En Vera

Son 8 los detenidos por corrupción de menores

Muchos son jóvenes de escasos recursos y dedicados a oficios diversos. La mayoría reconoció haber estado en la casa de la “Bibi” Sánchez el día de la fiesta.

 

Juliano Salierno

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Cinco jóvenes cuyas edades rondan los 20 años fueron detenidos entre el miércoles y jueves de esta semana, acusados de participar de una fiesta privada con menores de edad. En total son ocho las personas privadas de su libertad por el mismo caso y sigue vigente una orden de captura para el remisero Pepito y un muchacho apodado Mauri.

Las medidas adoptadas por el juez de Instrucción de Vera, Ireneo Berzano, se engloban en lo que públicamente se conoce como el caso de la “Bibi” Sánchez, una empleada judicial que trabajaba en la mesa de entradas del Juzgado de Instrucción y que ahora se encuentra procesada por varios delitos de los que son víctimas chicas de entre 12 y 17 años.

Nilda Emilia Clementina Sánchez, la “Bibi”, está detenida desde el 14 de abril y el juez Berzano la procesó el 25 del mismo mes por los delitos de “promoción y facilitamiento de la corrupción de menores de dieciocho años y de menores de trece años; promoción y facilitamiento de la prostitución de menores de dieciocho años; y amenazas coactivas -en forma reiterada en al menos tres ocasiones- todo en concurso real”.

“Cachito” el primo

El viernes 27 de abril se produjeron dos detenciones más, una de las cuales corresponde a un hombre de alrededor de 44 años (Juan C.) que es primo de la “Bibi” y que apodan “Cachito”. El otro es un muchacho de 24 años (Mauro C.) y a ambos se les imputó “promoción y facilitamiento de la corrupción y prostitución”, cometida contra menores de edad.

La investigación policial-judicial comenzó a fines de marzo, a partir de las instrucciones del Fiscal de Cámaras de Vera, José Antonio Mántaras. Saltó a los medios los días previos a la Semana Santa y esto obligó a la Justicia a acelerar el trámite, tanto por el tenor de los datos revelados como por la presión pública que generó el tema.

Desde entonces, el fiscal Nº 1 de Vera, Gustavo Gon, solicitó un sin número de medidas probatorias, entre los que hubo allanamientos y capturas, que el juez Berzano fue ordenando con el transcurso de los días.

Faltan pocos

Actualmente la causa tiene ocho detenidos y todos ellos se encuentran indagados, por lo que se estima que la semana próxima podría resolverse la situación procesal.

Durante las indagatorias -en presencia del juez, el fiscal y los respectivos abogados-, se les atribuyeron los mismos de delitos que a los anteriores imputados; esto es “promoción y facilitamiento de la corrupción y la prostitución”, agravados por haber sido cometidos contra menores.

Fuentes consultadas reconocieron que si bien no son todos los que estuvieron ese día en la casa de Sánchez, sólo queda por identificar y capturar a unos pocos, medidas que podrían adoptarse en los próximos días.

Las víctimas

son seis mujeres menores de entre 12 y 17 años de Vera y La Gallareta. Las denunciantes contaron de su participación en una fiesta privada, celebrada el 10 de marzo en la casa de la mujer imputada, donde circularon bebidas alcohólicas y habrían sido inducidas a participar de juegos eróticos e incluso tentadas a mantener relaciones sexuales por dinero.

Los invitados

Los apresados esta semana fueron Julio C., Claudio B. (el miércoles), Mauro S., Diego F. y Mario V. (el jueves). Acerca de estas personas, se supo que sus edades rondan entre los 19 y los 25 años y serían de escasos recursos.

En cuanto a sus ocupaciones “uno es albañil, otro es pintor, uno hace changas en el campo y hay otro que es remisero”, indicó la fuente consultada.

El único que tenía un empleo regular era “Cachito”, el primo de la empleada judicial, que es el mayor de todos y trabajaba como asistente en un consultorio.

“No sacaban ningún provecho económico”, habría revelado una fuente consultada. Por el contrario, los jóvenes imputados eran “los invitados” para participar de la fiesta, que al parecer no habría sido la única.

El tatuaje

Durante las declaraciones indagatorias, seis de los siete varones detenidos reconocieron haber estado en la casa de la “Bibi” Sánchez el 10 de marzo, aunque negaron los hechos delictivos atribuidos. Sólo uno dijo no haber estado en la casa de calle Rosario, pero las jóvenes víctimas lo identificaron por un tatuaje en el pecho con una inscripción que se condice con el que lleva el sospechoso.