En avenida Facundo Zuviría
Destrozo y robo en un negocio
En avenida Facundo Zuviría
Destrozo y robo en un negocio
Se trata de un casa de venta de repuestos automotor. Rompieron la vidriera. Se llevaron una computadora, dinero en efectivo y mercaderías.
Redacción de El Litoral
Un negocio de avenida Facundo Zuviría fue blanco de los cacos.
Se trata de una casa de venta de repuestos para el automotor, ubicada en la esquina de Facundo Zuviría y Ángel Cassanello.
Pasadas las 6.30 de la mañana, varios vecinos despertaron sobresaltados por el estallido de los vidrios. Minutos después, sonaba el teléfono en la casa de Maximiliano Segalini, titular del negocio. La llamada había sido efectuada desde un servicio de alarmas que lo notificaba sobre la presencia de extraños en el local.
Con la urgencia lógica del caso, Maximiliano trepó a un taxi. Al llegar al lugar, la bocina de la alarma todavía aturdía. El comerciante no necesitó ninguna explicación. Otra vez los amigos de lo ajeno lo habían visitado.
Tras una breve recorrida, advirtió que faltaba un equipo completo de computación (monitor, CPU e impresora), además del dinero que había en la caja y algo de mercaderías.
Sorpresa e indignación
Sorpresa e indignación se mezclaban hoy en la víctima.
Lo primero refiere a la “habilidad” evidente de los ladrones para actuar con rapidez y precisión. A saber, desconectaron todas las partes de la computadora, sin tener que arrancar un solo cable. También que entraron y salieron (con la mercadería a cuestas) por el reducido espacio que quedó en la vidriera rota.
“Se las saben todas”, opinó. “Tienen perfectamente calculado los tiempos. Saben que la alarma se va a disparar, pero no les importa. Tampoco en caso de que los filmen. Manejan los minutos que tienen para manotear y darse a al fuga. Saben que la policía no va a llegar hasta después de un rato.
El malestar tiene directa vinculación con la reiteración de estos episodios. En este sentido, Maximiliano relató que éste es “el segundo robo que sufro en poco tiempo. La vez anterior me destruyeron la vidriera con un pedazo de adoquín. Me saquearon y todo sigue igual”.
Por último sostuvo que “los comercios de Facundo Zuviría estamos pasando un mal momento. La mayoría ya fue asaltado. Además vivimos pensando quién será el próximo (que sufrirá un golpe). Lo peor de todo es que esta situación no sólo es nuestra, sino que la padece toda la ciudad”, sentenció.

El propietario del comercio se quejó por las condiciones en que tiene que trabajar. “Es el segundo hecho que sufro en dos meses”, dijo. Foto: Danilo Chiapello