Marcha y aguante de la Uocra
El gremio apoya a sus líderes detenidos en otra manifestación frente a Tribunales
Marcha y aguante de la Uocra
El gremio apoya a sus líderes detenidos en otra manifestación frente a Tribunales
El juez de Instrucción, Diego de la Torre, se comprometió a resolver la situación mañana. El fiscal Jorge Andrés consideró que no corresponde que Leiva y Araya continúen detenidos.

Primero estuvieron frente a la sede de la Uocra, en Ituzaingó 2043, desde donde se dirigieron a la Comisaría 3ra.
Foto: Amancio Alem
Juliano Salierno
Por segunda vez en el mes, una importante columna de trabajadores de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra) llegó hasta los Tribunales locales para expresar su apoyo a los compañeros Eduardo Leiva y Emanuel Araya, que están presos desde el sábado 7 de agosto. Ambos se encuentran involucrados en la muerte del obrero de 21 años, Juan González, ocurrida el 13 de abril en Alto Verde, mientras se realizaba una reunión en la sede gremial.
La medida de fuerza consistió en el entorpecimiento del tránsito, cortes de calles y lanzamiento de bombas en lugares públicos. Desde primera hora de la mañana se hicieron sentir los bombos, mientras la caravana de trabajadores circuló por avenida Rivadavia en dirección al gremio.
La columna de obreros, vestidos con jardineros anaranjados, cascos amarillos y camperas negras con grandes inscripciones en blanco que los identifican, dobló por calle Suipacha hacia el este y enfiló, primero a la sede de Ituzaingó 2043 y luego hacia la Comisaría 3ra. de barrio Candioti, en Balcarce y Lavalle, donde se encuentra preso uno de los imputados.
En el subsuelo
Desde ese lugar recorrieron prácticamente casi toda la ciudad, hasta llegar frente al edificio de Tribunales, en San Jerónimo al 1500. Allí estuvieron hasta la hora del almuerzo, donde tras una ardua jornada de trabajo recibieron la vianda prometida.
Mientras tanto, en el subsuelo del Poder Judicial, el Juzgado de Instrucción Cuarta era un hervidero, ya que no se sabía quién se iba a hacer cargo de resolver el asunto tras la intempestiva jubilación del juez Rubén Eduardo Saurín.
Los abogados Néstor Darío Pereyra y Marcela Di Pietro, representantes de Araya y Leiva, aguardaban una respuesta de las autoridades, en compañía de familiares de los detenidos que estaban en la puerta. En otro lugar, pero a la expectativa de lo que sucedía en Instrucción, el abogado querellante, Germán Coraza, también esperaba novedades.
Finalmente, cerca del mediodía, el juez de Instrucción Diego Andrés de la Torre aceptó resolver la situación procesal de Leiva y Araya, ya que su par Saurín se acogió al beneficio de la jubilación, justo ayer a las 13.
¿Prisión o libertad?
Fuentes informadas aseguraron que el magistrado a cargo tendrá resuelto para mañana si prolonga la prisión preventiva que vienen sufriendo los dos gremialistas desde hace 18 días o si por el contrario les concede la libertad.
En su último acto administrativo, el ex-juez Saurín le corrió traslado al fiscal Nº 7 Jorge Andrés el martes, para que se expida sobre la prisión preventiva.
En tal sentido, el representante del Ministerio Público Fiscal opinó que “en relación al hecho más grave que se atribuye a ambos encartados, no existen elementos de convicción suficientes para sostener su probable autoría o participación posible en el hecho investigado”. Por añadidura, el fiscal Andrés “no peticionará la imposición de la prisión preventiva de los detenidos”, reza el escrito.
La contraparte, es decir, la querella, tenía previsto hacer el descargo hoy. Entre otras medidas, el abogado Germán Coraza podría solicitar que se continúe con la medida privativa de la libertad, en base a las pruebas colectadas durante la investigación.

Al mediodía, al menos 200 personas del gremio cortaron calle San Jerónimo, entre General López y 3 de Febrero.
Foto: Amancio Alem
A la hora del almuerzo.
Mientras el embotellamiento provocado en calle San Jerónimo y avenida General López hacía sonar las bocinas y ronronear los aceleradores de los autos, los muchachos de la Uocra hacían cola detrás de un Fiat Duna rojo, que había estacionado en la parada de taxis. Lejos del ayuno que suelen hacer los reclamantes de una causa justa en signo de protesta, los obreros de la construcción se abalanzaron sobre el vehículo, del cual descargaron un centenar de bandejas con sándwiches de milanesa, lechuga y tomate, con una gaseosa Penty para no atragantarse.
Día de reunión
Según declaró en Tribunales, Emanuel Araya se desempeñaba como secretario de Actas del gremio el 13 de abril y ese día estuvo conduciendo una asamblea de trabajadores. No obstante, Eduardo Leiva, que también dedica parte de su tiempo a la actividad gremial, no pudo acreditar su presencia en aquella reunión, ya que el encuentro aludido no está asentado en el libro de actas de la entidad, sin actividad desde fines de marzo y hasta mediados de mayo.
A su favor cuenta que las cuatro armas secuestradas en casa de Araya el día de las detenciones no coinciden con las utilizadas para matar a González, según estableció un peritaje de la Unidad Regional Uno.
Tampoco los testigos resultaron determinantes a la hora de imputar a los dos gremialistas. Sabido es que existen seguidores y enemigos en el ramo sindical, no obstante ello ninguna de las personas citadas los incriminó a punto de que les atribuyera la muerte del muchacho.