Investigan todas las pistas
Los asesinos del Camino Viejo
Las hipótesis pasan de un intento de robo hasta un posible ajuste de cuentas o una venganza personal.
Investigan todas las pistas
Los asesinos del Camino Viejo
Las hipótesis pasan de un intento de robo hasta un posible ajuste de cuentas o una venganza personal.
José Luis Pagés
Los agentes de la Unidad Regional I trabajan en un caso de homicidio registrado el domingo a la tarde en jurisdicción de la Seccional 7a.
“La investigación policial está abierta a todas las hipótesis”, dijo una de las fuentes consultadas acerca de quiénes pudieron ser los asesinos de Rubén Crisanto Rolón.
Las primera de ellas surgió de los dichos de María Acosta, quien sostuvo que su compañero fue asesinado por quienes intentaron despojarlo de la bicicleta.
La mujer aseguró que los delincuentes les cerraron el paso en Camino Viejo a Esperanza y Monseñor Rodríguez y abrieron fuego cuando Rolón se rehusó a entregarles el rodado.
Según esto Rolón cayó herido por un proyectil que le dio en la espalda y cuando yacía indefenso uno de los ladrones se acercó a él para rematarlo con un tiro en la nuca.
El relato hecho por la mujer -quien dijo que el hombre estaba sin trabajo y la bicicleta era la última herramienta con la que contaba para sostener a la familia-, da lugar a otras conjeturas.
Otra hipótesis es posible desde que la bicicleta fue abandonada en el lugar del hecho cuando los asesinos huyeron y también, que el tiro del final no tuvo nada de azaroso y más se pareció al remate de una acción fríamente calculada y ejecutada.
Fuentes policiales recordaron que Rolón, el hombre asesinado el último domingo a media tarde, fue rozado por la investigación de un caso de homicidio años atrás.
Por contrapartida las mismas fuentes agregaron que difícilmente se pueda asociar un caso con otro, porque Rolón -entonces bajo sospecha-, quedó libre y en menos de una semana fue desvinculado de la causa.
Pero dichas hipótesis no son las únicas, como se desprende de los dichos de personas allegadas a la investigación, también se insinúa la pista pasional.
Quienes no creen que Rolón fue asesinado por la bicicleta y tampoco en el marco de un ajuste de cuentas, exploran otras vías, las que llevan a sus relaciones afectivas.
Un hombre ofendido pudo haber decidido la suerte de Rolón, pero mientras no surgen evidencias o nuevos testimonios en el vecindario, los investigadores no tienen motivo para detener a nadie.
Las dudas respecto al móvil perseguido por los asesinos de Rolón persisten, pero el tiro de gracia en la nuca con empleo de un arma de grueso calibre, son dos datos que hablan de premeditación y alevosía.