Fuertes lo vio desde el balcón...

“Mi único heredero es... Iván Moreno”

Con la cinta que dejó “Bichi”, el compadre del gol asumió la gran responsabilidad. No sólo porque fue el capitán de Colón sino porque se disfrazó de goleador.

“Mi único heredero es... Iván Moreno”
 
 

Darío Pignata

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Ya no están más juntos en el rectángulo verde. Uno lo mira desde arriba en su palco, el otro lo juega desde abajo en el césped. Sin embargo, todo parece indicar que en Colón la sucesión esté en marcha. De los compadres del gol se trata, claro. Es que con el “Bichi” Esteban Oscar Fuertes recién llegado de sus primeras vacaciones post fútbol profesional, Colón ganó sin margen de discusión a Lanús 1 a 0 con un lindo gol de Iván Moreno, pegándole con tres dedos al palo del buen arquero Marchesín.

De manera previsible, la cinta de capitán que dejó sin dueño el jugador/goleador histórico con su retiro fue a parar al brazo del “Torero” de Badajoz. Un rendimiento siempre parejo, su capacidad de gol, la entrega permanente y el plus del doble gol en el clásico lo dejaron sin competencia a la hora de ir a reclamar la herencia del “Bichi” Fuertes.

¿Qué se vio de Colón? Muchas de las virtudes que se deben potenciar de la versión anterior y algunas falencias que se deben corregir del anterior semestre. Es que, en líneas generales, a excepción de los puntas, los nombres y la idea es prácticamente la misma.

“Mi único heredero es... Iván Moreno”

Tres dedos... tres puntos

Quitó el “Perro” Prediger en el anillo central y arrancó a toda velocidad una contra letal. En el nacimiento, los dos puntas estaban abiertos pero cuando el volante encaró para lastimar, Gigliotti usó la diagonal para llevarse la marca, la pelota fue a parar a la derecha de Ramírez, que levantó la cabeza y la “picó” para Moreno que entraba por el segundo palo. Lo que falta se ve en la foto.

Foto: Luis Cetraro

La salida del “Pipita” Higuain, un punta con poco gol pero interesante capacidad para generar espacios, le trasladó más obligaciones de ataque a Prediger y al mismo Iván Moreno. Por lo menos de local, donde Colón estaba en su estreno naturalmente obligado a buscar el arco de Marchesín para calmar a la multitud en el Cementerio de los Elefantes.

Si bien nadie “suelta prenda”, todos los caminos indican que Sensini le pidió a Lerche un refuerzo más para este equipo: una rueda de auxilio a la hora de la generación de juego. Para no dejarlo tan solo a Lucas Mugni y para no exponerlo tanto a Prediger (en realidad, exponerlo a la soledad del ancho de la cancha al “Polaco” Bastía a la hora de la marca).

La otra alternativa para inyectarle más juego al nuevo-viejo Colón es defendiendo con tres cuando ahora vuelva Alcoba para juntarse con Pellegrino y Raldes. Claro que hoy, sin un tiempista como Garcé y con Raldes volviendo de una dura lesión, imaginar líbero con dos stopper asoma como un plan -en principio- demasiado arriesgado. Mucho más en esta etapa, donde si bien no se sumaron tantos nombres (por ahora Gigliotti, Ramírez y Bernardello), el técnico y los jugadores están en el valioso tiempo de la construcción de una idea de juego.

Desde ese aspecto y al momento fundacional del equipo, ganar los primeros tres puntos de ayer son tan importantes como afirmar los cimientos. Siempre ganar genera confianza para los primeros pasos de un equipo.

Quería volver a las variantes de Sensini. Si Alcoba va atrás para defender con tres, Ciare puede ir al medio y Mugni quedar más cerca de las dos topadoras. El tándem Ramírez-Gigliotti está muy claro: choque y desgaste. Las chances de gol de ambos se reducen a la “18” donde puede que no fallen. Pero para que la emboquen le debe llegar limpia y eso quedó en deuda ayer. Por más que Marchesín se lo tapó a Gigliotti y “Tito” se cayó solo cuando corría habilitado para el 2-0.


