Fue registrado en “Trata de personas”
Investigan como secuestro el caso de Leonela Cecaro
Mediante un llamado telefónico anónimo, alguien pidió dinero a cambio de la libertad de la mujer desaparecida.

Claudio Valenzuela con uno de sus hijos en brazos espera el regreso de Leonela.
Foto: Danilo Chiapello
José Luis Pagés
La presencia de la desaparecida Leonela Cecaro (21) se insinúa en un contexto de alto riesgo, socialmente desquiciado.
Si por su voluntad u obligada por terceros, Leonela estaría atrapada en una situación que compromete su libertad.
Desde ayer la desaparición de Leonela Cecaro estaría siendo investigada como un caso de secuestro.
Algunas llamadas telefónicas anónimas pusieron a la policía detrás de una pista que esta mañana fue descartada.
Arrojó resultado negativo una inspección domiciliaria practicada en el barrio Las Lomas.
Alguien había llamado para decir que allí había visto a una persona idéntica a la chica buscada.
Pero esa no fue la única comunicación. Otros dijeron que tenían a Leonela y pidieron dinero a cambio de su libertad.
Aún cuando se trate de oportunistas, esas llamadas avivaron el sufrimiento de la familia.
De todos modos, por estos y otros datos, la policía investiga ahora un presunto secuestro y no un rapto, un secuestro extorsivo.
Felipa, la madre de Leonela, se preguntó: “¿Pero qué nos pueden sacar a nosotros si no tenemos nada?”
La mujer dijo que anoche la policía parecía interesada en investigar a Claudio Valenzuela, el compañero de Leonela.
“Lo llamaron de la Seccional 6a. y cuando llegó lo sacaron al patio y le hicieron mil preguntas.”
“Hace años que conocemos bien a ese muchacho que ahora está mal. No deberían molestarlo”
El muchacho en cuestión, no hizo críticas, pero aprovechó la entrevista para pedir por el regreso de Leonela.
“Ella conmigo venía bien, programábamos cosas. Quería pintar la casa, tenía ese proyecto y lo hicimos”, recordó Claudio.
“Equipamos la casa poco a poco, con créditos chicos que nos da una empresa y que pagamos día por día”.
“Si ella se dejó empaquetar por alguien le pido que vuelva, los nenes están sufriendo, preguntan por ella, por su mamá.”
“Pero no creo que Leonela se fuera por su cuenta, alguien se la llevó _por la fuerza_ y no puede volver”, reflexionó.
Claudio, maestro panadero, hace doce años que trabaja para una conocida empresa desde las 8 a las 19.
“Hoy Matías (4 años) vuelve a la escuela, pero yo no puedo dormir, no puedo cerrar los ojos, no puedo trabajar, dice apenado. La relación de Claudio y Leonela se remonta a siete años atrás cuando él llegó desde barrio Chalet.
Diez años mayor que ella el muchacho pidió el consentimiento de la familia para salir con ella.
“Mucho tiempo vivimos de prestado”, pero después pudimos mejorar nuestra posición”, dice.
Ahora viven detrás del cementerio, en calle Estrada, frente a la casa de Felipa, la madre de Leonela.
San Pantaleón es un barrio pobre y triste, tanto en primavera como en invierno.
Se cuentan por docena los perros que pelean a dentelladas y las bolsas plásticas vuelan a ras del suelo, como fantasmas.
La mujer desapareció una semana atrás cuando iba en camino a la escuela República de Bolivia donde concurre su hijo.
El caso está en conocimiento de la Justicia y también de la División de Lucha Contra la Trata de Personas.
En el terreno de los hechos son los agentes de la Seccional 6a. y Seguridad Personal los que realizan el trabajo policial.




