Una prueba para su política europea y nacional

Ángela Merkel afronta una jornada electoral compleja

Ángela Merkel afronta una jornada electoral compleja

Junto a las elecciones en Francia y Grecia, Angela Merkel tiene su propio reto con los comicios de Schleswig-Holstein, donde su Unión Cristianodemócrata puede sufrir un nuevo revés. Foto:Agencia EFE

Las urnas de tres países enviarán mañana un mensaje a la mujer más poderosa del mundo. La canciller alemana, Angela Merkel, seguirá con atención las elecciones en Francia, Grecia y Alemania.

 

de la redacción de El Litoral

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Agencias EFE y DPA

Este será un domingo tenso para la Canciller alemana Angela Merkel. La probable victoria del socialista Francois Hollande en Francia significaría un duro golpe a la austeridad impuesta por ella a Europa. También Grecia pone en juego sus políticas de ahorro. En Alemania, su Unión Cristianodemócrata (CDU) puede perder otro gobierno regional en la votación del “Land” de Schleswig Holstein.

La inusual triple cita con las urnas refleja un nuevo paisaje político sin fronteras, pero también las “contradicciones” en la anatomía del poder de quien es conocida como “la mujer más poderosa del mundo”.

Peligra el eje “Merkozy”

Una derrota del presidente Nicolas Sarkozy en Francia dejaría a la canciller sin su principal aliado en la lucha contra la crisis. En Berlín ya se preparan para una victoria de Hollande, favorito en las encuestas.

“Hollande y su equipo se comprometieron a continuar la cooperación franco alemana”, según señalaron algunos diplomáticos entrevistados. Pero nadie ignora que el socialista centró su campaña en criticar al eje “Merkozy” y prometió revisar su principal fruto, el pacto fiscal europeo.

Incertidumbre en Grecia

Más impredecible es el panorama de Grecia ante una de las elecciones más cruciales de su historia reciente. Candidatos de la izquierda y la derecha radicales apelan a una población frustrada e indignada y piden el voto contra el euro y los programas de ahorro.

Si los votantes llevan esas reivindicaciones al Parlamento, la salida del euro y de las reformas dejaría de ser una hipótesis extravagante. Entonces no sólo Merkel, sino también Europa entera entrarían en una nueva fase de la crisis.

La rabia contenida de los griegos se ha plasmado en vísperas de las elecciones generales del domingo en el ascenso de partidos minoritarios que amenazan la hegemonía de las formaciones tradicionales e intentan atraer a los votantes con ofertas que rechazan las duras medidas de austeridad que han empobrecido a la población.

En Grecia, los astilleros han cerrado y la mayoría de la industria naval se ha marchado a otros puntos de este país y, sobre todo, de la región. El desempleo afecta al 60 % de sus habitantes, el triple de la media nacional.

La izquierda también se ha visto muy beneficiada por la pérdida de confianza en los grandes partidos.

La Coalición de la Izquierda Radical (SYRIZA), a la que algunas encuestas sitúan incluso como primera fuerza política en la región capitalina del Ática y con el 13 % a nivel nacional, sueña con formar un gobierno de partidos izquierdistas que se oponga a las medidas de austeridad y renegocie la elevada deuda griega.

“Nadie ni nada puede detener a la gente determina a cambiar su destino”, afirmó el líder de SYRIZA, Alexis Tsipras, en su mitin de cierre de campaña.

Sin embargo, el Partido Comunista de Grecia (KKE), al que las encuestas sitúan en cuarto lugar con cerca del 10 % de los votos (por detrás de ND, PASOK y SYRIZA) ha declinado esta oferta y pide medidas más drásticas: salida de la Unión Europea y cancelación unilateral de la deuda.

“Yo votaré al KKE porque es el único partido que nos ha dicho la verdad desde la década de 1990 sobre lo que significa la Unión Europea y el capitalismo”, explicaba Nikos, joven músico de la Orquesta Sinfónica de Grecia que calcula que se quedará en paro el año que viene, pues su contrato expira.

Debido a las luchas y los odios personales entre los líderes de estos nuevos partidos, resulta muy improbable que lleguen a un acuerdo de gobierno, y existen fundadas dudas de que puedan arrebatar el poder a los partidos tradicionales.

Sin embargo, todas las encuestas coinciden en que ningún partido logrará una mayoría suficiente para gobernar en solitario y es que éste ha sido uno de los efectos de la crisis: el bipartidismo en Grecia se ha terminado.

Comicios regionales en Alemania

Mientras tanto, en Alemania, el “Land” de Schleswig-Holstein, celebra mañana unos comicios regionales que podrían derivar en un revés para la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel. En este caso, la tensión sobre la canciller es múltiple, ya que afecta tanto a su partido y su gobierno en casa, como a la buena salud del eje franco-alemán y a toda la eurozona.

Todo apunta a un relevo de la actual coalición entre la CDU y el Partido Liberal (FDP), idéntica a la que lidera Merkel en Berlín. Los sondeos pronostican un empate sobre el 31 % entre la CDU y el Partido Socialdemócrata (SPD), ligeramente decantado hacia éste.

Ninguna de las dos grandes formaciones podrá apuntalarse en su socio dicho natural, puesto que a los liberales se les pronostica un 7 % y a los Verdes un 12 %.

Las alternativas van de una gran coalición entre la CDU y el SPD, con dominio de una u otra, a un tripartito apuntalado en el partido de la minoría danesa -SSW-, que por especificidades locales puede obtener escaños aunque quede por debajo del listón mínimo del 5 %.