Más caros que antes

Fondos reciclados para quinteros

El Ministerio de la Producción y la Agencia para el Desarrollo Regional (ADER) relanzaron los préstamos puestos en marcha dos años atrás. Esta vez la tasa es más alta y los plazos de devolución más cortos.

Fondos reciclados para quinteros

Verdura maldita. Desde la producción se quejan de la inestabilidad de los precios: “podemos vender la lechuga a $30 o disquear el lote”.

Foto: Archivo

Juan Manuel Fernández

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El Ministerio de la Producción y la Agencia para el Desarrollo de Santa Fe y su Región (ADER) relanzaron esta semana las líneas de créditos para quinteros implementadas dos años atrás con un aporte de 1 millón de pesos que hizo la provincia a la entidad intermedia. Pero esta vez las condiciones son menos generosas que antes, ya que aumentó la tasa, disminuyó el monto mínimo y se acortaron los plazos de devolución y gracia.

Con un acto el lunes 7 el ministro Carlos Fascendini y el titular de ADER, Carlos Fertonani, dieron a conocer la reutilización de los fondos, que vuelven a prestarse luego de haber beneficiado a 27 productores y empresas, que recibieron un total de $1.142.772 destinados a obras de riego, media sombra, mulching, macrotúneles, construcción de laboratorio in vitro, ampliación de galpones, adquisición de semillas, compra de maquinaria y reparaciones.

“Esta iniciativa permitirá que todos aquellos que tienen un sueño o un una idea lo puedan transformar en un proyecto que permita genera mano de obra y contener socialmente”, dijo el titular de Producción. Fertonani, por su parte, brindó información sobre la herramienta, indicando que “los montos son hasta 40 mil pesos en el caso de los créditos frutihortícola con una tasa del 15% anual”.

Las condiciones

Por Resolución 411/09 el Ministerio de la Producción entregó 1 millón a ADER hace dos años para apuntalar la producción en el cordón verde. Los fondos se prestaron al 12% anual, con montos máximos de hasta el 70% del valor de la garantía y a devolver en 30 meses con 12 de gracia. Según el resumen que dio a conocer la Agencia, entre 2010 y 2011 se otorgaron préstamos desde $15.000 hasta $290.000.

Actualizadas las condiciones para acceder a los beneficios, ahora ADER prestará un máximo de $40.000, con una tasa del 15% (más 4.5% de gastos administrativos y sellado bancario) a devolver en 24 meses, con 6 de gracia. Las cuotas podrán ser mensuales, bimestrales o trimestrales, y las garantías podrán ser: propietarias, para montos mayores, o recibo de sueldo para los menores.

Para obtener uno de estos préstamos se debe presentar un proyecto productivo avalado por un profesional o institución (INTA, Universidades), en el que deberán incluirse Buenas Prácticas Agrícolas. Además los solicitantes deberán estar regularizados desde el punto de vista fiscal y previsional; y no tener antecedentes negativos en el Banco Central. El patrimonio neto con el que se debe contar para acceder al crédito no podrá superar los $540.000.

Asimismo se determinan restricciones par el uso de los fondos, que no podrán destinarse a: financiar pasivos anteriores, comprar rodados autopropulsados, adquirir bienes que no estén relacionados con la producción ni “bienes insumos que pueden representar un riesgo para el medio ambiente o quienes las operan”, en clara referencia a agroquímicos de cualquier tipo.

Originalmente, cuando se lanzaron los préstamos, las condiciones de otorgamiento las definió el Consejo Económico de la Cadena Frutihortícola y luego una comisión técnica evaluó que se usaran adecuadamente. Ahora, según fuentes vinculadas al sector, las nuevas condiciones se habrían impuesto sin participar al órgano competente.

Problemas reales

La noticia de los “nuevos créditos” se dio a conocer el mismo lunes por la mañana e inmediatamente captó la atención de productores interesados. José Ruiz -hijo de un inmigrante boliviano que arribó a la zona unos 30 años atrás- y su amigo y socio René Arena pensaron que podrían obtener la ayuda necesaria y corrieron hacia el Ministerio. Producen juntos un amplio abanico de verduras en 10 hectáreas de Monte Vera pero creen que es momento de hacer cada uno su camino. José necesita una camioneta para vender él mismo sus productos en el mercado; y su compañero, el dinero que le permitan alquilar y capitalizarse para iniciar su emprendimiento particular.

“Ultimamente laburamos por deporte”, aseguraron, ya que la rentabilidad está fuertemente amenazada por una suba de los costos que se combina con precios bajos para la producción. “Estamos pagando un kilo de yerba entre $25 y 30 mientras una jaula de lechuga vale $10”, se quejó José. Por lo tanto necesitan vender 3 jaulas (30 kilos) para conseguir el equivalente a un paquete de yerba mate.

José Ruiz tiene apenas 25 años y hace 6 que se independizó del padre para iniciar su propia experiencia productiva. Cultiva sobre campo alquilado y se queja de que, con la proximidad de la soja (que se puede ver en campos que tradicionalmente eran quintas), los arrendamientos se fueron muy altos. A diferencia de su socio, que precisa arrancar sólo, su principal necesidad es llegar al mercado, donde podría vender su producción al doble de lo que le pagan hoy en la puerta del campo. “Yo quiero reforzar la venta”, afirmó, y para eso necesita “comprar una camioneta o algo para ir sólo al mercado”.

El joven y su socio aseguran ser eficientes para producir, pero tienen que aguzar el ingenio para sortear las trampas y trabas que surgen cuando quieren comercializar. Por ejemplo están obligados a diversificar la siembra para compensar con un producto a buen precio la pérdida del que no lo tiene al momento de la cosecha. “Ojalá tuviéramos un mecanismo de precios estable, pero podemos vender la lechuga a $30 o bien disquear el lote; porque se cae el consumo o porque viene de afuera más barata”, analizó. René también aseguró que “cuando algo vale acá entran dos o tres camiones de afuera y te plancha el mercado”.

“Estamos pagando un kilo de yerba entre $25 y 30 mientras una jaula de lechuga vale $10”, se quejó José Ruiz, quintero de Monte Vera

Frider, para micro y pequeñas empresas

Durante el acto del lunes en el Ministerio de la Producción también se presentó un Fondo Rotativo Para Iniciativas de Desarrollo Regional (FRIDER) para apoyar financiera y técnicamente a las Micro y Pequeñas Empresas de los sectores agropecuarios, industriales y de servicios. Con prioridad para grupos asociativos, están destinados a la adquisición de activo fijo y/o capital de trabajo, así como construcción y adecuación de infraestructura.

Se otorgarán montos de hasta $30.000 al 15% anual y un plazo de devolución de 36 meses con 6 de gracia.