Al margen de la crónica

Un cineasta siempre innovador

 

En tiempos en que la sequía de ideas, las constantes remakes de clásicos de antaño y las propuestas banales apuntadas únicamente a satisfacer a públicos poco exigentes son cada vez más frecuentes en el cine, figuras como las de Christopher Nolan adquieren una relevancia mayor que la que, por mérito propio, tienen.

Es que este guionista y director británico se erige como una de las mentes más creativas de la última década, con filmes que no por ingeniosos dejan de ser sumamente entretenidos.

Hace exactamente diez años sorprendió (y a muchos maravilló) con “Memento”. Para quienes no la vieron, la película cuenta la historia de un investigador de seguros que a causa de un golpe en la cabeza no puede evitar olvidar hechos recientes después de unos pocos minutos. Y que para colmo, con las erráticas pistas que él mismo va dejando tatuadas por todo su cuerpo, debe reconstruir el asesinato de su esposa.

Tras su estreno el filme tuvo el destino de obra de culto, fundamentalmente por su curioso y arriesgado guión, y le abrió a Nolan un crédito extraordinario, que no desaprovechó. Su siguiente paso fue unir a la (aparentemente) dispar dupla Al Pacino-Robin Williams para rodar “Noches blancas” perturbador policial ambientado en Alaska.

Después, en 2005, se dedicó a desentrañar las turbias motivaciones del héroe de ciudad Gótica en “Batman inicia” que tuvo su más reciente capítulo en “El caballero de la noche”. En el medio, se despachó con una pequeña joya: “El gran truco”.

Para el jueves que viene, se espera el estreno en Argentina de su último filme “El origen”, con gran reparto encabezado por Leonardo Di Caprio y Michael Caine. Hasta ahora, tras su estreno en USA, cosechó críticas muy positivas, que destacan la originalidad y las innovaciones de su argumento. Y, dada la precisión y calidad visual de la globalidad de la cinematografía de Nolan, parece una propuesta para agendar.