CRISIS EN EL FRENTE PROGRESISTA POR EL INMOBILIARIO RURAL

Reforma fiscal: la UCR se enojó

y dejó plantado al gobernador

Reforma fiscal: la UCR se enojó y dejó plantado al gobernador

Di Pollina, Lifschitz y Lamberto se reunieron con Rubén Galassi y Antonio Bonfatti. A falta de radicales, la Casa Gris tuvo una cumbre socialista.

Foto: Pablo Aguirre

El oficialismo iba a discutir puertas adentro sobre los avalúos fiscales a los campos. Pero los radicales prefirieron no asistir. En la Casa Gris, Bonfatti se reunió con legisladores del PS.

 

De la redacción de El Litoral

[email protected]

Al mediodía iban a encontrarse en la Casa Gris. Todas las fichas estaban puestas en una negociación -más o menos dura, o tal vez sobreactuada- entre los legisladores del radicalismo y el gobierno de Antonio Bonfatti.

La UCR y el socialismo, socios principales del Frente Progresista, iban a hablar de un tema espinoso: cómo aumentar los impuestos al campo sin provocar su ira. Debían al menos decir que iban a ponerse de acuerdo sobre qué hacer con los avalúos fiscales que contiene el proyecto de ley de Reforma Fiscal.

Es que acercar el valor de los avalúos fiscales a la realidad del mercado (aunque sea sólo en un 15%) hará que los propietarios queden más expuestos a pagar otros tributos, nacionales: ganancias y bienes personales

Hasta aquí, dentro del oficialismo (la oposición mira con asombro y simplemente campanea la crisis del Frente Progresista en la Legislatura) el capítulo del Impuesto Inmobiliario Rural es el que más incomoda. Es porque los mismo se ha discutido en la Provincia de Buenos Aires y con los mismos actores políticos, pero en roles opuestos: allí son opositores los que aquí son oficialistas, y viceversa.

Mañana agitada

Entre las 9 y las 10.30 la suerte de la jornada (que iba a ser de conciliación) dio un giro de 180 grados. Los legisladores del radicalismo decidieron esta mañana no concurrir a la reunión que iba a llevarse a cabo en el despacho del gobernador.

Es verdad que no se había comunicado ni lugar ni horario de manera oficial. Pero voceros del Ejecutivo no dudaron en decirle a los periodistas que iba a ser un encuentro “muy reservado”. Se equivocaron.

Inútilmente, una guardia periodística esperó poder obtener declaraciones de los radicales y fotografiar la llegada de los legisladores de la UCR al primer piso de la sede del Ejecutivo santafesino.

En su lugar, los flashes y los grabadores apuntaron a los dirigentes socialistas que -tras un acto oficial sobre los derechos de la Mujer- se entrevistaron con el gobernador, para hablar de cómo van las cosas con el radicalismo. Desde el PS se intentó poner paños fríos a la situación.

Comunicado

El texto que los radicales emitieron este mediodía, que funcionó como una explicación a su desplante ante la invitación del gobernador Bonfatti, se cuida de no mencionar lo principal: que se optó por no concurrir a la Casa Gris

Vale la pena advertir el cuidado del texto que redactaron -durante más de una hora y media- los radicales y que suscribieron todos los legisladores de ese partido que asistieron a la reunión donde se tomó la decisión. (El presidente de la UCR a nivel nacional, Mario Barletta, que tomó parte del encuentro, no firmó el comunicado, que se transcribe textualmente).

“Los legisladores provinciales de la Unión Civica Radical solicitamos se convoque a una reunión partidaria con intendentes y presidentes comunales de la UCR, a los fines de evaluar la reforma impositiva propuesta, en particular de los recursos destinados a los gobiernos locales.

“A su vez ratificamos nuestra plena predisposición a discutir una reforma tributaria, entendiendo la necesidad del gobierno provincial de producir una actualización de tributos y reformas que promuevan la equidad y un carácter anticíclico del sistema.

“Creeemos también en la potestad exclusiva del Poder Legislativo en cuanto a la fijación de los tributos, manifestando nuestra posición contraria a la delegación de facultades en esta materia. En relación a la actualización del Impuesto Inmobiliario, sostenemos que no debe afectar la valuación fiscal de los inmuebles.

“Por otra parte proponemos gravar con el impuesto de ingresos brutos, a las industrias cuya facturación superen un monto de facturación anual, excluyendo a la pequeña y mediana empresa, tratamiento similar al de las provincias de Córdoba, Buenos Aires y CABA.

