EDITORIAL

Se necesitan más controles de tránsito

Faltaban pocos minutos para las 15 del martes cuando en Av. Blas Parera y Gorostiaga -a la altura de la rotonda de acceso a Villa Hipódromo- se produjo un accidente fatal. La víctima fue una niña de apenas 9 años, quien era llevada en una moto sin el casco reglamentario.

 

Veinticuatro horas después, en la ciudad de Santo Tomé, la historia pareció repetirse. En la esquina de Belgrano y San Martín, otra moto participó de un nuevo siniestro. En este caso, en el rodado viajaban cuatro personas. Otra vez, la peor parte la llevó un menor, en este caso de apenas 3 años, que sufrió hundimiento de cráneo. Hasta hoy se encontraba internado en estado de suma gravedad en el Hospital de Niños “Orlando Alassia”.

Lo ocurrido no es producto de la casualidad. Una periodista de El Litoral realizó durante las últimas semanas un relevamiento, que consistió en una simple observación de lo que sucede con el tránsito en algunas esquinas del norte de la ciudad capital.

Las conclusiones fueron alarmantes. En Blas Parera y Gorriti, en sólo 10 minutos, se detectaron 92 motociclistas sin casco. En el cruce de Blas Parera y Teniente Loza pasaron, en apenas cinco minutos, 45 motociclistas sin casco. En Las Flores, se contaron 107; en Castelli y Gobernador Freyre, 67; y en Aristóbulo del Valle y Padre Genesio, 64.

El informe publicado en la edición de ayer indica que, en la mayoría de los casos, circulaban más de dos personas en el vehículo. En numerosas ocasiones lo hacían con uno y hasta dos niños, cuando se sabe que está prohibido que chicos menores de 12 años sean llevados en motos.

Como conclusión, durante los 45 minutos que duró la totalidad de la experiencia, la periodista contabilizó a 375 motociclistas sin casco.

Pero esto no fue todo. Además, pudo observar todo tipo de infracciones de tránsito protagonizadas por conductores de motos. Entre ellas, algunas tan graves y riesgosas como circular en contramano o pasar semáforos en rojo.

Desde 2007, el número de operativos de control a motociclistas se incrementó ostensiblemente. Según información de la Municipalidad, en 2008 se labraron 31.094 multas a conductores sin casco, en 2009 fueron 35.846 y en 2010, 18.254.

Funcionarios de la Secretaría de Control estimaron que este año el municipio llegará a retener alrededor de 7.000 motos en los distintos operativos. Durante 2011, se retuvieron 6.000 rodados.

La experiencia demuestra con claridad que, a pesar de los esfuerzos realizados, se impone la necesidad de incrementar los controles e, incluso, de aumentar los montos para las multas. Quienes se quejan por estas medidas, son aquellos que están dispuestos a violar las normas. Los buenos ciudadanos no tienen por qué temer a este tipo de disposiciones.

De todos modos, no resulta lógico que en Santa Fe el ranking de infracciones de tránsito continúe siendo liderado por el estacionamiento en lugares prohibidos, cuando tantos conductores infringen todo tipo de normas que ponen en riesgo sus vidas y las de quienes circulan por la ciudad.