Los vecinos dicen que faltan controles
Los vecinos dicen que faltan controles
En el norte de la ciudad, las motos son un peligro

¡Cuatro y sin casco! Cuatro personas (dos menores incluidos) en moto y sin casco. Una postal que se repite en las calles del norte de la ciudad. A veces hasta son conducidas por menores, en contramano y sin luces. Foto: Luis Cetraro
En Gorriti, Peñaloza, Castelli y Facundo Zuviría, los motociclistas son un alto factor de riesgo. Cruzar en rojo y circular sin casco son las infracciones más frecuentes. La Municipalidad incrementó los operativos en dos avenidas: Aristóbulo del Valle y Blas Parera.
De la redacción de El Litoral
Apenas media hora fue suficiente para detectar que 202 motociclistas circulaban sin casco por tres esquinas clave del norte de la ciudad. El dato surge de un relevamiento realizado por El Litoral y refleja que el problema se mantiene vigente, a pesar de que el uso de casco reduce hasta un 85% las posibilidades de mortalidad en accidentes y hasta un 73% las lesiones graves, según datos de la asociación civil Luchemos por la Vida.
La observación se realizó en las intersecciones de Gorriti y Peñaloza; Regimiento 12 de Infantería y Peñaloza; y Castelli y Gdor. Freyre (10 minutos en cada una). También se registraron 18 motos que cruzaron el semáforo en rojo, 11 motos circulando con tres y hasta cuatro personas (dos adultos y dos menores) y 8 menores manejando estos vehículos.
“Yo estoy todo el día en la calle y te digo que los controles hasta acá (Gorriti) no llegan. Yo tengo moto y cuando voy al centro, me pongo el casco y me fijo de tener los papeles. Pero cuando vengo para esta zona, es tierra de nadie”, aseguró un taxista.
En cambio, desde la Municipalidad aseguran que extendieron los controles a zonas en las que nunca se había llegado. “Hemos entrado a Yapeyú, a barrio Chaqueño, a Los Troncos, no con policías, sino con inspectores. En algunos barrios, los vecinos nos decían que era la primera vez en sus vidas que veían un inspector de tránsito”, comentó Marcelo Toniollo, subsecretario de Control municipal.
Otras voces
Si bien es cierto que la Municipalidad incrementó su poder de control, la zona norte de la ciudad sigue siendo caótica.
Dante Spagna, de la Asociación Comerciantes de Facundo Zuviría, reconoce que existen más controles de tránsito, pero no en las inmediaciones de esta avenida. Indicó que a los operativos “les falta efectividad” y que deberían contemplar a todos los vehículos: colectivos, remises, autos, motos, bicicletas y carros.
Entre los problemas más frecuentes en la zona enumeró: la falta de coordinación de los semáforos, el mal estado de las calles internas, que obliga a los vehículos a concentrarse en las avenidas y la falta de espacio para que los colectivos puedan detenerse sin obstaculizar el tránsito.
“El tránsito no es sólo el que estaciona mal o pasa un semáforo en rojo. Saber manejar también implica poner la luz de giro para anunciar una maniobra o dejar la izquierda libre para los que circulan más rápido”, resumió el comerciante.
“Todos los días voy y vuelvo al centro por Facundo Zuviría. Es un milagro que no haya más accidentes con las maniobras que veo constantemente: pasar el semáforo en rojo parece algo común y corriente, andar en contramano por las calles paralelas (Saavedra, San Lorenzo, 4 de Enero, 1º de Mayo) parece no sorprender a nadie. Nunca vi un operativo por esta zona”, dijo José, vecino de Don Bosco.
Por su parte, María, una jubilada que pasa las tardes en la puerta de su casa de calle Castelli, señaló: “Esta calle parece una pista de carrera. Pasan rapidísimo a cualquier hora del día. En las motos siempre veo tres o más personas, a veces con los chiquitos a cuesta. ¡Un peligro!”.
Controles
De las arterias del norte de la ciudad, la Municipalidad considera a avenida Blas Parera (entre Ricardo Aldao y Mons. Rodríguez) y a Aristóbulo del Valle (entre French y Los Pinos) como zonas críticas viales. Es por esto que en ésta se instaló el radar, para detectar aquellos vehículos que circulen a más de 60 km/h.
En estas dos avenidas, junto al macrocentro (Bv. Pellegrini al norte, Mons. Zazpe al sur, Alvear al este y Av. Freyre al oeste), la avenida Mar Argentino (en el sur) y las Rutas Nº 1 y 168 se realizan operativos fijos y móviles, en forma diaria.
“El operativo fijo consiste en un control en una esquina o una zona. El inspector puede dirigir el tránsito, verificar documentación o el cumplimiento del casco, etc.”, detalló Gabriel Cantelli, coordinador de Tránsito.
“Se hacen en los lugares críticos: Blas Parera, Aristóbulo del Valle, el centro. Son las zonas donde se registra no sólo la mayor circulación, sino también la mayor velocidad y la saturación de vehículos”, concluyó Toniollo.
Otra forma de encarar los operativos
El subsecretario de Control Público, Marcelo Toniollo, explicó que el municipio cambió el criterio de los operativos: “Antes, se concentraban en un perímetro, donde se verificaba todo. Se lo llamaba operativo cerrojo. Una vez que el ciudadano se encontró con que existía el control, empezamos a cambiar la dinámica. En vez de hacer una saturación de la zona, se hacen verificaciones tendientes más a corregir”.
La modalidad actual se basa en los controles zonales móviles. “Se marca un perímetro -que incluye varias cuadras y manzanas- y se manda un grupo de inspectores, con movilidad. Allí, se detectan todas las infracciones posibles, hasta la presencia de vehículos mal estacionados o abandonados”, detalló Gabriel Cantelli, coordinador de Tránsito y Seguridad Vial de la Municipalidad.
Las zonas son elegidas aleatoriamente a través de un sistema de computación, de manera tal que no siempre se realicen en el mismo lugar. Asimismo, se garantiza que cada zona sea controlada, al menos, una vez al mes.
Finalmente, desde la Municipalidad remarcaron que este año disminuyeron las víctimas fatales por accidentes, así como los accidentes sobre Blas Parera.
202
motociclistas
sin casco, en sólo media hora, contó El Litoral en tres esquinas del noroeste de Santa Fe.
Escuelas
Con el objetivo de ordenar el tránsito a la entrada y salida de las escuelas, la Municipalidad realiza controles diarios en 22 establecimientos educativos, en los horarios críticos. A esto, se suman otras 10 escuelas en las que se efectúan controles una o dos veces por semana. Además, la escuela Gálvez, sobre Blas Parera, cuenta con un control fijo de 7 a 19.

¿Y el semáforo?
En varias avenidas, es frecuente encontrar vehículos que no respetan los semáforos en rojo. Un verdadero peligro, sobre todo en una intersección tan transitada como lo es Gorriti y Peñaloza.
Foto: Mauricio Garín

Ciclistas entre camiones
Los ciclistas son los más expuestos al circular por una avenida como Blas Parera, donde reina el tránsito pesado. Si a esto se suman las infracciones, como cruzar en rojo, el peligro se acentúa aún más.
Foto: flavio raina