En memoria de Horacio Castillo
Horacio Castillo.
El 5 de julio pasado falleció en La Plata, a los 76 años, Horacio Castillo, poeta, traductor y ensayista. Lo recordamos aquí con el fragmento de un reportaje publicado en el suplemento Cultura de este diario, en 1999, y con alguno de sus memorables poemas.
A Nydia Andino, su plaza España y mi plaza, inspirada por su obra y gracia Oh, la plaza de los besos, territorio mítico, madre patria de cuanta plaza se cruzó en mi vida, patio de la noche de retretas y retratos Al conjuro de-...
Si pienso la hipótesis espléndida, la de los poetas, que consideran que toda la vigilia es un sueño, la idea me lleva a recordar aquella conocida frase de Shakespeare: “Estamos hechos de la misma madera que nuestros sueños”. Por eso, Vogelweide, el poeta austríaco, se pregunta: “¿He soñado mi vida o fue un sueño?”. No está seguro. Me pregunto si el poeta sabe a ciencia cierta si lo que escribe corresponde a un ensueño, es decir, a un estado de la realidad donde asoman los profundos mundos interiores o si, al encarar el libro que pensó, pasa por la puerta de marfil de Eneas y sueña aún una pesadilla.