Día de festejo para Rosario Central
A 40 años de “la palomita de Poy”
Día de festejo para Rosario Central
A 40 años de “la palomita de Poy”
Télam
Los hinchas de Rosario Central festejan hoy los 40 años de la jugada más memorable del equipo, el gol de “palomita” de Aldo Pedro Poy para el triunfo 1-0 sobre su clásico rival, Newell's Old Boys, en el estadio de River Plate y por las semifinales del torneo Nacional de 1971.
Fue el 19 de diciembre de 1971 en el Monumental de Núñez: al promediar el segundo tiempo, el lateral derecho uruguayo Jorge José González envió un centro perfecto al área y el número 9 de Central, Aldo Pedro Poy, se tiró en palomita para superar la marca del defensor rival De Rienzo y anotar el 1-0 definitivo.
Central, dirigido por Angel Labruna, se consagraría luego campeón del certamen (el 22) por primera vez en el profesionalismo nacional, curiosamente en el estadio de Newell's en el Parque de la Independencia, al derrotar en la final a San Lorenzo (en semis había eliminado en definición por penales a Independiente).
Pocas jugadas como “la palomita de Poy” se han transformado en mito semejante: cada 19 de diciembre los hinchas de Central (a los que les cabe el mérito de una creatividad ilimitada) se reúnen a celebrar un nuevo aniversario y, a veces con la participación del propio ex delantero, recrean con exactitud aquella definición.
Lo festejan como si se tratara, cada año, de la primera vez, y esperan que el “Libro Guinness de los récord” incluya la jugada entre sus páginas como “el gol más celebrado de la historia”. Los hinchas “canallas” suelen mantener en secreto el lugar de cada celebración, que viene trascendiendo las fronteras no ya de Rosario, sino de la Argentina misma: en 1997 se hizo en Cuba y el protagonista de la “palomita” fue Ernesto Guevara, el hijo del Che, uno de los más famosos “centralistas” de la historia.
Para otro de los célebres fanáticos, el fallecido escritor Roberto Fontanarrosa, aquel partido, aquella jugada, mereció un cuento memorable: “19 de diciembre de 1971, incluido en Area 18”. En la obra, un grupo de hinchas de Central secuestra por cábala al “Viejo Casale”, que nunca había visto perder a su equipo en un clásico pero estaba impedido de ir a la cancha por “problemas en el corazón”. Y, alguna vez, el propio Fontanarrosa admitió tener una pesadilla recurrente: “En vez de tirar el centro, González engancha hacia adentro”. La palomita de Poy dejaba entonces de existir.