El peronismo rechazó el pliego de Font

Fue una sesión extensa, plagada de duras expresiones. La Asamblea Legislativa votó en contra 4 de los 17 pliegos enviados por el Poder Ejecutivo. La oposición adoptó un criterio político con el candidato a auditor de los fiscales.

Luis Rodrigo

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“Hay un antecedente que demuestra la labor profesional, además de los méritos académicos del Dr. Font. Y es un gran antecedente: integró la Comisión Investigadoras de los Muertos de diciembre 2001 en la Provincia de Santa Fe”. El dato fue expuesto en el debate de ayer por el socialista Raúl Lamberto (FPCyS), cuando la mayoría peronista (del PJ y el PRO) había rechazado el pliego del criminólogo propuesto por el Ejecutivo como auditor general de Gestión del Ministerio Público de la Acusación.

Su pliego (como el de tres candidatos a jueces subrogantes) fue rechazado por el pleno de Asamblea Legislativa por mayoría: 43 diputados y senadores votaron por no aceptar su postulación y sólo 22 lo respaldaron.

El cargo de auditor del Ministerio Público de la Acusación fue creado en el marco de la reforma del Código Procesal Penal, es parte de la necesaria modernización del sistema judicial santafesino.

Avales de fuste

A Enrique Font, entre otras personalidades e instituciones, lo avalaron en su postulación el Dr. León Arslanian y la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Nacional de Rosario. También han respaldado su nombre las Abuelas de Plaza de Mayo.

Font fue funcionario del gobierno provincial (además de haber investigado, entre otras, la muerte de Claudio “Pocho” Lepratti) en la Secretaría de Seguridad Comunitaria, durante el gobierno de Hermes Binner, y se dice que rechazó recientemente un ofrecimiento de la ministra de Seguridad de la Nación Nilda Garré. Antes, fue funcionario del kirchnerismo, en el gabinete de Aníbal Fernández.

En el caso de Font, el PJ y el PRO no citaron la condición de ex funcionario como un problema para desempeñarse como el auditor de los fiscales, sino su falta de ejercicio profesional. En el recinto quedó flotando una expresión que en varias oportunidades lanzó Héctor Acuña (Corriente Peronista Federal). El ex concejal santafesino preguntó si el Dr. Font está matriculado.

“No nos convence”

Para la oposición -según el senador Ricardo Kaufmann (PJ-Garay)-, el no haber litigado en el foro, ni haber ejercido la magistratura, ni desempeñarse en alguna labor dentro del Poder Judicial no le otorgaba al propuesto por el Ejecutivo “el perfil necesario” que, en la opinión de la mayoría de ambas Cámaras, es necesario para un cargo que “puede tener alguna influencia” sobre los fiscales.

Para el oficialismo, en cambio, la condición de haber estado en los estrados judiciales no era necesaria. La diputada Griselda Tessio (UCR) explicó que ese ítem no se tuvo en cuenta cuando se celebró el concurso en el que -por un muy amplio margen- logró el primer lugar el Dr. Font.

Kaufmann, presidente de la Comisión Bicameral de Acuerdos, dijo en nombre del peronismo: “No nos convence este ilustre hombre para desempeñar ese cargo que puede resultar en un superior al del procurador”, es decir, “alguien que puede urgir a los fiscales”.

La ex vicegobernadora le respondió. Primero recordó lo que dice la ley sobre los fiscales y el auditor, luego, negó que haya funciones como las que sostenía Kaufmann, tras lo cual destacó: “Nadie que conozca al Dr. Julio de Olazábal (el jefe de los fiscales) puede suponer que pueda ser objeto de alguna influencia”.

Diestro como en toda la sesión, el senador de Garay -que se dio el lujo de bromear a sus pares para descomprimir la reunión cuando el clima se caldeaba (ver aparte)- aclaró que nunca había hablado sobre alguna “influencia nociva” contraria a derecho.

Criterios

“No se me ocurriría jamás rechazar el pliego de un (Esteban) Righi o de un (Arturo) Sampay, personalidades del derecho que está claro que no corresponden a mi forma de pensar, sólo por esa razón”, dijo Lamberto.

Recordó que Font fue primero en el respectivo concurso de méritos y que sobre 100 puntos logró 88, con 16 de diferencia sobre quienes quedaron en el segundo lugar, de quienes habló con elogios para ilustrar la calidad de los evaluados.

Para el diputado socialista, la decisión mayoritaria es “una injusticia, una arbitrariedad”.

En cambio, Acuña expresó que, como funcionario, “Font dijo que la inseguridad era una sensación, no una realidad”.

La reacción del Ejecutivo

Apenas confirmado el rechazo de la Asamblea al pliego de Font, el ministro de Justicia, Juan Lewis, lamentó la decisión legislativa. Dijo sentirse “preocupado” porque la Legislatura “borraba de un plumazo” un arduo trabajo del Poder Ejecutivo, y consideró que los legisladores deberían explicar claramente por qué rechazaron el pliego.

“Desde el Ejecutivo, este acto de gobierno que es postular a un candidato, lo hacemos dando razones. Sería ideal que la Legislatura diera razones de por qué se rechaza o acepta un pliego.

Lo que me importa -insistió- es que la ciudadanía pueda conocer los motivos de un determinado acto de gobierno”.

