$ 11 millones de inversión en la primera etapa
$ 11 millones de inversión en la primera etapa
Tres nuevos edificios para hacer ciencia en Santa Fe

Dr. Ing. Mario Chiovetta, director del Centro Científico Tecnológico Conicet-Santa Fe. Foto: Luis Cetraro
Permitirá reunir en el predio Conicet-Santa Fe a unos 200 investigadores y becarios. Más empresas de bases tecnológica quieren incubarse en el Parque Tecnológico.
Teresa Pandolfo
La semana pasada, fue adjudicado el nuevo edificio del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (Ial) y en 15 ó 20 días más, ocurrirá lo mismo con las instalaciones para el Incape y para el Instituto de Matemática Aplicada (Imal). Los tres tienen doble dependencia: del Conicet y de la Universidad Nacional del Litoral y en todos los casos se ejecutarán en el Predio Conicet-Santa Fe, ubicado en el barrio El Pozo.
Estas novedades son auspiciosas para el desarrollo científico tecnológico de Santa Fe porque permitirán a los investigadores trabajar en condiciones funcionales más adecuadas y establecer una mejor interacción entre ellos, circunstancia que favorece el hacer ciencia.
Éstas y otras buenas noticias relacionadas con el mundo científico fueron conversadas con el director del Conicet-Santa Fe, doctor ingeniero Mario G. Chiovetta, quien precisó que cuando estén concluidos los tres edificios -aproximadamente en un año y medio-, unos 200 científicos y becarios investigarán en esas instalaciones.
El científico explicó que en los casos de Incape e Imal fueron anunciados en el 2008 y se llevan a cabo en el marco del Plan Nacional de Infraestructura del Ministerio de Ciencia y Tecnología, en tanto que el tercero -el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral que dirige la doctora Raquel Chan- se construirá con fondos sólo del Conicet.
Chiovetta aporta otros datos: en total, las tres obras implicarán 4.500 metros cubiertos, destinándose en un 40 por ciento a laboratorios. Aclara que los laboratorios representan económicamente el doble, que la construcción de las demás instalaciones.
Para esta primera etapa, se han destinado 11 millones de pesos e indica que los proyectos fueron diseñados por la Dirección de Arquitectura de la UNL; que es socia de Conicet.
propósito
“En los hechos, Conicet está ratificando la intención de completar y hacer crecer las instalaciones en El Pozo, con la idea de que con el tiempo, las 850 personas que trabajan en la plantilla de Conicet puedan trabajar en ese predio Conicet-Santa Fe”, dice el doctor Chiovetta, quien agrega que los emprendimientos revitalizarán toda la actividad del lugar incluso la relación con el Parque Tecnológico del Litoral, que es una sociedad anónima, y que ocupa una parte del predio. Explica que Conicet ha cedido al Parque Tecnológico del Litoral, el 30 % del área que el organismo tiene en El Pozo. Indica, asimismo, que Conicet en este momento está en trámite de recuperar su paquete accionario, que por una cuestión legal no podía utilizar. “Un reciente decreto de la presidenta de la Nación, Cristina F. de Kirchner, autoriza ahora a Conicet a participar de sociedades anónimas. En definitiva -continúa- es una cara más, de que Conicet se preocupa tanto por lo académico -tres edificios para sus unidades ejecutoras- como en buscar y encontrar canales de transferencia a la sociedad del conocimiento que genera”, sostiene el científico.
Patentes e inversiones
La oportunidad de la entrevista, permite consultarlo si ya se están generando dinero los descubrimientos en biotecnología producido en el Ial.
Chiovetta responde que hay “una reorganización importante” en el Conicet, que además de revalorizar a las patentes, está creando una estructura que se preocupe de todo lo asociado a los derechos de propiedad intelectual.
Explica que por tradición, se priorizaba la publicación científica al hecho de que eventualmente el descubrimiento pudiera tener una aplicación. “La intención ahora es copiar el modelo de los países desarrollados: no obstaculizar la publicación de los descubrimientos pero antes de hacerla pública, verificar con un equipo de expertos que se está armando, si no hay cierta posibilidad de que eso genere derechos de propiedad intelectual en aplicaciones con significación comercial”.
Consigna que los descubrimientos que están siendo desarrollados en el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral, son un claro ejemplo de los biotecnológicos, “están en una etapa tan primaria que hoy es difícil de valorizar pero, sin ninguna duda, tendrán un impacto enorme si logramos trasladar los descubrimientos hechos -las condiciones climáticas (temperatura y humedad) y algunas otras plagas- en vegetales de experimentación, a los vegetales comerciales, específicamente, trigo, maíz, girasol y soja. Sin duda va a a transformarse en un bien de consumo con valor difícil de calcular”.
—Si una empresa está interesada de que un proyecto siga adelante, ¿puede invertir en él?
—Hay varios mecanismos. Si es posible que pueda invertir en completar un desarrollo, porque las etapas finales de las investigaciones de este tipo son caras, se debe cambiar de escala e ir a aquéllas más vinculadas con lo comercial. Además, hay que comenzar a superar los requisitos de salud; demostrar que no hay impacto ni ecológico ni sobre la salud en quien luego va a consumir los alimentos derivados de estas plantas.
Chiovetta consigna que como estas etapas son muy costosas; el mundo tiene reglas muy estrictas al respecto, y nuestro país también, y esos desarrollos implican dinero.
Explica de la existencia de empresas que “no están relacionadas al mundo cerealero sino al tecnológico. “Son intermediarios inteligentes para conseguir los fondos que permitan completar los desarrollos. Luego, estas empresas intermedias hacen los negocios con las cerealeras pero también estas últimas pueden involucrarse directamente”.
El científico explica que “otra cosa que las empresas están comenzando a hacer en todo el mundo, además de poner dinero en un desarrollo o como alternativa a lo primero, es integrar una sociedad con los inventores; es decir se hacen también cargo del riesgo futuro de que la cosa tenga valor comercial”.
Además de los derechos, en el sentido de licenciar lo derivado de un patentamiento, “una empresa puede directamente proponer la construcción de un nuevo emprendimiento en el cual participan, por ejemplo, el Conicet y sus investigadores -éstos con una parte más que razonable de los dividendos- pero siempre junto con una Agencia, en este caso el Conicet”, completa el doctor Chiovetta.

Fuente: CONICET Santa Fe
Ampliaciones en el PTL
Con el doctor Chiovetta hablamos también de nuevas radicaciones en el Parque Tecnológico del Litoral. Indica que actualmente se están incubando 14 empresas y hay cinco pedidos más para la etapa de pre-radicación.
En tanto, respecto de las dos empresas grandes radicadas: Zelteck y Zoovet (ésta dedicada a productos veterinarios de alta tecnología), dijo que han pedido una ampliación territorial.
En el caso de Zelteck, ampliará la planta para el desarrollo de nuevos productos y Zoovet solicitó un terreno en superficie igual al que ocupa.