Usuarios desamparados

La falta de transporte de pasajeros en la ruta 39

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El 26 de julio de 1999, a las 15, el conductor de la máquina pavimentadora alza los brazos como diciendo: ¡misión cumplida!

Foto: Carlos María Medera

Carlos María Medera

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El histórico 26 de julio de 1999, a la hora 15, culminaron los trabajos de pavimentación del tramo San Javier-Gobernador Crespo de la ruta provincial Nº 39. De esta manera, luego de haber sido reclamado más de 50 años, se convirtió en realidad el primer nexo pavimentado entre la ruta provincial Nº 1 y la nacional Nº 11, en un punto equidistante de las ciudades de Santa Fe y Reconquista.

Las innumerables ventajas que trajo aparejada la concreción de esta trascendente obra son las propias que se obtienen con caminos a los que se les incorpora este tipo de mejoras, entre ellas la continuidad y agilidad en el tránsito vehicular; la eliminación de, a veces, prolongados períodos de incomunicación de poblaciones por lluvias, en este caso La Brava, Colonia Dolores y San Martín Norte.

Por otra parte, es indudable que los directamente beneficiados son aquellos que poseen automóviles para desplazarse o camiones para el transporte de cargas generales, mientras que, por el contrario, el ciudadano común se encuentra desamparado al no existir un servicio público de transporte de pasajeros para viajar entre San Javier y Gobernador Crespo y localidades intermedias, razón por la cual se debe resignar a trasladarse “a dedo” o por cualquier otro medio, lo que, a nuestro entender, resulta incomprensible cuando ya estamos transitando el siglo XXI.

Si bien es cierto que algunos emprendimientos anteriores de un servicio como el mencionado, que inclusive se prolongaba hasta la ciudad de San Cristóbal cuando el camino era de piso natural, fracasaron por diversos motivos, no justifica que la situación actual se prolongue indefinidamente en el tiempo. Consideramos que buscándola se encontraría la necesaria solución.

Entre otras, una idea que recogimos fue la de habilitar una coche, que no es necesario que fuera de gran porte, que circule en un horario matutino y otro vespertino y, en caso de que el importe de lo recaudado por la venta de pasajes no fuera suficiente, se podría subsidiar al empresario con lo cual se le garantizaría un mínimo de rentabilidad, a la vez que se aseguraría la continuidad de la prestación del servicio.