“Luz y Agua Segura” en San Agustín

La experiencia de ser cliente

formal y no un “enganchado”

Mediante la implementación del programa impulsado por el gobierno provincial y la EPE se incorporaron como usuarios 450 hogares en San Agustín. Los vecinos del barrio celebraron acceder al servicio.

De la Redacción de El Litoral

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En el marco del programa “Luz y Agua Segura para la inclusión social” que llevan adelante el gobierno provincial y la Empresa Provincial de la Energía, 450 familias del barrio San Agustín se incorporaron al servicio formal de energía eléctrica.

El objetivo del plan ejecutado por el Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, y el de Desarrollo Social consiste en la incorporación y recupero de usuarios en sectores poblacionales vulnerables de la ciudad. Que los vecinos dejen de ser “enganchados” para disponer de un servicio regular, seguro y con la correspondiente facturación.

Para la asociación vecinal del barrio, que lleva el mismo nombre, siempre constituyó una preocupación la cantidad de enganchados de la zona y los consecuentes riesgos que esa condición implica para los vecinos. “Todos los postes eran como nidos de araña pero no nos quedaba otra que engancharnos”, dijo como disculpándose Carlos Argüello, el presidente de la vecinal desde hace 8 años.

Según Argüello era habitual que “se incendiaran los cables porque tienen como 30 años y cualquiera iba con una escalera y se enganchaba en la luz”. Como dato sobresaliente, el vecinalista aportó que el transformador de la zona quedaba fuera de servicio por la demanda y la irregularidad de las conexiones cada 15 días.

El hecho que cada uno de los usuarios que se incorporaron en San Agustín cuente con una factura, también fue celebrado por Argüello. “Si bien es una deuda que hay que pagar, además del importe la factura tiene un domicilio cierto, lo cual habilita la posibilidad de realizar otros trámites”, detalló y agregó que “representa un documento para los vecinos y con eso es posible, por ejemplo, pedir un crédito”.

El 29 de mayo el gobernador Antonio Bonfatti, el titular de la EPE, Daniel Cantalejo y el presidente de la vecinal, Carlos Argüello, suscribieron un convenio por el cual la entidad se hizo cargo de la distribución de las boletas del servicio en el barrio.

Desde 2010 se incorporaron viviendas de los barrios Centenario, Varadero Sarsotti, Guadalupe Oeste, Las Lomitas, Barranquitas, El Arenal, La Ranita, Marcos Bobbio, 12 de Octubre, Villa Hipódromo, Alto Verde y El Chaparral de Santo Tomé.

Más que contento

“Es lo mejor que nos puede haber pasado para todos”, dijo Esteban un vecino que vive en San Agustín desde que se constituyó como barrio, hace 30 años. De aquella época, cuando finalizaba la dictadura militar, recordó que todas las construcciones eran iguales, de chapa y cartón.

“Cortaba palos de eucaliptos que había acá cerca, uno o dos por día a escondidas y los guardaba para que nadie vea, porque los militares no nos permitían hacer nada. Después los plantaba, alambraba y embarraba del lado de adentro para tener un poco más de seguridad en mi casa”, comentó.

Las dificultades con el servicio eléctrico también forman parte del recuerdo de Esteban. “Antes, venía un vientito fuerte y nos quedábamos sin luz por varios días. Llamábamos a la EPE, le comentábamos el problema pero nos pedían el número de cliente y claro, no teníamos. Entonces demoraban mucho en venir”, detalló.

“Ahora los vecinos sabemos cómo usar la energía. Había casas en las que se enchufaban tres o cuatro estufas a cuarzo y el vecino de al lado no podía prender un foco”, dijo Esteban y festejó que eso ya no pase más.

La experiencia de ser cliente  formal y no un “enganchado”

Peligroso. En el barrio las dificultades por la propagación de conexiones clandestinas no eran pocas. Era frecuente que los vecinos se quedaran sin energía. Fotos: Información Pública

450

viviendas

cuentan con el servicio eléctrico y comenzarán a recibir la correspondiente factura de manera inmediata.

La experiencia de ser cliente  formal y no un “enganchado”

Individual. Las viviendas de San Agustín cuentan con el medidor de consumo como cualquier otro usuario de la ciudad.

Energía accesible

El programa “Luz y Agua Segura para la Inclusión Social” surgió como un nuevo enfoque para solucionar el problema que afecta desde hace años a más de 250 mil santafesinos. Esta iniciativa involucra además a la Empresa Provincial de la Energía (EPE) y a Aguas Santafesinas (ASSA).

Cuenta con el antecedente de las experiencias que venía desarrollando la EPE, en relación a la incorporación y recupero de clientes en sectores poblacionales vulnerables, en las que se proponía brindar un servicio de calidad razonable y con seguridad.

El desarrollo tecnológico que mejoró la calidad y cantidad de servicios públicos y obras de infraestructura no ha logrado la accesibilidad igualitaria entre los diferentes sectores sociales. La expansión de las redes de distribución de energía eléctrica, han dejado a ciertos grupos socioeconómicos al margen de su acceso, promoviendo las conexiones clandestinas o informales. En este sentido, el gobierno provincial implementó el programa con el objetivo de incluir a los enganchados mediante el pago de una “tarifa social”.