Quiere desmentir las teorías conspirativas de que pueda estar aún con vida

EE.UU. difundirá imágenes del cadáver de Osama bin Laden

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El presidente de EE.UU., Barack Obama (2 i.), siguió en directo, desde la Casa Blanca el domingo por la noche, el operativo en el que resultó muerto Bin Laden junto al vicepresidente, Joe Biden (i), y la secretaria de Estado, Hillary Clinton (2d), acompañados por los miembros del equipo de Seguridad nacional. Foto: AGENCIA EFE

Una de las fotos muestra una herida de bala en la cabeza del líder de Al Qaeda, por encima de su ojo izquierdo.

 

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Télam-EFE-DPA

La Casa Blanca ha decidido finalmente difundir al menos una foto del cadáver del líder terrorista Osama Bin Laden, muerto el domingo en una operación de las fuerzas especiales de EE.UU. en Pakistán, informó el diario digital Drudge Report.

El presidente Barack Obama tomó la decisión en una reunión en la mansión presidencial para debatir sobre la conveniencia de difundir las imágenes, según el citado medio.

Uno de los funcionarios presentes en el encuentro indicó a la cadena CNN que una o varias fotografías “podrían” divulgarse hoy a través de la CIA.

Las imágenes son “gráficas” y una de ellas muestra una herida de bala en la cabeza de Bin Laden, por encima de su ojo izquierdo, precisa el Drudge Report.

La Casa Blanca pudo haber tomado esta decisión después de que algunos medios paquistaníes difundieran supuestas imágenes de los restos que resultaron ser falsas.

En una conferencia de prensa, el asesor presidencial para la lucha contra el terrorismo, John Brennan, indicó ayer que sólo habían transcurrido 24 horas y el gobierno ya había dado a conocer “mucha información”.

“Queremos compartir toda la información que podamos para que EE.UU. y el mundo puedan entender lo que ocurrió”, explicó Brennan, quien, no obstante, precisó: “Lo que no queremos es poner en peligro un resultado tan exitoso como el de esta operación la próxima vez que intentemos capturar a otro” dirigente terrorista.

Bin Laden murió en un tiroteo cuando el comando estadounidense entró en la residencia en la que se ocultaba en Abbottabad, un enclave acomodado en las afueras de Islamabad.

El comando recuperó el cuerpo del terrorista, que se trasladó al portaaviones estadounidense Carl Vinson, en el mar de Arabia.

Allí se preparó el cuerpo según los ritos islámicos y a las 2 hora local del lunes en Washington (06.00 GMT), se le dio sepultura en el mar.

Esto se hizo, según el Pentágono, para evitar que la tumba de Bin Laden se convirtiera en un centro de peregrinación para extremistas, y debido a las dificultades que hubiera supuesto encontrar un tercer país que quisiera aceptar los restos.

Antes de lanzarse el cuerpo al mar, especialistas de la CIA y del Departamento de Defensa compararon los restos con fotografías de Bin Laden para determinar con seguridad su identidad.

Pruebas de ADN contrastadas con otros miembros de la familia de Bin Laden demostraron al “99,9 por ciento” que se trataba del terrorista, según explicó ayer Brennan.

Recordar el 11-S

También hoy, la Casa Blanca anunció que el presidente Barack Obama viajará el jueves a Nueva York y visitará el lugar donde estaban las Torres Gemelas para celebrar el éxito de la operación militar norteamericana que terminó con la muerte de Bin Laden en Pakistán y recordar a los muertos por los atentados del 11-S.

Funcionarios y fuentes de inteligencia estadounidenses dijeron ayer que el Bin Laden fue muerto en un complejo residencial en una ciudad de Pakistán en un operativo realizado por unos 20 comandos que descendieron a rapel desde un helicóptero y que en 40 minutos mataron al líder extremista y se llevaron su cuerpo.

Fuentes del gobierno norteamericano citadas hoy por el diario estadounidense Politico dijeron que el equipo de asalto se llevó además discos rígidos, DVDs y documentos que podrían proveer más detalles operacionales sobre Al Qaeda y conducir eventualmente a la captura del sucesor de Bin Laden, Ayman al-Zawahri.

