Despedida a Coquito

Luis Emmer y Flia.

DNI. 12.357.369, ciudad.

No eras una mascota, eras un amigo, eras parte de nuestra familia y tres días antes del 29/4/12 (tu Día), saliste como todas las tardecitas a recorrer el vecindario junto al Oddy, tu hijo, paseo del que volvías contento ladrando para que abramos la puerta. No demorabas más de cinco minutos, con eso te era suficiente. Pero ese día miércoles no apareciste. Sólo llegó el Oddy, muy asustado, y nos llamó la atención, presentimos que algo había sucedido. Las horas pasaban y seguías ausente; pusimos tu foto en internet y recurrimos a nuestra amiga Evelin, quien con su grupo de gente recorre las calles dando atención y alimentos a tus amigos de la calle. En sólo 24 horas te encontraron y nos avisaron, pero no de la manera en que nosotros queríamos verte.

Algún asesino/a al volante te atropello y te mató, y en vez de ayudarte o socorrerte te cargó y te tiró en la Av. Mar Argentino detrás del parque del Sur, a más de 30 cuadras de tu casa. Hasta allí llegamos llevando una pala y te hicimos una sepultura como vos te mereces, amigo fiel.

Quien diga que hasta allí llegaste por tus propios medios no sabe que eras muy inteligente, que me acompañabas más de 25 cuadras hasta mi trabajo y regresabas contento a nuestra casa vos solo y que lo hacías desde hace mas de cinco años, porque tenías calle, Coquito.

Te recordamos con dolor y mucho cariño. Sabemos que andarás correteando en los jardines del cielo. Sos un ángel con patitas jugando junto a aquellos que como vos murieron bajo las ruedas asesinas de irresponsables al volante. Y, ¿sabes, Coqui, que estas personas sí son los verdaderos animales?

Coquito, fuiste nuestro mejor amigo, gracias por el cariño y el amor que nos diste, te extrañaremos mucho.

Papá, mamá y tus dos hermanos del corazón. Hasta siempre amigo del alma.