Más adelante, defendió el mecanismo de selección de postulantes.

“Los sistemas de selección son transparentes; prevén instancias de participación ciudadana, objeciones, impugnaciones, y jurados elegidos por sorteo a partir de las listas que envían los Colegios de Abogados y de Magistrados y las universidades”, recordó. “Defendemos el mecanismo, no los nombres que surgen, porque es novedoso, superador, y porque fija los criterios para ocupar un cargo en el Poder Judicial”, sostuvo.

“Se trata de parámetros objetivos y no de fórmulas arbitrarias, caprichosas o que obedezcan a otros intereses. Buscamos desde el Poder Ejecutivo que los mejores hombres y mujeres ocupen los cargos para garantizar así la calidad del servicio de justicia y en ese sentido podemos dar cuenta con total claridad de cuáles son los criterios que tomamos para postular un candidato a cubrir un cargo de juez”, concluyó.

Darío Vega (100 % Santafesino) desafió a ir “fuera del recinto” a su par el diputado Santiago Mascheroni (UCR).

Bochorno: un diputado retó a otro a “ir al baño”

Por un momento pareció renacer ayer, en la Asamblea Legislativa, una costumbre política del 900, la de resolver las diferencias de opiniones en un duelo entre caballeros. Pero no fue así. Es que uno de los potenciales duelistas, cuando su discurso llegaba al pico de tensión, en lugar de citar a su rival al campo del honor, lo hizo con un desafío a encontrarse “en el baño”.

No hubo padrinos, ni esgrima. Fue “100% bochornoso”, según una gráfica expresión de pasillos.

Los más viejos cronistas de la Legislatura y los asesores con más canas no recordaron la marca en la mejilla de Lisandro de la Torre (producto de un duelo con Hipólito Yrigoyen), sino otros tiempos -no tan lejanos- que hoy adquieren unos contornos míticos: cuando de la Legislatura eran sus protagonistas el Bataráz Martínez o el Trucha Vanrell.

Fue una comedia de tres actos. Primero el radical Santiago Mascheroni (Frente Progresista, Cívico y Social) aplicó unas dosis casi agraviantes hacia los diputados preopinantes. Ironizó sobre la “clase de derecho constitucional” que había oído, cuando el peronismo no fundamentaba el porqué de su rechazo a tres pliegos para jueces subrogantes, y comentó que eran expresiones propias de quien sólo contaba con “un bachillerato”. Para colmo, volvió al sistema educativo para hablar de jefaturas políticas y conductas partidarias: comparó la lealtad de los miembros del PJ con sus presidentes de bloques con la obediencia de “un jardín de infantes”.

El justicialista Darío Vega (100 % Santafesino) recogió el guante. Dijo que se había sentido “tocado” por las duras palabras de Mascheroni. Habló con elocuencia de las virtudes del trabajo, del valor de las labores manuales y recordó que la condición de ciudadanos iguala a quienes pudieron ir a la universidad y a quienes no, y subrayó que todos tienen la misma representatividad desde sus bancas.

Vega dijo: “Mínimamente voy a exigir que cuando se quiera pensar distinto a lo que yo pienso (sic), y no les guste, no traten de ignorantes a quienes no pensamos de la misma forma”, reclamó.

Más adelante, expresó: “Cuando quieran, en lo personal y en lo particular, hablar peyorativamente de alguien y si se trata de mi persona, lo invito que no sea en el recinto: podemos ir al baño o podemos ir a cualquier lado”, amenazó a los gritos.

Más adelante, hubo varios intentos desde otros bloques (el oficialismo y el PRO) por hacer que el diputado Vega se rectifique, que pida disculpas o que no consten en la versión taquigráfica sus expresiones. Nada de eso ocurrió.

El peronismo rechazó el pliego de Font
El peronismo rechazó el pliego de Font

Tres negativas

Sin dar las razones públicamente, el PJ y el PRO cerraron filas en la oposición para rechazar tres pliegos de postulantes a cargos de jueces subrogantes.

La mayoría no aceptó el pliego de María Laura Cecilia Maenza que fue propuesta por Ejecutivo como jueza subrogante para los Juzgados de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial, Tribunales Colegiados de Instancia Única, Juzgados de 1ª Instancia de Circuito y de Ejecución Civil - Circuns. Judicial Nº 2 - Rosario.

Tampoco aceptó a Luis Guillermo Blanco como juez subrogante para los Juzgados de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial, Tribunales Colegiados de Instancia Única, Juzgados de Primera Instancia de Circuito y de Ejecución Civil - Circuns. Judicial Nº 1 - Santa Fe.

Idéntica actitud adoptó la Asamblea con Claudia Graciela Bressan como jueza subrogante para los Juzgados de Primera Instancia de Distrito en lo Penal de Instrucción, Correccional, Sentencia, Faltas y de Menores - Circuns. Judicial Nº 4 - Reconquista.

El oficialismo reclamó explicaciones, que el peronismo prefirió no dar para “no afectar el buen nombre y honor” de los propuestos.

En el primer caso, Kaufmann dijo que votaba el rechazo del pliego “por obediencia partidaria”, contra su propia opinión.

Socialistas y radicales dijeron que era la primera vez que la Asamblea rechazaba pliegos de candidatos a jueces subrogantes.