Pablo Trapero y Benjamín Ávila
Pablo Trapero y Benjamín Ávila
Argentinos mostraron su cine en el Festival 65º de Cannes
Trapero mostró la realidad de la miseria con “Elefante blanco” y Ávila un retrato cuyo escenario es la Argentina de 1979.

La belleza argentina en la alfombra roja de Cannes: María Laura Santillán, Araceli González, Natalia Oreiro y Luisana Lopilato participaron del festival de cine invitadas por una famosa marca de cosméticos. Foto: Gentileza Prensa L’Oréal París
El realizador argentino Pablo Trapero presentó en el Festival de Cannes “Elefante blanco”, una película con la que ha querido abrir “una ventana para mostrar una realidad para mucha gente desconocida”, la de los barrios marginales en los que millones de personas tratan de sobrevivir.
Una historia protagonizada por Ricardo Darín, Martina Gusman y el belga Jérémie Renier, que compite en la sección “Una cierta mirada” y que trata de plantear una reflexión sobre “qué es lo que pasa para que algo que es tan cercano parezca tan lejano”, explicó Trapero en una entrevista con EFE en Cannes.
“Elefante blanco” es una edificio cercano a Buenos Aires que se planeó en los años treinta como hospital para que fuera el más grande de Latinoamérica y con el paso del tiempo la obra se paró y “se convirtió en el hogar impensado de mucha gente”.
Ahí se sitúa la historia protagonizada por dos sacerdotes -Darín y Renier- y una trabajadora social -Gusman- que tratan de ayudar a las miles de personas que se hacinan en un espacio que a la pobreza une la droga y las actividades de redes mafiosas.
Son “barrios que están a la vuelta de nuestras casas”, mucho “más complejos de lo que se ve desde afuera”, con viviendas muy precarias pero que para muchas personas se convierten en un lugar en el que se sienten protegidas.
Algo que Trapero creía propio de Argentina, de Latinoamérica, pero que lo ha empezado a ver en muchas otras partes, lo que le ha sorprendido aún más.
“Infancia clandestina”
“Infancia clandestina”, de Benjamín Ávila, con Natalia Oreiro, Oscar Troncoso, Ernesto Alterio y Cristina Banegas, llegó a la muestra La Quincena de los Realizadores, en el primero de los dos días más significativos para el cine argentino del 65º Festival de Cannes, consignó Télam.
El filme, cuyo fondo es la Argentina de 1979, durante la conocida más tarde como “contraofensiva montonera”, es el segundo largometraje de Ávila, autor del documental “Nietos: identidad y memoria”, que logró amplia repercusión tras su estreno, en 2004.
Daniel (César Troncoso), Charo (Natalia Oreiro) y Juan, al que fuera de casa todos conocen como Ernesto, y Beto (Ernesto Alterio), hermano del primero, conforman una familia que esconde un secreto.
A finales de la década del ‘70, todos viven el miedo a flor de piel porque tienen un vínculo muy fuerte con la militancia y la acción directa, porque conviven con armas, y todos ellos tienen los nombres cambiados.
En medio de esa clandestinidad, un chico de 12 años trata de vivir su paso de la infancia a la adolescencia disimulando esa verdad, y en su entorno trata de ser feliz porque, al fin y al cabo, es a eso lo que apunta la lucha de sus padres.
Jung y Freud
El filme “Un método peligroso”, en el que David Cronenberg recrea con su estilo una historia protagonizada por el suizo Carl Gustav Jung y el austríaco Sigmund Freud, pilares de la revolución psicoanalítica del siglo XX, se estrena esta semana en el Cine América.
Cronenberg contó con la colaboración de figuras como Viggo Mortensen, Keira Knightley, Michael Fassbender, Vincent Cassel, Sarah Gordon, Andre Hunicke y Mignon Remé.
Una década antes de la Primera Guerra Mundial, en Zurich y Viena se vivían momentos de gran tensión y descubrimientos, los que tuvieron como personajes protagónicos a dos psiquiatras, Carl Jung y Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis.
El nexo entre ambos, según relata Christopher Hampton en el guión de “Un método peligroso”, fue Sabina Spieltrein, una joven paciente rusa y muy culta con un diagnóstico de histeria con accesos de violencia.
“El hecho de que los personajes fueran brillantes figuras reales, y que el triángulo formado por Freud, Jung y Sabina tuviera mucho que ver con el nacimiento del psicoanálisis me pareció irresistible”, declaró Hampton.
La película marca la tercera colaboración entre Viggo Mortensen, esta vez en el complejo papel de Freud, y Cronenberg, tras “Una historia de violencia” y “Promesas del Este”, y la segunda con Vincent Cassel.
Estrenos en Santa Fe

Will Smith Foto: EFE
Fueron la dupla de las comedias de finales de 1990, como lo fueron en su momento Eddie Murphy y Nick Nolte, o Mel Gibson y Danny Glover. Desde que se estrenó “Hombres de negro”, en 1997, Tommy Lee Jones y Will Smith ocuparon el lugar de la pareja de amigos interraciales. Ahora, con el regreso de la tercera parte de la historia de este par de cazadores de aliens vestidos de yuppies, hay un tercer integrante.
En rigor, se trata de un tercer actor, pero del mismo personaje. Josh Brolin se suma al elenco para interpretar al agente K cuando era joven, una versión más lozana de Jones. En esta historia, el agente J (Smith) debe viajar al pasado para descubrir que pasó con su compañero, el agente K (Tommy Lee Jones), quien, en el presente, en vez de aparecer como retirado figura muerto.
Ambos vuelven a ponerse saco y corbata para pelear contra aliens y criaturas salvajes, aunque esta vez las criaturas vivan en el pasado. En la década de 1960, J y K encontraran los orígenes y el porqué de muchas de las cosas que les suceden hoy. Dirige Barry Sonnenfeld, con producción de Steven Spielberg; se estrena en Cinemark.