Palo Oliver explicó el rol del municipio

Amigos y familiares de los accidentados

marcharon hacia la Municipalidad local

Una columna de familiares y amigos de los chicos embestidos el pasado fin de semana se movilizó hoy frente al municipio local, donde fue recibida por el intendente Palo Oliver.

Amigos y familiares de los accidentados  marcharon hacia la Municipalidad local

Encabezados por familiares de Emanuel Contini, amigos y allegados de los chicos accidentados en la Av. Ejército Argentino (ruta 19) el pasado domingo marcharon esta mañana hasta el palacio municipal.

Agencia Santo Tomé

 

 

Sergio Ferrer

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Esta mañana, familiares, allegados y amigos de los jóvenes que sufrieron el accidente en la madrugada del pasado domingo a escasos metros del hotel Escala Uno de nuestra ciudad -a la vera de la ruta Nº 19-, se congregaron en la zona de Av. 7 de Marzo y Pasaje Güemes, para luego marchar por 25 de Mayo hacia la Municipalidad de Santo Tomé. Allí estaba previsto que los recibiera el intendente local Fabián Palo Oliver, a quien le iban a realizar un petitorio verbal, relacionado a distintos aspectos que hacen a la problemática de la seguridad vial y a la manera de encontrarles solución.

Consultados por este medio, algunos de los referentes del grupo movilizado hoy se esmeraron en aclarar que esta movilización surgió como iniciativa de los amigos de los jóvenes accidentados -Amorina Ordóñez, Emanuel Contini, Romina Arce, María Belén Sasia, Rodolfo Sasia (los dos primeros siguen internados, bajo control médico en el hospital Dr. José María Cullen de Santa Fe)-, quienes se autoconvocaron para marchar sin portar ninguna clase de pancartas, leyendo una oración del padre Ignacio. Inclusive, Rodolfo y María Belén Sasia participaron de la movilización.

Respuesta del intendente

Ante la discusiones y polémicas que generó este tema en los últimos días, Diario El Litoral se contactó con el intendente Palo Oliver, quien se expresó en los mismos términos que ha venido esgrimiendo durante toda esta semana, en la que se mostró molesto y dolido por algunas de las versiones que circularon respecto a la falta de iluminación y de controles municipales en el sector en el que se produjo el mencionado accidente. Inclusive, el jefe municipal remarcó que “por desconocimiento” o “imprudencia”, se estuvieron diciendo cosas que perjudican al municipio. “Sabemos que hay aspectos por mejorar en ese sector, pero es una zona que tiene veredas y está iluminada, no es que se encuentre a oscuras como se ha dicho”, resaltó también.

“Decir que no estamos controlando, que no hay veredas y que no hay iluminación escapa a la verdad, y si nosotros no aclaramos esto, van a seguir diciendo que somos los culpables de todo”, agregó luego el titular del gobierno local, quien también subrayó la total predisposición del municipio santotomesino para colaborar con la Justicia, con la intención de esclarecer si hubo falla humana o mecánica.

“La primera persona que llegó al lugar del accidente fue un empleado nuestro; un inspector municipal que estaba trabajando esa noche, quien estuvo entre la gente que asistió a los accidentados; esto, por sí mismo, se constituye en prueba de que se estaban realizando los debidos controles”, acotó.

“Aceptamos que se hagan planteos porque se cree que los controles pueden ser insuficientes -sin duda alguna que se pueden mejorar-, pero presentar esta situación como si la Municipalidad de Santo Tomé no hubiera intervenido, es una falacia”, aseveró Palo Oliver, quien en algunas de sus salidas públicas habló de “mala leche” y de intencionalidad en los ataques al proceder municipal.

