En las elecciones del 21 de septiembre
Abogados santafesinos impulsan
a Elías Salum para la Magistratura
El presidente del Colegio de Abogados de Reconquista cuenta con el respaldo de las cinco agrupaciones de la provincia para el organismo nacional de selección de jueces.
De la redacción de El Litoral
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Agencia Reconquista
El Consejo de la Magistratura de la Nación renovará este año la casi totalidad de sus integrantes. En ese marco, el 21 de septiembre la Federación Argentina de Colegios de Abogados elegirá a su representante en el organismo. Los cinco colegios de abogados de la provincia impulsan la candidatura de Elías Salum, como suplente en la lista encabezada por el profesional marplatense Juan Carlos París.
Salum, virtual candidato a la reelección en su cargo dirigencial y futuro titular de la Federación de Colegios de Abogados de la Región Centro de la República Argentina a partir de febrero de 2011, dialogó con El Litoral sobre las propuestas de su sector, basada en “la colegiación al servicio del bien común y en especial luchar por la independencia e imparcialidad del Poder Judicial”.
—La situación de Consejo de la Magistratura es complicada, dada la lucha política que existe.
—Es cierto, pero el proyecto que encaramos es totalmente independiente del poder político de turno. Someter nuestros intereses al poder político es perder independencia, y dejar de lado un pilar esencial de nuestro sistema republicano. Somos conscientes de que se pretende cooptar nuestro sector, con el solo objetivo de sumar un voto para intereses ajenos a la abogacía organizada. Nuestro sector tiene una rica historia y prestigio como para someterse a intereses ajenos. Este desafío es concreto, por eso desarrollamos una labor tendiente a plasmar la labor que viene desarrollando desde hace varios años la Federación Argentina de Colegios de Abogados.
—¿Cual es la situación actual del Consejo?
—La abogacía argentina debe comprender que está en juego la Justicia misma como poder independiente y garantizador de la igualdad de todos. Hoy en el organismo existe una gran lucha política que lo ha desnaturalizado, ello es también producto de la ley vigente. Nuestra labor debe estar dirigida a continuar con la modificación de la ley Nº 26.080, a través del proyecto ya aprobado por la Cámara de Diputados, en especial que el estamento que representa a la abogacía tenga participación en todas las comisiones. Además, el proyecto restituye el equilibrio al que tiende la Constitución. Tenemos que ser la voz de colegiación de todo el país. En definitiva, obtener la ansiada calidad institucional y recuperar el tiempo perdido.
—No es una tarea fácil.
—Es cierto. Pero también es esencial, como punto de partida, asegurar a los matriculados de todo el país que quien llega a ese lugar defienda los intereses de la abogacía argentina y no caer en el juego de un oficialismo que pretende mantener su dominio y una oposición que en su afán de obtener mayorías, pretende engrosar sus filas con representantes de la abogacía organizada o de otros estamentos. Nuestro sector garantiza independencia absoluta en este aspecto, no estamos afiliado a partido político alguno, y desarrollamos desde hace muchos años actividades que siempre la han puesto un límite a la injerencia. Nuestra sociedad reclama que cada dirigente cumpla con sus roles y por sobre todas las cosas las instituciones.
—¿Cómo le parece que observa la sociedad a este organismo?
—Observa la misma controversia que se da en el parlamento y en otros ámbitos. Es imposible abstraer al Consejo de la Magistratura de las controversias políticas existentes en el país; de allí que el sector de representan a la abogacía debe mantenerse con autonomía e independencia. Perder independencia es perder la dignidad. Nuestro camino es la defensa irrestricta de la Constitución, el único posible para el afianzamiento de la República en justicia y equidad.