MAÑANA
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Despliegue de Alas
El Molino Marconetti será escenario de un espectáculo de acrobacia aérea. Con 39 personas en escena, la puesta es el broche del año de la escuela Alas, acrobacia y circo de vuelo.

La tela y el trapecio, para Verónica Pertovt “dan posibilidades únicas de crear”. Foto: Gentileza MARCELA PUCCI
De la redacción de El Litoral
“Son disciplinas únicas”, expresa Verónica Pertovt. Es quien dirige la escuela Alas, Acrobacia y Circo de Vuelo, que este martes presentará su espectáculo de cierre de año, a las 22.30, en el Molino Marconetti (Dique II, Puerto Santa Fe). La puesta pondrá broche a un nuevo año de trabajo de los talleres de acrobacia aérea, acrobacia en tela, trapecio y aros que la escuela trabajó en diferentes espacios de nuestra ciudad.
En escena, sus alumnos presentarán sus destrezas inmersos en una estética fabril, ideada por Pertovt a partir del Molino que oficiará de escenario. “Es una puesta de temática urbana, que sale del circo tradicional, con 32 personas en escena”, anticipó Verónica.
La del martes será la tercera muestra anual de Alas y propondrá acrobacia en vuelo y en suelo, con asistencia de dirección y producción de coreografías en suelo de Fabiana Sinchi.
Arte en vuelo
Lo que se verá en el Marconetti es fruto del trabajo de los últimos tres meses en los talleres de Alas, donde Pertovt propone trabajar las tres disciplinas “desde la pasión. Busco que los alumnos se apasionen con las disciplinas porque es lo que da perseverancia y voluntad para seguir, lo que evita la rápida desilusión. Hay quienes se desalientan porque al comenzar no tienen fuerza o equilibrio, algo que se adquiere con entrenamiento. Superada esta instancia, buscamos el mejor nivel desde el disfrute, que dentro de las posibilidades de cada uno puedan disfrutar lo que hacen”.
Verónica trabaja las acrobacias desde hace ocho años, cuando comenzó a trabajar con trapecio y tela en diferentes espacios, que enriqueció con sus conocimientos de la expresión corporal y el ballet de sus inicios. En sus labios, la acrobacia aérea “me llamó la atención por la posibilidad de hacer en Santa Fe algo que antes veíamos en la tele, que parecía imposible de hacer. Tenía 29 años y no estaba haciendo nada de arte en ese momento cuando me pregunté: ‘¿será que yo también puedo con ésto?’. Arranqué y sí pude, y hoy me dedico a esto”.
“Lo bueno está en descubrir estos elementos únicos -agregó Verónica-. Los tres elementos son apasionantes, más que nada la tela y el trapecio, porque te dan posibilidades únicas de crear. Cuando uno empieza a adquirir resistencia y la fuerza necesaria que dan la libertad de crear, componer, el camino sigue desde la libertad de poder hacer lo que quiera. Lo maravilloso es llegar a hacer con tu cuerpo lo que nunca imaginaste que podías hacer”.