Las retenciones y el escenario económico
Las retenciones y el escenario económico
Salvador Di Stefano
Economista
El gobierno podría tomar el camino de enfrentarse o consensuar. En uno u otro caso la tendencia alcista de la soja no se detendrá. El gobierno nacional tiene dos estrategias posibles. La primera es bajar las retenciones de soja al 27% como estaban antes del incremento al 35%, y a su vez bajar las retenciones a los cereales, con lo cual perdería 9.200 millones de pesos. Esta cifra no parece apremiante, y menos aún que complique las cuentas públicas.
La segunda es no tocar las retenciones y pelear en el Congreso. Lo más probable es que el Gobierno tome el camino del enfrentamiento, pero habrá que seguir con atención las visitas de la presidente Cristina Fernández a la Bolsa de Comercio de Rosario y a San Genaro ante la posibilidad de que haya anuncios para el campo..
En materia de granos comienza a notarse la posibilidad cierta de detener la marcha alcista, dar paso a una toma de ganancias y volver a buscar nuevos máximos. En donde más claro se observa es en la soja, en donde faltó fuerza para mantenerse. El trigo sigue firme, y el maíz ya le cuesta subir. La soja va rumbo a los 1.200 pesos la tonelada, en la baja de los 1.000 pesos el volumen se estrangulara y el hombre de campo comenzará a vender con mayores precios.
Pero hay que tener cuidado, si la soja llegase a los $ 1.200 la tonelada estaría cotizando a U$S 300 de bolsillo para el productor. La última vez que se alcanzó este registro fue antes del conflicto con el campo en marzo del 2008. Creemos que es un precio de referencia para cerrar negocios, y comenzar a pensar seriamente, si en este nivel de precios conviene seguir manteniendo soja en silos.
A nivel global vemos un dólar devaluándose a escala mundial, materias primas creciendo, las bolsas casi recuperadas y tasas de interés internacionales a niveles comparables con los del 2008. Este escenario será muy positivo para la Argentina, porque le permitirá podrá pagar la deuda, endeudarse, ingresaran más dólares por sus exportaciones e incrementar los ingresos fiscales. No hay motivo para pensar en una devaluación del signo monetario, aunque si podríamos ver una tasa de interés en niveles más altos e inflación creciente.