Aprobaron la reforma a la ley electoral
Aprobaron la reforma a la ley electoral
Desde ahora se votará con tarjeta
DyN - De la redacción de El Litoral
El Senado aprobó anoche por 41 votos contra 22 de la oposición y convirtió en ley la reforma del Código Electoral que habilita la emisión de voto con la nueva tarjeta de identidad, en lugar del tradicional DNI con formato de libreta y establece multas de entre 50 y 500 pesos para quienes no concurran a sufragar sin un motivo justificado.
El oficialista Aníbal Fernández dijo que el DNI en el formato libreta se elimina porque “en realidad nunca sirvió para nada”, y calificó de “injusto” que “se pretenda señalar que las penas de 50 a 500 pesos son una agresión a la sociedad”.
La iniciativa hace hincapié en la Reforma Política “tendiente a brindar a la ciudadanía un sistema más moderno, ágil, transparente y dotado de seguridad jurídica para el electorado”, y que comenzó con la implementación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) el año pasado.
El presidente del bloque radical dijo que la reforma “es vergonzosa”, con mecanismos “que alientan el amedrentamiento y el apriete”. El radical de Chubut, Mario Cimadevilla expresó que “el texto deja muchas dudas” y “afecta las posibilidades de los partidos chicos a la hora de llevar adelante la fiscalización de los comicios, porque muchas veces no tienen elementos humanos y económicos”. El opositor agregó que la iniciativa “ignora modificaciones más estructurales como podría ser la instalación de boleta única o la ansiada transparencia en el financiamiento”.
Otras voces
La justicialista disidente salteña Sonia Escudero opinó que el proyecto significa “un grave retroceso de los derechos la fiscalización”, al prohibir a los fiscales “votar fuera de la mesa que le señala el padrón”. Manifestó que “otro paso atrás son las sanciones a los empleados públicos, que forman parte de un sistema de amedrentamiento”, por lo que, concluyó, “se perdió una oportunidad para hacer una buena legislación”.
Su colega Juan Carlos Romero manifestó que “en materia de control (sobre todo hacia los empleados públicos), volvemos a la época de los patrones que retenían las libretas de los peones: eso es un atraso; algo reaccionario, que establece una lista negra de los desaparecidos cívicos por su inconducta”.
El socialista Rubén Giustiniani aseguró que no entendía porqué es un avance votar con una tarjeta en vez de una libreta, y criticó la improvisación en gastos públicos que significa “haber gastado más de mil millones de pesos para la confección de 14 millones de tarjetas y ahora dejarla de lado. Ustedes van a votar el mismo texto que aprobó la dictadura para controlar el voto de los empleados públicos, que incluye la suspensión y la cesantía de los trabajadores en caso de la reincidencia”, resaltó.
También se pronunciaron en contra legisladores radicales, del peronismo federal, del Frente Amplio Progresista (FAP) y la Coalición Cívica..
El trámite
La norma había sido aprobada por la Cámara de Diputados el 18 de abril y establece la eliminación del DNI libreta y su reemplazo por una tarjeta. La tarjeta se emitirá a partir de la nueva ley como toda documentación, y servirá para todos los trámites y obligaciones cívicas. La constancia del voto será entregada por el presidente de la mesa electoral y el formato de constancia será establecido durante la reglamentación de la ley.
Las libretas de enrolamiento, la libreta cívica y el actual Documento Nacional de Identidad (DNI), en cualquiera de sus formatos, podrán ser usados para votar, al menos para las próximas elecciones.
La iniciativa también plantea cobrar multas de entre 50 y 500 pesos a quienes no justifiquen su ausencia en el día del sufragio.
Mirá quién gobierna: con Cristina Fernández en Angola y Amado Boudou en Suiza, la titular provisional del Senado, Beatriz Rojkés de Alperovich, quedó al frente del Ejecutivo. Foto: DyN
“Daña el juego limpio democrático”
Para Martín D’Alessandro, profesor de ciencia política (UBA) e investigador del Conicet, la nueva legislación constituye “un duro golpe al juego limpio democrático”.
