Los sabaleros quieren prolongar a siete la racha de partidos sin perder, jugando en la mítica Bombonera...

Colón quiere dar el golpe y así estar en boca de todos

Colón quiere dar el golpe y así estar en boca de todos
 

 

Sensini decidía si sigue Mugni o entra Prediger. De una forma o de la otra, la cuestión es cortar el juego del rival y sorprenderlo. Es un partido que marcará un punto de inflexión en la campaña, según el resultado. Boca ya no es el “cuco” de otros torneos ni tampoco ha conseguido despegarse como ocurrió en el Apertura pasado. Es una parada brava pero no inaccesible.

 

Enrique Cruz (h)

Sensini no quiere tomarlo como un partido decisivo. Quizás no revista el carácter de “final” ni nada que se le parezca. El torneo apunta a ser más parejo que el anterior y no asoma ni Boca, siquiera, con capacidad para despegarse del resto. Luego de este partido quedarán 7 más, o sea 21 puntos que significan mucho todavía para darse por vencido. Pero es un partido que se puede transformar en bisagra para Colón.

Hay antecedentes en ese aspecto. Y uno muy claro en el que Colón fue protagonista. ¿Recuerdan aquel Colón-Vélez en el Centenario, cuando el equipo de Gareca dio vuelta el resultado? Ese Vélez, luego, salió campeón. Y Colón, que era dirigido por el Turco Mohamed y que ganaba 2-0 en el primer tiempo (lo perdió 4 a 2), se había puesto arriba en la tabla y otro hubiese sido su destino si es que ganaba el partido.

Después, Vélez salió campeón y cuando a Gareca le preguntaron cuál fue el punto de inflexión en la campaña, no dudó en señalar ese partido ante Colón de visitante, con un segundo tiempo impresionante y arrollador.

Es sólo un ejemplo que permite fundamentar el pensamiento: Colón jugará mañana un partido que lo puede “marcar” decididamente en esta campaña. De ganar, Colón no solamente llegará a siete partidos sin perder, sino que seguirá subiendo en la tabla, se ubicará “al toque” de los de arriba (Boca y Newell’s tienen cuatro puntos más) y solidificará ese crecimiento que ya viene siendo sostenido desde hace seis partidos.

Cuestión de estrategia

La historia de los equipos de Santa Fe jugando ante los grandes tiene un común denominador: cuando se armaron equipos muy sólidos en el medio, poblados en ese lugar y con claridad luego para aprovechar el natural adelantamiento del adversario, se lograron buenos resultados.

Colón le ganó varias veces a Boca en la Bombonera. Y lo hizo jugando con inteligencia, sin meterse atrás pero midiendo cada paso para no dar alguno en falso.

Al cierre de esta edición, Sensini resolvía si lo pone a Prediger o si sigue con Mugni. 1) Si Mugni sale es por estrategia y no por bajo rendimiento, eso está claro; 2) Mugni es el que sale porque Moreno anda bien y merodea más el gol, y porque un esquema con línea de tres impone la presencia de dos carrileros con suficiente despliegue; 3) En caso de decidirse por el ingreso de Prediger, no se perderá tanto manejo de pelota en el medio y habrá mayor protección no sólo para un Riquelme que se convierte en paso obligado de la pelota sino también para que los volantes laterales tengan siempre una rueda de auxilio ante la subida de dos marcadores como Franco Sosa y Clemente Rodríguez.

Sensini no saldrá a plantear un partido defensivo por más que el cambio de nombres así parezca. En todo caso, no deja de ser una buena estrategia la de tratar de recuperar la pelota antes. Luego, Moreno, los dos delanteros y las subidas que son contínuas de parte de Graciani, le van a dar al equipo la suficiente presencia ofensiva para quebrar a un rival que impone respeto pero que es el “cuco” de antes.

Este Colón, como ya se dijo, es un equipo que ha conseguido funcionamiento, rendimiento y resultados. El funcionamiento empezó a verse desde el partido con San Lorenzo, con un golpe de timón clave que dio el propio entrenador, inclusive apostando a un sistema táctico con línea de tres que no había sido trabajado y que empezó a rendir frutos de inmediato.

Luego, llegaron los rendimientos individuales que apoyaron ese sistema. En tal aspecto, no sólo Alcoba-Garcé-Pellegrino levantaron individualmente y eso repercutió en lo colectivo, sino que comenzó a crecer el nivel de otros jugadores, sobre todo en el mediocampo.

Prueba evidente de ello fue lo de Caire y Mugni, por ejemplo, que en otros tiempos ni siquiera estaban entre los convocados o cuánto más integraba, alguno de ellos, el banco de suplentes.

Hoy son jugadores de buen nivel, independientemente de esta duda que se planteó con el enganche y que responde a una cuestión estrictamente táctica y no por bajo rendimiento.

La salida de Chevantón dolió por la forma, pero ahí estará el incansable goleador, hombre de mil batallas, agazapado para escribir otra historia.

¿Sí o no?

Sensini resolvía si dejaba a Mugni como titular.

El enganche sabalero viene cumpliendo buenas actuaciones y se ganó un lugar en la consideración del DT. De todos modos, para este partido lo hacía dudar ante la chance de poner a Prediger y agregar un poco de marca al medio.

Bocal - Colon.pdf