Esta noche
Esta noche
Guille Candelero y su “Corazón adentro”
El cantautor presentó las canciones de su disco y clásicos del Litoral junto a invitados, en El Solar de las Artes.

El ex Vitral giró hacia los ritmos folclóricos, “porque entendí que había que generar algo en el idioma que más nos identifica”.
Foto: Gentileza producción
Ignacio Andrés Amarillo
El cantautor Guille Candelero sigue presentando su nuevo disco “Corazón adentro”, como anoche en El Solar de las Artes (9 de Julio 2955).
Cuenta el solista: “Voy a presentar en una primera parte el disco, acompañado por las bandas grabadas del disco, mi voz en vivo y mi guitarra. Una canción la vamos a hacer con piano, una zamba que va a tocar Roberto Belgradi (conocido músico de nuestro medio, con el que ya hemos compartido algunas agrupaciones). Y una segunda parte en la que van a intervenir Daniel Franich (acordeón), Osvaldo Lucero (guitarra) y el mismo Belgradi, donde vamos a hacer un popurrí de canciones del Litoral; porque sabemos que las canciones inéditas tienen una sorpresita, pero con esa segunda parte espero que se transforme en una linda fiesta”.
El disco
—¿Cómo se editó “Corazón abierto”?
—Es una edición independiente: lo produje yo y lo dirigió musicalmente Juan Baena. Fue un trabajo de tres años. Miguel Ángel Morelli participó en la corrección de las letras. También pusieron una canción cada uno en el disco.
Las canciones son de ritmos folclóricos, de construcción convencional, pero con un arreglo moderno: imaginate que lo busqué a Baena... (risas). Éste fue el material precursor; yo senté el proyecto, teniéndolos a ellos.
—Venías más de rock y el pop, incluso con la canción “Nos une la paz”. ¿Cómo fue el giro al folclore?
—Me llevó muchos años, porque esto lo había pensado diez años atrás. No es fácil, porque en mi caso me valgo de lo que es inspiración, vivencia. No manejo recursos para “inventar”: es genuino, necesito vivirlo para hacerlo.
Primero nos fuimos a vivir a un lugar verde, se nos dio La Tatenguita, no fue el lugar inspirador; después nos fuimos a Sauce Viejo, que ya hace ocho años que estamos allá, y ahí empezaron a surgir las cosas, al lado del río.
—Ese entorno menos urbano...
—Claro, esa relación con la naturaleza. Pero la decisión ya estaba tomada, porque entendí que había que generar algo en el idioma que más nos identifica, se tenga en cuenta o no.
—¿Eso qué significa?
—Digamos que a este género por ahí no todos están dispuesto a aceptarlo. Algunos no aceptarían otro.
—¿Cómo te llevás con el público del género, que por ahí dice: “ah..., este viene de otro palo”?
—Es de lo más variado; por lo general la aceptación es muy buena y es sorprendente, que habiendo hecho otra cosa intervenga en esto. De todos modos, lo estoy haciendo de la mejor manera: con reeducación de la voz. En el disco todavía no se nota tanto, está un poco atado a lo anterior, porque la grabación fue hecha hace un tiempito: por eso no se termina de ver el traspaso.
Búsquedas
—¿Por qué “Corazón adentro”?
—Es una búsqueda nueva, un levantar la cabeza y decir “qué hay en mi alrededor”. “Corazón adentro” no significa meterse adentro de un capullo, sino meterse a descubrir lo verdadero, lo que el Creador metió en mí. No voy a buscar más lo que vi en televisión, sino lo que tengo de fábrica.
Hay que renunciar a muchas cosas, porque uno tiene una estructura formada, psicológica, física, de amigos y familia. Entonces uno tiene que, sin faltar a eso (porque es la vida cotidiana) empezar a buscar dentro de uno y empezar a hacer unos cambios consecuentes con eso.
—¿Seguís componiendo?
—Lo que seguí haciendo ya tiene este perfil.
—Sale más fluido...
—Exactamente. También se me dio que me visiten algunos pretendiendo alguna letra. Entonces, he hecho algunas incursiones en otros géneros, donde me han traído una música y he puesto una letra.
Se dio con el caso de Franich, acordeonista de chamamé, le salió una música con ritmo de cumbia, muy bonita. Se la había dado a varios y no pasó nada. Me la dio, sin compromiso, y salió “Dolores”, una canción muy linda que ahora está grabando una gente de ese género, hay que ver si queda en el disco, pero por lo menos está en grabación.
Estandarte de paz
Sobre su canción más emblemática, “Nos une la paz”, cuenta: “Además de las instituciones y escuelas que la enseñan, los Cascos Blancos la quieren como canción representativa, pero la parte civil todavía no la aprobaron. Lo último que pasó en febrero (yo la había mandado al Vaticano) fue que la recepcionaron y me mandaron una tarjeta personal del papa Benedicto, con la bendición apostólica, un reconocimiento de la tarea que estaba haciendo y una invitación a continuar esa tarea. Esa canción va cosechando cosas propias, yo la tengo que ir acompañando.
La canción, que cuenta con un videoclip realizado por Pepe Prestigiovanni, está incluida en el disco en dos versiones, la original y una con ritmo de takirari, según el autor, “a pedido de las escuelas donde se la enseña”.