La CIA está evaluando el material, agregó Politico en su edición online. “No estamos moviendo con gran diligencia para examinar ese material en busca de pistas de ataques en fase de preparación o sobre la ubicación de otros líderes de Al Qaeda”, dijo Brennan, en declaraciones a la cadena CBS.

Funcionarios estadounidenses dijeron ayer “off the record” que la Casa Blanca tenía fotos del cadáver de Bin Laden y un video sobre su apresurada sepultura en el mar, pero que temía que su difusión enardezca los ánimos en el mundo musulmán.

No obstante, las autoridades también están deseosas de terminar con las teorías conspirativas surgidas en Pakistán y otros países de que Bin Laden pueda estar aún con vida.

Buscan un “nuevo comienzo”

EE.UU., Afganistán y Pakistán se han apresurado a apostar por un “nuevo comienzo” en su relación trilateral un día después de la muerte del líder de la red terrorista Al Qaeda, Osama bin Laden.

Representantes de los tres países se reunieron hoy por primera vez desde la desaparición de Bin Laden, en un encuentro en Islamabad fijado con anterioridad a la desaparición del líder de Al Qaeda y en el que mostraron su voluntad de pasar página cuanto antes.

Tras el encuentro, el enviado especial de EE.UU. para Afganistán y Pakistán, Marc Grossman; el secretario paquistaní de Exteriores, Salman Bashir, y el viceministro de Exteriores afgano, Jaweed Luden, ofrecieron una rueda de prensa conjunta para exponer sus planes.

“Puede haber todas las conspiraciones que ustedes quieran, como, por ejemplo, que Bin Laden está vivo”, dijo en tono irónico Grossman, ante las preguntas de los periodistas sobre las versiones, en ocasiones inverosímiles, que se han multiplicado acerca de las circunstancias que rodearon el fin del líder terrorista.

“La cooperación existió en el pasado y existe hoy. Pakistán ha sido una víctima del terrorismo”, aseveró Grossman, quien defendió la versión oficial sobre la operación que puso fin a Bin Laden -ejecutada por militares norteamericanos con la colaboración de la inteligencia paquistaní-, que calificó de “logro conjunto”.

Bashir rechazó las preguntas que ponían en cuestión la muerte de Bin Laden, y restó importancia a “quién” efectuó la operación, alrededor de la cual giran numerosas especulaciones en la prensa paquistaní, como la de que murió por disparos de uno de sus guardias.

“Intentamos mirar al futuro, el asunto de Osama bin Laden es historia”, declaró el secretario paquistaní de Exteriores, quien expresó el deseo compartido de que la desaparición del líder de Al Qaeda sirva para abrir “un nuevo comienzo” en la región.

Según la agencia estatal APP, el viceministro afgano compartió los deseos de avanzar en la cooperación y lamentó que su país haya sido “el centro de la guerra contra el terrorismo durante una década”, en alusión a la invasión de EE.UU. tras los atentados del 11-S, reivindicados por Al Qaeda, cuyo líder se encontraba entonces en Afganistán.

Luden destacó que Bin Laden tenía “en sus manos sangre de afganos inocentes” y comentó que su país, este año más que nunca, se halla cerca de una “visión de paz”, en aparente alusión al empujón que quieren dar las autoridades al diálogo con los grupos insurgentes.

///LA CLAVE

Correo kuwaití

La persona que permitió a los servicios secretos estadounidenses llegar hasta Osama bin Laden, sería un kuwaití llamado Abu Ahmad, según informó hoy la televisión estadounidense CNN citando a círculos diplomáticos.

Según datos oficiales estadounidenses, se sabía que había un “mensajero”, y desde 2007 los servicios secretos intentaron llegar a través de él al refugio de Bin Laden, que resultó encontrarse en la ciudad militar paquistaní de Abbottabad. Sin embargo, el nombre del correo no fue revelado.

A él condujeron distintas pistas resultantes de los interrogatorios a detenidos en la base naval estadounidense de Guantánamo.