Mano a mano con el presidente de Colón, Germán Lerche...
“Los dirigentes estamos doloridos por Maradona”
Protagonista del entorno íntimo de Grondona, habló de lo que pasó con Maradona y la decisión de la Afa de no renovar su contrato. Criticó a Ruggeri, habló de Fantino, de Larrivey y dijo que “Colón será uno de los mejores clubes del país”.

Germán Lerche habló en extenso con El Litoral sobre todos los temas, fundamentalmente lo ocurrido entre la Afa y Maradona a partir de la eliminación argentina.
Foto: Mauricio Garín
Enrique Cruz (h)
Predio sabalero. El mediodía va dejando lugar a la siesta, Germán Lerche toma unos mates en la oficina del fútbol amateur, junto a Rubén Rossi y sus colaboradores, repitiendo una práctica que se hizo habitual y que refleja la convicción con la cual Colón encara su proyecto de inferiores, en el que desde el presidente para abajo se encuentran todos involucrados. El final de la ronda de mates, con anécdotas varias que muestran la relación de afecto con la que se maneja el presidente hacia quienes se encolumnan en la labor con los juveniles, indica el comienzo de una larga charla con Lerche. Con un tema puntual sobre el que el presidente se explayó y que tiene nombre y apellido con mayúsculas para el fútbol argentino: Diego Armando Maradona. La cercanía de Lerche con Grondona, su presencia durante el tránsito que duró la participación argentina en el Mundial de Sudáfrica y las reuniones posteriores de las cuáles participó, lo habilitan para opinar con fundamentos. Y para hablar de Colón, claro está.
—Empecemos por la frase más contundente de Maradona, Germán. Dijo Diego que Grondona le mintió...
—Los dirigentes tenemos una potestad, que no desarrollamos en su plenitud, que es la de hacer y deshacer. Dicho de otra forma, nuestra misión es la de imponer. La actitud de Grondona, en cambio, es distinta, es más de consensuar. Y con Maradona, más todavía. Me consta que Julio, y en este sentimiento me incluyo, está tremendamente dolorido por lo que pasó. Pasadas las primeras horas de calentura, después de la derrota con Alemania, dijo que había que apostar por la continuidad y corregir algunas cosas. Sólo eso, corregir algunas cosas. Entonces, la conclusión es que no le mintió.
—¿Por qué, entonces, se le pidió que dejara cesantes a sus colaboradores?
—Grondona siempre tuvo en claro la continuidad de Diego y que no se le debían imponer cambios, sino aconsejarlo. El no aceptó esas sugerencias y por eso no se le renovó un contrato que había vencido. Sucede que, en este país, el fútbol genera muchas cosas y, por ejemplo, se da que sobre la continuidad del técnico de la selección opine la presidenta, el jefe de gabinete y el taxista. Y esto es lo que genera Maradona. Parece que estamos definiendo un ministro de economía o un gobernador, pero sólo estamos decidiendo sobre el técnico de la selección. Y está claro que Grondona quería que se quedara bajo ciertos lineamientos que Diego no quiso aceptar.
—Entonces, sos de la idea que Grondona manejó esto correctamente...
—Totalmente, lo manejó muy bien. ¿Sabés de qué hay que estar absolutamente seguros?, de que la decisión la tomamos sin presiones ni exigencias de ningún tipo. Hace un año se decía que era imposible que Grondona rompiera los derechos televisivos con el grupo Clarín, y sin embargo se rompió el vínculo. Y ahora se decía que Grondona no lo iba a cesantear a Maradona porque había presiones del gobierno nacional... Mirá, el fútbol argentino es grande por los 31 años de gobierno de Grondona. ¿Sabés por qué?, porque en este lapso, al fútbol, lo gobernaron los dirigentes del fútbol y no terceras personas. Grondona no le mintió a Maradona. Diego es de usar estas frases sin desarrollo, pero creo que no sabe escuchar, que no entendió que Julio le quería dar un consejo, lo quería ayudar y no le quería imponer nada.
—Pero al decirle lo de los colaboradores, ¿no te parece que lo invitó a reaccionar como en definitiva lo hizo?
—Los médicos, masajistas y utileros no forman parte del cuerpo técnico, son empleados de Afa. Es como si yo tomara una decisión sobre el doctor Vega o los kinesiólogos, que no vinieron con Mohamed sino que son del club. Respecto de los colaboradores, el consejo era incorporarle gente capacitada y con experiencia. Ahí estuvo Lemme en su momento y después se fue, luego no se lo aceptó a Batista, lo sumó a Enrique, que es un flor de tipo... Lo que uno buscaba era ayudarlo, nunca fue un imperativo. Jamás le dijo: “vos te quedás y todos estos se van”. Más todavía, Diego salió al aire el domingo a la noche y se atajó por algo que no había pasado.
—¿Los dirigentes se sintieron molestos porque Ruggeri entraba al predio en Pretoria y algunos dirigentes no podían hacerlo o tenían limitaciones?