Políticas concretas

“No me canso de repetirlo; para nosotros la seguridad vial es una preocupación real y así lo fuimos demostrando en estos dos años y medio de gestión. No nos hemos quedado únicamente en promesas, ya que implementamos acciones concretas sobre esta materia, las que van desde la incorporación de equipamiento de comunicación, una camioneta, motos y alcoholímetros para la Policía Municipal, hasta el desarrollo de una campaña de educación vial y la habilitación de un corralón propio, para poder hacer retención vehicular”, amplió el intendente, no sin antes resaltar que siempre las ideas sobre las que se trabajan son las de resguardar la vida individual (la referida campaña se llama “Elegí la vida”) y la de generar, en los conductores, el respeto por sí mismos y por los demás, así como un cambio responsable en el comportamiento equívoco de aquellos que cometen faltas de tránsito o demuestran impericia.

“Santo Tomé será el primer municipio de la provincia y del país que tendrá un registro único de accidentología, para poder estudiar la evolución de los accidentes viales en la ciudad”, acotó. “De todas maneras, con todo esto que nos pasó, estamos evaluando concretamente cerrar todos los boliches bailables, para ver cuál es la respuesta de la gente... ¿Por qué? Porque se dio a entender que el municipio no se preocupa por lo que pasa en la ciudad, o que no ha hecho nada, y no es así”, prosiguió explicando Palo Oliver.

“Durante el verano se clausuraron boliches bailables y fuimos criticados por eso; clausuramos y nos criticaron y ahora lo hacen porque dicen que las medidas son insuficientes. Ahora bien, nadie hace hincapié en que la noche y el comportamiento de los jóvenes no son fáciles de controlar; inclusive con el sistema de adicionales es difícil conseguir policías y todos saben que no se pueden hacer los controles si no son acompañados por efectivos de la Policía de la provincia, porque siempre hay problemas. Si hasta hubo inspectores agredidos”, concluyó.


///opinión

Algo tiene que cambiar

Ariel Durán

Si entendemos que un accidente es el suceso repentino ocurrido por causas involuntarias, no podemos erigirnos como jueces de lo que sucedió el pasado domingo. Lo que sí podríamos afirmar es que confluyeron, por lo menos dos factores determinantes para que esta tragedia pase: menores caminando por la banquina de una ruta nacional y un auto que se salió de la cinta asfáltica, por causas que aún hoy, a ciencia cierta y al margen de las primeras conjeturas, no se conocen. Personalmente, pude comprobar, a las 3.30 de la mañana de ese día, a cientos de autos detenidos en las banquinas y casi en las zanjas aledañas a un boliche (casi un kilómetro más adelante del hecho) y grupos de chicas y chicos con jarros de bebidas en medio de la ruta, como si estuvieran dirigiendo el tránsito. Y esto último no es nuevo, ni estoy dando una noticia relevante, a tal punto que ya a nadie le llama la atención dicho comportamiento.

¿Qué operativo del Estado daría resultado para encausar esa situación? No lo sé, pero me preocupa. Caminar a la vera de una vía tan transitada porque no hay veredas, por la oscuridad o porque asaltan, no es excusa de rigor, como tampoco lo es para ningún conductor, argumentar que circula sin visibilidad por efecto de un manto de niebla. En este caso, los primeros debieron tomar los recaudos para no exponer su integridad física y el segundo, detener la marcha si es que no veía nada. Más aún, si es cierto, como se dice, que los menores habían salido del boliche, la pregunta que me hago es... ¿Qué hacían allí, si tienen prohibida la permanencia? ¿O que hacían en esa zona a esa hora casi despuntado el sol? Mis inquietudes no son menores: son preguntas que hacen a factores que se unieron en un instante y la fatalidad no perdonó a ninguno; ahora sufren todos por igual. Por experiencias anteriores sabemos de los desmanes a la salida de las confiterías, estén en el casco urbano o no. Si todo sigue siendo un caos... ¿Para qué se habilitan? Hoy, lo más importante de todo es que los chicos se recuperen; lo demás es complementario. De todas maneras, el tema a discutir es el de las responsabilidades que a todos los actores les cabe, para que no sigamos debatiendo banalidades y de una vez por todas integremos una comunidad seria.