EMBAJADAS RETIRAN A SUS FUNCIONARIOS

El humo convierte a Moscú en una ciudad fantasma

El humo convierte a Moscú en una ciudad fantasma

Un grupo de turistas con mascarillas recorre la Plaza Roja, cuyo paisaje se desdibuja por el humo.

Foto: EFE

 

Se incrementa el número de víctimas fatales. Aumentan los casos graves de inconvenientes cardiovasculares y respiratorios. El nivel de contaminación aumenta con el correr de las horas.

 

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EFE/DPA

El humo de los incendios forestales convirtió hoy a Moscú en una ciudad fantasma, donde en algunos barrios la visibilidad era de apenas 200 metros y el intenso olor a quemado penetraba en las casas. La nube de humo es tan densa que los visitantes de la Plaza Roja apenas aciertan a avistar las rojas murallas y torres del Kremlin o las famosas cúpulas multicolores de la Catedral de San Basilio.

Los turistas que viajan en los barcos que surcan las aguas del río Moscova apenas pueden ver la otra orilla, mientras en los edificios oficiales y de oficinas el humo se ha colado en los pasillos y despachos.

Pese al humo, el picor en los ojos y la carraspera, algunas parejas de novios no dejaron de cumplir con la antigua tradición de fotografiarse en la plaza Roja.

Varias embajadas comenzaron hoy a retirar a su personal de Moscú debido a la elevada contaminación del aire por los incendios forestales. Las misiones diplomáticas de Alemania, Austria, Polonia y Canadá iniciaron la evacuación de parte de personal y de sus familiares desde Moscú.

Israel recomendó a su embajada que retire de Moscú al personal que no sea imprescindible, mientras EE.UU. y varios países europeos advirtieron a sus ciudadanos sobre el riesgo de viajar a Rusia debido al impacto de los incendios en la seguridad, la calidad del aire y el transporte.

“El nivel de contaminación es muy alto”, pues la concentración de sustancias nocivas en la atmósfera supera en más de seis veces los niveles máximos, informó el Departamento de Sanidad de Moscú.

Sanidad mantuvo su recomendación a los moscovitas de no salir a la calle, no abrir las ventanas y utilizar mascarillas y máscaras de oxígeno, aunque unas y otras ya se han agotado en las farmacias, según denunció Irina Lobán, diputada de la Duma de Moscú.

Peligro en Ucrania

También contribuyó al nerviosismo la advertencia del ministerio de Situaciones de Emergencias de que la posible llegada de incendios forestales a las regiones fronterizas con Ucrania podría volver a esparcir en el aire restos de radiactividad procedente de la catástrofe nuclear de Chernobil, de 1986.

Fuentes médicas revelaron que desde el comienzo de la ola de calor en junio, con temperaturas de casi 40 grados, en la capital se registra un brusco incremento de los casos mortales por el doble impacto de las altas temperaturas y el humo en personas enfermas.

“La mortalidad en Moscú aumentó en un 29,7 por ciento en julio”, cuando hubo unos 450 decesos diarios frente a la cifra habitual de 330, y el número total de muertos superó en 3.500 la media para ese mes, dijo a la agencia Interfax un funcionario de Sanidad.

Guennadi Oníschenko, jefe del Servicio Sanitario ruso, desmintió ese extremo, pero Andréi Seltsovski, cabeza del Departamento de Sanidad de Moscú, admitió que sólo los casos de derrame cerebral registraron en la capital un aumento del diez por ciento.

Otras fuentes afirmaron que las autoridades médicas ordenaron en secreto enviar a sus casas a muchos pacientes de centros oncológicos -y no aceptar nuevos-, pues la mayoría carecen de aire acondicionado y han tenido que interrumpir los cursos de quimioterapia.

El líder ruso, Dmitri Medvédev, que hace dos días interrumpió su descanso en el mar Negro para regresar a Moscú, visitó ayer un centro de urgencias de la capital, donde los médicos le dijeron que reciben un diez por ciento más de solicitudes de ambulancia.

Enfermedades

La ministra de Sanidad, Tatiana Gólikova, precisó que se trata ante todo de personas aquejadas de enfermedades cardiovasculares y problemas de hipertensión, las más afectadas por el calor y la contaminación.

Medios digitales, que citan diversas fuentes, afirman que las morgues de Moscú reciben el doble de cadáveres frente a la media habitual, y que en los crematorios hay que hacer cola e inscribirse en listas de espera.

En un llamativo gesto de solidaridad, el Kremlin informó de que el presidente Medvédev transfirió hoy 350.000 rublos (8.900 euros, 11.700 dólares) a la cuenta abierta para los damnificados, y espera que otros funcionarios sigan su ejemplo y hagan lo mismo.

El número de incendios forestales en el país, que la víspera se redujo de 588 a 558, en las últimas veinticuatro horas ha vuelto a aumentar hasta los 577 casos, según el ministerio de Emergencia, encargado de combatir el fuego con ayuda del Ejército.

El parte ministerial no precisó el último número de víctimas mortales de los incendios, que la víspera había aumentado hasta las 52 personas y que -en contra de la tendencia mundial- no son bomberos, sino habitantes de pueblos atrapados por el fuego, que no fueron evacuados ni pudieron hacerlo por su cuenta.

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Como puede, un hombre lucha contra el fuego en Golovanovo, al sudeste de Moscú.

Foto: EFE


 

El gobierno dice que no hay riesgo nuclear

Los devastadores incendios en Rusia no constituyen un riesgo para las armas y plantas nucleares en Rusia, aseguró hoy el portavoz de las Tropas de Misiles Estratégicos rusas, el coronel Vadim Koval, citado por la agencia de noticias Ria Novosti. Los misiles nucleares y los depósitos cuentan con sistemas de protección ante rayos, cortocircuitos e incendios. También la agencia nuclear rusa, Rosatom sostuvo que el fuego no supone un peligro para las plantas nucleares de uso civil.

Sin embargo, los bomberos advirtieron antes que los incendios forestales en varias zonas de Rusia siguen amenazando con liberar sustancias tóxicas en áreas de alta contaminación radioactiva.

Cerca al centro de investigación nuclear de Zarov, unos 400 kilómetros al este de Moscú, sigue habiendo dos focos, informaron las fuerzas rusas citadas por la agencia Interfax. La situación, sin embargo, está bajo control, pese a que la densidad del humo dificulta los trabajos.

El ministro de Defensa Civil, Serguei Shoigu, advirtió la víspera de que el fuego podría liberar sustancias radioactivas en los suelos de la región de Brjansk, cercana a Ucrania y Bielorrusia.

El área registra una fuerte radioactividad desde la catástrofe nuclear de Chernobyl en 1986, en suelo ucraniano. Shoigu advirtió el jueves que las llamas podrían liberar partículas radioactivas y llevarlas por aire a otras regiones.

“Algunos laboratorios están trabajando para supervisar la situación en el área de Brjansk en detalle, sobre todo en el sur, en la zona de Novosykovsk, que resultó muy contaminada tras la catástrofe de Chernobyl”, dijo el ministro.

Las autoridades ucranianas, por su parte, indicaron, en cambio, que la situación en Chernobyl en estos momentos no entraña peligros. “No hay motivo para inquietarse”, sostuvo el portavoz oficial Serguei Wuz.