—Si Ruggeri decía que quería ayudar a Diego, lo primero que tenía que hacer era no ir a Pretoria a molestar.
—¿Fue tomado como una provocación teniendo en cuenta su grado de conflicto con Grondona?
—¡Pero no de Diego!... ¡Yo sé que todos quieren estar con él! Ruggeri, la presidenta y ¡hasta Chávez! Pero una persona que genera conflicto con la dirigencia, como Ruggeri, y no en mí porque no lo conozco, debería haber colaborado con otra actitud. Por el contrario, me parece que actitudes como la del profesor Signorini, más allá de algunas críticas que se pudieron hacer hacia él, ayudan a Diego.
—¿Cómo se dio la decisión?
—Muchos piensan que se tomó en la reunión del martes pasado, producto de las declaraciones de él, cuando habló con Fantino el domingo a la noche, y no es así. Nos reunimos el domingo siguiente al partido con Alemania, luego lo hicimos el lunes con Grondona, todo esto en Johannesburgo; posteriormente, nos encontramos en el predio de Afa el miércoles siguiente a la final de España-Holanda, y hubo otras dos reuniones más. La decisión se maduró y hasta nos comprometimos a hacer una especie de congreso.
—¿Para qué un congreso?
—Porque el problema del fútbol argentino es también deportivo. El torneo argentino es cada vez más lindo pero también cada vez más flojo en lo técnico y esta es una discusión que tenemos que plantearnos los mismos dirigentes. ¿Por qué se va un Messi a los 14 años?, ¿por qué no aparecen más jugadores con la técnica que alguna vez nos distinguió? Esta es una discusión que nos vamos a plantear los dirigentes en breve, posiblemente en Mar del Plata. Algo tenemos que hacer.
—¿Escuchaste lo que dijo Alejandro Fantino de vos?
—No, pero algo me contaron... Me hace notas seguido Alejandro y varias veces me trató como uno de los mejores dirigentes del fútbol argentino. Me contaron y estuve a punto de llamarlo para decirle gracias, porque me hace famoso... Creo que Fantino está criticando con un grado de carga emocional muy grande a la dirigencia. No sé qué le ha pasado. Debe cuidar algunos intereses propios que desconozco y estará ofendido porque los dirigentes no renovamos el contrato con Maradona. ¿Es cierto que dijo algo así como que somos unos traidores a Maradona porque alguna vez nos servimos de él y ahora le soltamos la mano?
—Algo así...
—No hay que darle al pito más de lo que el pito vale. Puede opinar lo que quiera. Pero te voy a decir algo: los dirigentes estamos muy dolidos por la decisión que tomamos. Creíamos en Maradona, pero él no supo escuchar... No sé, me dijeron que Fantino le pegó a Passarella, a Segura, a Grondona y a mí... ¿Es así?... Le agradezco porque me hizo famoso.
—¿Viene o no viene Larrivey? (N. de R.: Se decía hoy en Italia que ya le firmaron los papeles y viajaba este fin de semana a la Argentina para incorporarse a Colón).
—No me gusta renegar tanto. Joaquín tiene ganas de venir, lo queremos, la situación se tensó un poquito el fin de semana anterior, mejoramos la oferta con el jugador y cuando dije el sábado que estaba cerrado era porque el director deportivo me lo dijo por teléfono, sólo faltaba el fax... El está con la valija preparada y preocupado porque el presidente no le firma los papeles. Si no resuelve entre hoy y mañana tenemos que buscar una alternativa y no quiero que me pase lo que le pasó a Vélez, que a Larrivey lo tuvo en la segunda fecha del torneo. No es barato Larrivey, lo que pagamos por el préstamo es tremendamente importante y por eso no me gusta renegar. No quiero que especulen con Colón.
—¿Hay un plan B por si Larrivey no viene?
—Siempre hay plan B... Que, en realidad, es un viejo plan A mío.
—¿Le gusta al Turco?
—Obviamente, por supuesto. Digo que es un plan mío porque en algún momento se mencionó este nombre y a mí me gustó... ¿Sabés por qué es muy bueno tenerlo al Turco?, porque se puede equivocar alguna veces, pero se equivoca muy poco y por eso lo escucho mucho. Antonio habla de un jugador, antes de tenerlo, como si ya lo tuviera y se lo imagina adentro del equipo. Y no falla casi nunca, te lo puedo asegurar.
—El insiste en un jugador por derecha y sé que hay una relación muy buena entre ustedes. Pero vos le dijiste que no y quiero saber si generó algún grado de “conflictividad”...
—Mis charlas con Antonio no son de ese calibre. Hay distintas opiniones pero jamás, de ninguna de las dos partes, hay imposición ni discusión. El tiene dudas en el costado derecho, pero se convenció de que hay que darle oportunidades a los que tenemos.
—¿Se va Lucas Acosta?
—El otro día, ante Tiro Federal, la rompió y por eso el técnico se lo quiere llevar. Además de Tiro, están Patronato y San Martín de San Juan. Vamos a ver, no nos queremos equivocar con Lucas.



















