Graves deficiencias del Banco Municipal
Dra. María Celia Costa de Galli Pujato
Señores directores: Mi anciana madre, de 85 años, percibió sus haberes de Anses en el Banco Macro hasta el mes de febrero. Para operar tuvo que abrir una caja de ahorros. De improviso y sin explicaciones, su cuenta fue transferida al Banco Municipal de Rosario, que tiene una pequeña sucursal en nuestra ciudad, en San Martín al 2800. El equipamiento con que cuenta es visiblemente precario y en la papelería del banco sólo figura la dirección de la casa Rosario.
Hasta la fecha, a pesar del tiempo transcurrido, el Banco Municipal no ha emitido la correspondiente tarjeta de débito y obliga a realizar los trámites por ventanilla, con todas las dificultades personales y familiares que esto conlleva para beneficiarios enfermos y de avanzada edad.
Ello se agrava si consideramos que hay un gran número de jubilados y pensionados en la misma situación, y que ha sido cuestionada la solvencia y credibilidad de esa entidad bancaria rosarina, lo cual tomó estado público por los medios de prensa, entre ellos El Litoral.
El banco no da ninguna explicación seria ni se fija un plazo para cumplir. De modo genérico, responsabilizan a Anses, y a Link por una supuesta falta de plásticos. Agradecería a El Litoral y a las autoridades que se ocupen de esta irregularidad que afecta derechos esenciales de ciudadanos especialmente vulnerables.




