el secreto anhelado.
“Ajeno a los retemblores periódicos del mundo del arte, su dibujo tienta ocasionalmente alternativas manifestaciones que se desechan prontamente. Abroquelada en una decidida percepción que anuda realidades y ficciones en un discurso que enlaza la mirada desde el tenue, sofisticado registro, juega el extraño juego de verdades y ficciones intercambiando acentos, roles, perfiles. Con obstinado rigor, Vallejo trabaja su obra, señala el misterio de las imágenes que evocan la vida, amalgamando la suya a esas nubes que se adensan en su quietud, a sus paños pulcramente plegados, extrañamente palpitantes, a sus huecos, desmayados guantes, envoltorios de manos, sus manos, ésas con las cuales la artista construye su obra, desafiando la finitud del tiempo”. (*)
“El Cuco”
En el Museo de Arte Contemporáneo, MAC, de Bv. Gálvez 1587, Santa Fe, la artista Lali Martínez Spaggiari expone una colección de sus trabajos plásticos de reciente ejecución y particular factura, a los que denomina, nucleándolos, con el nombre de “El Cuco”.
Con una muy personal manera de explorar las formas, recortándolas, definiéndolas como tales y montándolas sobre soportes translúcidos, Martínez Spaggiari crea un universo visual que se balancea entre la figura que se define ambiguamente como cuerpo a explicitar el anverso y su reverso en idéntica unidad expresiva, y en otra lectura posible, como tapiz plano a elección.
Las imágenes, recortadas y montadas de este modo, prefiguran una suerte de arte textil, tanto por la materia empleada cuanto por su resolución visual.
Estos “cucos”, de cuidada resolución, se definen como imágenes de proyección ingenua sin corresponderse efectivamente con la carga semántica tradicional que presupone el título de los mismos... “No dan miedo, son seres que ofrecen un estar en el horizonte imaginario..., son ingenuos y sensibles”.
(*) Domingo Sahda /
Santa Fe / octubre 2002.
Obras de Nanzi Vallejo.