Tras recordar que la progresiva desaparición del DNI-libreta producirá también la de los sellos con la constancia del voto, señaló que en su lugar se emitirá “un certificado de papel”.
“Se presume que será una tirita que vendrá troquelada en el mismo padrón impreso, pero no hay ningún tipo de certezas al respecto”. Y advierte “los fundamentos de la ley sancionada establecen que el nuevo sistema será más eficaz para probar la emisión del voto y garantizar así su obligatoriedad, y que esa modernización facilitará a la ciudadanía el acceso al derecho al voto; todos objetivos importantísimos, pero el articulado no lo contempla seriamente”. Al contrario, “es probable que en la práctica los ciudadanos pierdan los papelitos con mayor facilidad que su libreta de DNI”, grafica D’Alessandro.
“A contramano de las intenciones esgrimidas será más difícil para el ciudadano probar su voto y por lo tanto garantizar su obligatoriedad”, lamenta el docente, crítico de la reforma electoral que se inició hace dos años.
Para el politólogo “no se sabe si es del todo confiable el nuevo padrón digitalizado”. Además, sostiene que “perjudicará a la oposición y en especial a los partidos políticos más chicos” el que se excluya de las excepciones que preveía el Código a las autoridades de mesa y a los fiscales de los partidos políticos. (Hasta aquí podían votar en las mesas que les habían sido asignadas).
“Dado que los fiscales cumplen un importantísimo papel de control de los comicios, el poner más trabas a la fiscalización crea en más oportunidades para el fraude. No sólo afecta a la equidad en la competencia, sino que si alguien fuera injustamente excluido del Padrón (voluntariamente o no) el proyecto prohíbe que la Justicia Electoral enmiende el error y ordene que se lo agregue al padrón para poder votar”, advierte.
Considera que será “una norma discriminatoria” porque sube las multas y las dificultades legales para los que no voten. “Se toma esta determinación sin ningún diagnóstico sobre la seriedad del problema del ausentismo electoral”, reflexiona.
“Para completar el cuadro, todos los empleados públicos del país deberán, al día siguiente de la elección, mostrar la constancia de votación a sus jefes, quienes fiscalizarán que sus subordinados hayan cumplido con el deber de votar, so pena de suspensión o cesantía. Esto refuerza legalmente un perverso y ya existente sistema de patronazgo y clientelismo compulsivo por parte de quienes controlan el empleo público, práctica muy común en nuestro país sobre todo en provincias en las que altísimos porcentajes de la población está empleada en el sector público y cuya estabilidad laboral depende del humor del partido de gobierno”, piensa D’Alessandro.
Martín D’Alessandro participó recientemente en nuestra ciudad de las Primeras Jornadas de Ciencia Política del Litoral de la UNL.
Foto: Mauricio Garín-Archivo El Litoral
Multas
Con respecto a la multa que establece la ley de entre 50 y 500 pesos para quienes no hayan emitido su voto ni lo justifiquen debidamente dentro de los sesenta días posteriores a la elección, la norma dispone también que el infractor que no haya pagado dicha multa “no podrá realizar gestiones o trámites durante un año ante los organismos estatales nacionales, provinciales, de la ciudad autónoma de Buenos Aires o municipales”.
/// EL DATO
Tarjeta
El DNI único, en formato tarjeta, operará para todo trámite con un chip incorporado que permitirá mantener los datos del usuario actualizados. En el caso del voto, el sistema establecerá que los padrones electorales se confeccionen con troqueles para que cada votante se pueda llevar su constancia de emisión. El objetivo del formato tarjeta es garantizar mayor duración y seguridad, y permitir la incorporación de nuevas tecnologías para migrar a un documento inteligente. Reduce a la mitad los costos de materiales y de insumos utilizados en la producción.
/// la clave