“Finalmente, estamos convencidos de que el diálogo y el intercambio de pareceres dentro de la coalición frentista, enriquecerá la propuesta legislativa y fortalecerá nuestra acción de gobierno”, dice el texto que firman los legisladores provinciales de la UCR: Darío Boscarol, Santiago Mascheroni, Edgardo Martino, Maximiliano Pullaro, Víctor Hugo Dadomo, Griselda Tessio, Julián Galdeano, Juan Carlos Millet (diputados), y los senadores: Felipe Michlig, Orfilio Marcón, Hugo Marcucci, Germán Giacomino, Hugo Rasetto, Lisandro Enrico, Rodrigo Borla.

El socialismo intentó desdramatizar

Era la hora exacta de la reunión y en la Casa de Gobierno circulaban varias versiones. Primero, que el encuentro sería en el domicilio privado de Antonio Bonfatti en esta ciudad y no en la sede gubernamental. Después, que el lugar cambiaba de nuevo y sería en “otro sitio” de esta capital, y “absolutamente privada”. Lo cierto es que el gobernador nunca salió de su despacho, y si bien los radicales tampoco llegaron, sí subieron las escaleras los diputados Raúl Lamberto y Eduardo Dipollina, y el senador Miguel Lifschitz. Así, la audiencia de aliados se convirtió de pronto en una cumbre socialista. Los dirigentes estuvieron reunidos durante dos horas con Rubén Galassi y el propio Bonfatti.

Al retirarse, Lamberto, consultado por El Litoral, intentó desdramatizar el faltazo radical.

“No queremos adelantar ninguna posición. Esta tarde hay una reunión con Mario Barletta y el gobernador, y supongo que ahí se fijará la fecha para reunirse con el resto del radicalismo. Es todo lo que podemos decir; no hay nada en particular. Ellos manifestaron que era preferible que primero fuera la reunión con Barletta”, expresó.

Consultado sobre las declaraciones públicas de algunos referentes radicales en las que plantearon la molestia con el socialismo, entre otras cosas, por sus posturas hegemónicas, Lamberto prefirió no sumarse a la polémica.

“Nosotros esas cosas no las contestamos. No sabemos exactamente en los términos en los que han sido dichas. Creemos que siempre el diálogo está vigente entre nosotros y tratamos de mantener los cauces del funcionamiento del Frente Progresista; ahora, a veces hay reuniones que se programan, otras que se suspenden. Eso es frecuente. Esto no es nada dramático para nosotros, sobre todo, cuando hay una reunión prevista para esta tarde con el principal referente de la UCR”, insistió el legislador.

De todas maneras, Lamberto admitió que “siempre dentro del Frente hay opiniones diferentes porque somos de partidos diferentes. Sí, creemos -acotó- que lo importante es mantener siempre las instancias institucionales en el marco del Frente. Creo que lo de hoy es un hecho que no pasa a mayores. Es exagerado hablar de crisis política o de ruptura; si alguien dijo eso, me parece que se está apresurando”, planteó.

La voz de Henn

Jorge Henn llegó después del medio día a la Casa Gris. El vicegobernador, también apuntado por sus correligionarios, dijo a El Litoral que desconocía los motivos concretos que habían provocado la suspensión del encuentro con Bonfatti.

“No quiero arriesgas hipótesis. Creo que estos temas (como la reforma tributaria) hay que discutirlos de cara a la sociedad y según los postulados del Frente Progresista. Pero hay que discutirlo no en la pública, sino charlando entre nosotros. Siempre hay que sentarse y hablar. Hay legitimidad de parte de los legisladores, pero hay que poner bien claro sobre la mesa qué se está discutiendo y cuáles son las diferencias. Cuando uno se encuentra cara a cara, muchas de las diferencias que son exacerbadas por otros intereses o miradas, se minimizan. Yo soy optimista de que vamos a zanjar las diferencias”, confió.

Al igual que Lamberto, pidió “no sobredimensionar” el tema. “En las reuniones participan personas, que a veces se pueden molestar o enojar. Por eso digo que la mejor manera de discutir esto, es poniendo las cuestiones que corresponden en el centro de la escena. En el tema del revalúo, por ejemplo, nadie es dueño de la verdad. Hay que sentarse y dialogar”.

Henn recordó que “hoy no estamos frente a procesos electorales ni fuera ni dentro del partido. Las elecciones internas terminaron y cada uno tiene que ocupar el lugar que le corresponde. A mí, como vicegobernador, me toca apuntalar las políticas que lleva adelante el gobernador de la provincia”.

Respecto de la reunión con Barletta, dijo que “si ese encuentro permite zanjar algunas diferencias va a ser muy bienvenido todo su aporte”, aunque aclaró que “debe jerarquizarse la mesa del Frente Progresista”. Por último, reclamó poner en el centro de la escena los intereses de la gente. “Si no, nos quedamos en medio de una pirotecnia verbal absolutamente alejada de lo que piensa la sociedad. Creo que propositivamente, tenemos que concentrar todas las energías para trasladar los postulados progresistas del Frente. Defender esos principios implica trabajar con convicción. Hay que poner en claro qué se está discutiendo”, planteó.