El martes, en El Birri
El martes, en El Birri
Solidaridad y memoria de la mano
El grupo territorial La Antena proyectará el documental “Octubre Pilagá, relatos sobre el silencio”, de Valeria Mapelman, para recaudar juguetes para los chicos tobas del barrio La Loma.

El filme reconstruye a través de testimonios el fusilamiento de cientos de miembros de la comunidad pilagá, a manos de la Gendarmería, en 1947.
Foto: Gentileza producción
De la redacción de El Litoral
El grupo territorial La Antena organiza una proyección para recaudar juguetes para los chicos del barrio La Loma, donde vive una comunidad toba. Esta proyección se va a realizar en el Centro Cultural El Birri (General López 3698), este martes a las 20. La película a proyectar es “Octubre Pilagá, relatos sobre el silencio”, un documental de Valeria Mapelman.
Represión
Para mediados de 1947, segundo año del primer gobierno de Juan Domingo Perón, hacía ya más de medio siglo que en el norte de la Argentina se había impuesto el régimen de colonias aborígenes (antes llamadas reducciones). Estas colonias eran fundamentales para el sistema de control de la población originaria sobreviviente del genocidio iniciado 400 años antes por los conquistadores españoles. Eran una versión renovada de las antiguas reducciones religiosas y estatales, y concentraban a miles de personas de distintos pueblos que el Estado argentino sometía al trabajo esclavo para satisfacer las necesidades de ingenios, algodonales y obrajes.
El Ministerio del Interior era el organismo de gobierno que velaba por el buen funcionamiento del régimen de colonias. La Policía y la Gendarmería Nacional tenían a cargo el disciplinamiento y la represión. En 1947 los pilagá que habían sobrevivido a sucesivas campañas de exterminio estaban siendo desplazados a tierras áridas o inundables. Aislados, y con su territorio reducido, no tenían otra salida que buscar trabajo en las industrias.
En octubre de 1947, en La Bomba , un paraje cercano a Las Lomitas, se cree que unos dos mil pilagá se habían reunido para recibir de boca del carismático Tonkiet (Luciano) la noticia sobre un Nuevo Dios escrita en un libro hasta entonces desconocido para ellos: La Biblia. Las danzas y los tambores se mezclaron con los himnos bíblicos y resonaron durante muchas noches, y en el regimiento 18 de Gendarmería, distante a sólo un kilómetro del paraje comenzó a gestarse la represión planificada y ordenada por el Estado. La indisciplina tenía que cesar, la gente debía ser encerrada en un espacio controlado para ser enviada a trabajar. Aquella expresión de libertad cultural y religiosa podía ser contagiosa y el escarmiento no tardó en llegar. El día 10 de octubre, al caer la tarde, la Gendarmería Nacional apuntó sus armas contra la multitudinaria reunión, fusilando a cientos de personas.
De acuerdo con los testimonios de los sobrevivientes, la matanza se extendió varios días. Después de los fusilamientos del día 10, se iniciaron las persecuciones de testigos a través de los montes, las mujeres sufrieron violaciones y hubo más fusilamientos en las comunidades cercanas. Muchos niños murieron por las heridas de bala. Muchos ancianos murieron vencidos por el cansancio y la sed, acorralados por las tropas que patrullaban el acceso a los arroyos. Los cadáveres no pudieron ser sepultados y continúan desaparecidos. Los sobrevivientes recuerdan las capturas y el encierro final. ¿Cómo pudieron ocultarse estos hechos durante tanto tiempo?
Investigación
Durante más de 60 años el pueblo pilagá no tuvo oportunidad de contar lo sucedido, el terror fue sembrado con éxito, y también la mentira. Algunos historiadores, antropólogos y medios de comunicación hicieron su aporte para cubrir estos crímenes con un manto de silencio. Sin embargo la memoria de los sobrevivientes permaneció en espera de ser escuchada.
En el año 2006 la masacre de La Bomba da lugar a una demanda contra el Estado Nacional de características inéditas en el Derecho argentino, fundada en los principios jurídicos de la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad. El juez federal Mario Bruno Quinteros ordena que un forense trabaje en la búsqueda de restos humanos y los sobrevivientes inician junto a él la búsqueda de sus familiares desaparecidos. Éste es el punto de partida para una lucha largamente demorada: la de la búsqueda de la verdad en la que deberán embarcarse las generaciones presentes y futuras.
“Octubre Pilagá, relatos sobre el silencio” revela hechos deliberadamente ocultos, sin ser una película sobre el pasado, sino un vehículo para entender el presente. Está hecha de retazos de memorias personales que dan cuenta de una historia que urge conocer y asumir: la del genocidio de los pueblos originarios de la Argentina.
Grupo La Antena
“Somos cinco estudiantes de distintas carreras que, desde marzo, venimos realizando un taller en el Centro Comunitario Étnico Toba del barrio Las Lomas de la ciudad de Santa Fe. Este espacio, destinado a chicos de entre 5 a 13 años, tiene el propósito de revalorizar la cultura toba propiciando el uso oral y escrito de la lengua qom; abordando mediante el juego temáticas de interés para la comunidad y generando una instancia de aprendizaje horizontal y de intercambio donde se respete la diversidad cultural”, afirman Agustina Ponce Jermou, Florencia Ordiz, Franco Romero, Mariana Nadalich y Brenda Raviolo. Para contactarse con ellos, escribir a [email protected].
+ información
www.octubrepilaga.com.ar