Dos clubes poderosos que son de los pocos que no conducen dueños o sociedades anónimas

Manager, crisis, TV y cómo se maneja el fútbol español

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Jorge Valdano es el director deportivo del Real Madrid y la mano derecha del presidente del club. Sin embargo, quien decide todo en cuanto a lo futbolístico es el técnico José Mourinho, que no tiene una buena relación con el argentino.

Foto: Archivo El Litoral

“Hombre, la crisis económica de España es de hace cinco años, pero el Real Madrid es uno de los más poderosos del mundo desde hace diez. Y a esto no se lo quita nadie”, dicen los madridistas.

Enrique Cruz (h)

(Enviado Especial a Madrid)

España no está bien en lo económico, eso está claro. La inquietud -nuestra inquietud- y lo que no se entiende es cómo dos clubes como Real Madrid y Barcelona pueden sostener planteles de casi 450 millones de euros de cotización cada uno y pagarle fortunas siderales a sus jugadores con un país cuya economía no ayuda. De hecho que la realidad de esta Liga será motivo de otros artículos, ya sin la vorágine de estas finales entre Barcelona y Real que igualan en expectativa a la de cualquier Mundial, pero cuesta digerir estas transgresiones a una realidad muy clara y definida para casi todos en España, menos para estos dos clubes tan poderosos y líderes a nivel mundial.

“Hombre, la crisis económica de España es de hace cinco años y el Real es el más rico del mundo desde hace diez. A esto no lo va a cambiar nada ni nadie. No hay crisis que valga: el Real seguirá siendo, junto a Manchester, el club más poderoso”, dicen los madridistas. Y añaden que el fenómeno se debe al dinero que aporta la televisión, tejiendo aquí una trama muy parecida a la de los países con mucho menor desarrollo económico, como el nuestro.

El reparto de la TV

“Es una pescadilla que se muerde la cola, cuanto más gente tienes, más te ven por TV. Entonces, no hay forma de cambiar una realidad muy clara: la plata de la TV va para los que más tienen y más generan”, se dice en España. Y el problema lo tienen los clubes chicos que se van al descenso, porque tienen sueldos siderales que no pueden pagar cuando se van a la Segunda Categoría. En Argentina, algo de esto ocurre, aunque en el último acuerdo de Fútbol para Todos se resolvieron equiparar las realidades: Boca y River son los que más reciben, pero ya no con el efecto multiplicador de antes sobre el resto. Aquí en España, la ayuda para los que se van a la Segunda recién se va a implantar en los próximos años, por lo cual el descenso se transforma en la bancarrota de muchos equipos.

Hay casos verdaderamente preocupantes. Rayo Vallecano, que está a un paso del ascenso, tiene a sus jugadores sin cobrar desde que empezó el año. Y otros equipos que no tienen dinero, se someten a la ley concursal, por la cual no le pagan a sus futbolistas y son capaces de prometerles contratos sin erogar un solo euro de sus cajas. No hay transparencia en estos casos. O mejor dicho, hay irresponsabilidad, una receta muy usada por la dirigencia del fútbol argentino en tantos clubes y por tantos años.

Fútbol, espejo de la sociedad

El negocio inmobiliario ha caído de una manera considerable, la gente perdió sus trabajos, el consumo también decayó y el fútbol, por ser un espejo de lo cotidiano, termina transformándose en un síntoma elocuente de lo que ocurre con la sociedad.

Ni Real ni Barcelona se pueden solventar, dicen, con el dinero de las TV. Messi y Cristiano Ronaldo están cobrando 10 millones de euros limpios, pero no son sólo ellos. También Villa, Benzema y Xabi, por nombrar algunos, perciben sueldos siderales, capaces de asustar a cualquiera. De todas maneras, en este país, Barcelona y Real son los más tranquilos. Y tienen dos motivos muy claros: 1) lo que generan y cobran, precisamente, en relación directamente proporcional a eso que generan; 2) son dos de los cuatro clubes exclusivos de España que no están manejados por sociedades anónimas, junto a Osasuna y el Atlético de Bilbao.

