LA OFENSIVA CONTRA CLARÍN Y LA NACIÓN
LA OFENSIVA CONTRA CLARÍN Y LA NACIÓN
El gobierno insiste con su versión sobre Papel Prensa y va la Justicia
La presidenta acusó a Clarín y a la Nación de haberse apropiado de las acciones de la compañía con la complicidad del gobierno militar. Familiares del ex propietario ya desmintieron el relato oficial. Pero el kirchnerismo quiere un juicio y una ley para incidir en la distribución de papel.

Cristina Kirchner se rodeó del habitual entorno para lanzar, durante más de una hora y por cadena nacional, las acusaciones contra los dos principales diarios del país. Los empresarios no fueron.
Foto: DyN
Mario Fiore/El Litoral
CMI/DyN/Télam
Cristina Fernández de Kirchner concretó ayer la anunciada embestida del gobierno contra los principales diarios del país. Desde la Casa Rosada, y ante un salón colmado por gobernadores, legisladores, empresarios, dirigentes sociales y los ex dueños de la empresa Papel Prensa, la presidenta relató durante 65 minutos los puntos principales del informe que el Ejecutivo realizó (a través de un equipo del secretario de Comercio, Guillermo Moreno) sobre la empresa que produce y comercializa el 75 % del papel que utilizan los diarios de todo el país y cuyos accionistas principales son el grupo Clarín y La Nación.
Los primeros en hablar fueron el abogado Alberto González Arzac y la economista Beatriz Paglieri, principales autores del informe sobre Papel Prensa. Luego llegó el turno de Cristina.
La presidenta acusó a los dueños de los diarios La Nación, Clarín y La Razón (periódico que entonces era de la familia Peralta Ramos) de haberse “apropiado” de las acciones controlantes de Papel Prensa, que estaban en poder del Grupo Graiver, con la complicidad de la última dictadura militar y que la “supuesta venta” se realizó en noviembre de 1976 cuando los integrantes del clan Graiver no tenían plena libertad sino “sólo libertad ambulatoria” ya que el 14 de marzo de 1977, a los 5 días de firmar el último papel, la viuda de David Graiver, Lidia Papaleo (quien ayer estuvo sentada en primera fila junto al ex presidente Néstor Kirchner y el ex testaferro de su esposo, Roberto Ianover) fue capturada y permaneció desaparecida por cinco años. La misma suerte corrieron los padres del ex banquero, su hermano y algunos de sus asistentes.
Acuerdo empresario
La presidenta, además, aseguró que los accionistas privados de Papel Prensa firmaron “un acta de sindicalización” -que se mantuvo oculta y que recién apareció este año cuando se buscó entre los expedientes de la quiebra de La Razón-, en la que se da cuenta de un acuerdo empresario con el fin de sacar beneficio para sus propios diarios en detrimento de Papel Prensa. La presidenta recordó que la Junta Militar de Videla, Agosti y Massera, les pidió en 1977 desprenderse del 49 % de las acciones y venderlas a otros diarios del país en forma y condiciones iguales a las que tuvieron ellos en el momento de la compra, “pero los dueños de Clarín, La Nación y La Razón respondieron que no lo consideraban prudente ya que se debilitaría la conducción de la empresa”, leyó la presidenta de un documento oficial.
Por otro lado, la presidenta cuestionó el valor que los accionistas privados pagaron a los Graiver y aseguró que Lidia Papaleo sólo recibió 7 mil pesos y el resto fue depositado en una escribanía y retirado tiempo después, porque el juez no convalidó la venta.
“A pesar de que estoy convencida de cómo sucedieron las cosas, el procurador del Tesoro y el secretario de Derechos Humanos harán la denuncia correspondiente para que la Justicia determine las condiciones en las cuales se realizó el traspaso de la empresa”, dijo la presidenta. En la Casa Rosada, se conjeturó que dichas presentaciones las harán hoy mismo los funcionarios kirchneristas y que apuntarán a que se trata de delitos de lesa humanidad y por lo tanto, imprescriptibles.
Al Congreso
Para el final, la presidenta dejó el anuncio más sorpresivo: anticipó que enviará al Congreso un proyecto de ley para “declarar de interés público la producción de pasta celulosa y papel de diario, su distribución y comercialización, y para establecer el marco regulatorio de este insumo básico que garantice un tratamiento igualitario para todos los diarios de la República”.
La jugada kirchnerista es que al ser declarada por ley como “de interés público” la actividad de Papel Prensa, los accionistas mayoritarios -Clarín y La Nación- deban atenerse al marco regulatorio que saldrá del Congreso y que por pedido presidencial obligará a los diarios dueños de la empresa a comprar papel en iguales condiciones que el resto de los clientes y no poder ejercer posición dominante. El proyecto de ley llegará antes del viernes a Diputados y prevé crear una comisión Bicameral para que controle todo lo que sucede en Papel Prensa.
Como el oficialismo no tiene mayoría en ninguna de las Cámaras, Cristina les pidió a los legisladores que voten de acuerdo a sus convicciones “ya que tengo la sensación de que este comité directivo -el de Papel Prensa- ordena muchas votaciones. Estas acciones no son para controlar a nadie, sino para que todos los argentinos dejen de ser los perjudicados”, finalizó la presidenta antes de abrazarse a su esposo y con Lidia Papaleo, su hermano Osvaldo y Rafael Ianover.
/// OPINIÓN
Sembrar dudas
Gustavo Vittori (*)
Me parece que, en definitiva, el propósito de la comunicación pública de ayer de la presidencia no tiene que ver con la búsqueda de la verdad, sino con sembrar dudas sobre los dos diarios más críticos de la Argentina con respecto al gobierno, y caja de resonancia de todos aquellos que lo cuestionan.
El propósito no confesado es instalar una duda sobre el proceder de los diarios como empresas y consiguientemente erosionar su credibilidad, con vistas al año electoral que ya ha comenzado. Sobre todo ante las audiencias jóvenes, a fin de que el peso de la crítica que pueda realizar al gobierno quede bajo la sospecha de parcialidad.
Es, en definitiva, un paso más en el desarrollo de la teoría de los relatos y de la guerra mediática planteada por el gobierno como tesis política.
(*) Presidente de Adepa. Miembro de la Dirección de El Litoral.
Binner apoya

El gobernador Hermes Binner opinó hoy que “son buenas” las conclusiones del informe sobre Papel Prensa. “Pensar que si hay un ilícito hay que recurrir a la Justicia y luego pensar que una nueva ley tiene que surgir de este Parlamento, creo que son hechos importantes”, dijo el mandatario. Consultado por El Litoral, admitió que genera “sospechas” la oportunidad del anuncio. “Sobre lo que conozco, esos dos hechos (ir a la Justicia y sancionar una nueva ley) me parecen sumamente positivos. Lo otro habrá que analizarlo y motivará que los todos los sectores del Parlamento expresen sus ideas”, sentenció.