“Llega un tío, pone la pasta y se cree que puede hacer lo que quiera; las sociedades anónimas son un fracaso en este país. Fíjate lo que pasa en Racing de Santander, llegó un empresario hindú y dijo que iba a pagarle a los jugadores, sin embargo no ha desembolsado en dos meses ni un solo peso. Y en Málaga también, donde llegó un jeque que no cumple. En la Premier League, un norteamericano se hizo dueño del Arsenal y hay diez equipos que están en manos extranjeras. El Getafe tiene un sistema muy presidencialista, al punto que el tío arma los equipos, las tácticas y ahora se dice que también está buscando un comprador para ese club que maneja en forma dictatorial, al igual que el Rayo Vallecano, que está a punto de conseguir el ascenso, es un equipo apetecible y juega en un barrio muy popular de este país, llamado Vallecas, pero da pérdida y sus jugadores no cobran”, dicen aquí, dejando en claro que las experiencias privatizadoras no han sido para nada buenas en España.

Los managers o gerentes deportivos

Real Madrid tiene un director deportivo llamado Jorge Valdano, un entrenador llamado José Mourinho y un presidente. El que contrató a Mourinho no fue Valdano, sino que fue el presidente. Mourinho jamás representó el ideal de fútbol de Valdano; y su contratación tuvo un único y gran motivo: evitó con el Inter de Zanetti, Cambiasso, Diego Milito y otros argentinos, que el Barcelona levantase la Champions en el Santiago Bernabeu.

En ese momento, Pellegrini era el técnico de Valdano; y Florentino Pérez lo echó para traerlo a Mourinho. Hoy, Mourinho maneja todo en el Real: elige jugadores, plantea las políticas deportivas y hasta el trato comunicacional a través de la prensa. Lo ocurrido el viernes en la sala de conferencias del Santiago Bernabeu, el día previo al clásico del 1 a 1, es la prueba elocuente de esto que comentamos. Mourinho ha planteado un debate en este país, desafía el señorío de Valdano, genera controversia y la afición lo apoya. La contratación del portugués responde a la ansiedad que tenían los madridistas por ganar algún título. Su elección fue rotundamente resultadista. Pero su gran mérito es el de no callarse, ponerse en contra del Barcelona y pensar en ganar o ganar. Y eso le gusta a la gente.

Entonces, ¿qué hace Valdano? Es la mano derecha de Florentino Pérez, quien tiene allí a Valdano para sacarse de encima a la prensa. “Pregúntenle a Valdano” es la frase preferida de Florentino... En realidad, ésa era la frase preferida del presidente, hasta que llegó Mourinho, y empezó a hablar por todos”, dicen los periodistas a los que consultó el enviado de El Litoral.

Entonces, ¿sirve o no sirve el director deportivo? El único que funcionó de verdad fue Monchi en el Sevilla. La gran virtud de Monchi fue la de transformarse en un buscador de talentos; en Barcelona y en Real Madrid existen directores deportivos, pero los que elaboran las políticas, eligen los jugadores y hacen y deshacen a su antojo, son Guardiola y Mourinho. Monchi, allá por el 2004, no sólo elegía a los técnicos, sino que su gran virtud fue descubrir a Adriano, Dani Alves, Keitha, Julio Baptista, etcétera. Traído a nuestro país, el que mejor desempeña esa función puede ser Oldrá en Godoy Cruz, a la hora de descubrir jugadores. “Pero no te olvides de algo, el buen director deportivo no sólo ojea, sino que también apuesta a las canteras, como se está haciendo en el Villarreal en este momento, donde hay siete jugadores que son titulares y que nacieron futbolísticamente en el club”, se dice.

Ésta es la realidad del fútbol español campeón del mundo. A propósito, los españoles dicen que hubo dos motivos contundentes que llevaron a España a dejar de ser el campeón mundial moral para convertirse en el campeón real: 1) la obtención de la Eurocopa de la mano de Aragonés, que fue un violento darse cuenta de que se podía; 2) la irrupción de una generación dorada de grandes jugadores. El Barcelona fue clave en este aspecto. Y Cruyff, que manejó una cantera increíble en el Barcelona hasta llevarlos de a poco a ser la base de este equipo que parece indestructible, también aportó lo suyo de una manera contundente.

“De todos modos, guárdate este concepto: España fue campeón del mundo porque antes lo fue de la Eurocopa”, se dijo insistentemente en los pasillos del Bernabeu el sábado, con más de 75.000 rugientes hinchas de Real (el 95 por ciento) y el puñado de hinchas del Barcelona. Todo un desafío para la Copa América que se viene en nuestro país y que Batista debe entender, más que nadie, de la importancia de ganarla para generar un clima positivo y de confianza para el Mundial de Brasil. Falta mucho, pero los españoles deducen y creen que ser campeones de Europa resultó clave para el éxito mundialista posterior. Será cuestión de intentar repetir la historia en América para acabar con esta sequía de títulos que ya nos preocupa.