Imaginar un circuito ofensivo con Prediger teniendo franquicia para ir, Moreno llegando y Mugni suelto ilusiona a todos. Por eso cuando ayer triangularon se vio la mejor jugada de la tarde en Santa Fe a los 20 del complemento: si llegaba a la red... era golazo.

La duda pasa por saber si el entrenador asumirá ya mismo en San Juan el riesgo de jugar con tres al volver Alcoba, adelantar a Caire y soltar a Mugni de enganche para atacar más cerca de los puntas. O si, por el contrario, esperará que Raldes sume minutos oficiales post lesión y lo protegerá un par de fechas con defensa zonal adelante de un Pozo al que ayer se lo vio “metido” como en sus mejores partidos en el arco de Colón.

Sin brillar en un tiempo donde nadie brilla, Colón ganó y ganó bien. Hizo el gol en el primer tiempo y supo cuidarlo mucho mejor en el complemento, donde pudo embocar el segundo que le diera más oxígeno.

El primer examen de la era post Fuertes terminó aprobado en casa. Con “Bichi” asomado festejando en su palco el grito de su compadre del gol en ese césped que el “20” regó con sangre en tantas batallas. Al “Torero” Iván Moreno no le pesó la cinta de capitán. Todo lo contrario. Fue capitán y goleador, el sello que lo distingue en Colón y en el fútbol argentino como todocampista.

Ahora que diga “33”

Con su derechazo inatajable para Marchesín, Iván Moreno llegó a los 32 goles con la camiseta de Colón en Primera y alcanzó la marca de Marcelo Saralegui. De yapa, el gol valió para arrancar con todo en casa. Por eso el “Torero” abre los brazos y espera el abrazo.

Foto: Luis Cetraro

bajo la lupa

Con 32 gritos lo igualó a Saralegui

El “Torero” Iván Moreno y Fabianesi, nacido en la ciudad española de Badajoz el 4 de junio de 1979, llegó a 32 goles con el de ayer vistiendo la camiseta de Colón y alcanzó la cifra del uruguayo Marcelo Saralegui. De esta manera, es el todocampista más goleador de los últimos tiempos en Primera División con la rojinegra (aunque ayer alcanzó la marca vestido de blanco).

Pero además sigue ratificando con su sello la huella que dejó desde que debutó con la camiseta de Rosario Central en 1998. Entre su doble paso “canalla”, Villarreal, Porto de Portugal, Banfield, doble fichaje en Colón, Morelia de México, Vélez, Estudiantes y Skoda Xanthi FC de Grecia llegó a la friolera de 70 goles en su carrera.

De esos gritos, 65 son exclusivos en el fútbol de la Argentina, lo que también lo pone como uno de los principales volantes con capacidad para llegar a las redes rivales.

De paso, con la camiseta sangre y luto llegó a las 172 presencias, siendo uno de los futbolistas que más jugó en Colón en los últimos tiempos junto al “Perro” Prediger después del “Bichi” que ya se retiró.

Ahora, además de su olfato goleador, tiene la responsabilidad de llevar el brazalete de capitán en un equipo donde se fueron Fuertes y Garcé, los otros dos referentes de los grupos históricos en el vestuario sabalero.

POZO (7): con una volada espectacular, en el primer tiempo, se lo sacó a Valeri; luego, se lo tapó a Regueiro. Cortó muy bien dos o tres centros de peligro. Se lo volvió a notar concentrado y motivado.

CAIRE (6): no pasó ningún tipo de apuro con la marca y cuando pudo pasó al ataque por sorpresa con dinámica. Puede jugar tranquilamente allí en la defensa zonal o unos metros más adelante.

PELLEGRINO (6): en defensa de cuatro y con Raldes volviendo tomó esa voz de mando para ordenar en el fondo que dejó vacante la ida del “Chino” Garcé. Bien de arriba y de abajo.

RALDES (5): es cierto lo que dice Sensini, casi un refuerzo más con la vuelta del boliviano. Se complicó en una sola, que intentó salir jugando pero en líneas generales cumplió.

URRIBARRI (5): debe convencerse de que puede ser titular. Es una cuestión más de personalidad que futbolística. Arrancó con interesantes proyecciones y centros, intercalando con algunas dudas.

MORENO (7): es el más punzante de todos los volantes en los metros finales de la cancha. Pero, además, su capacidad de gol es inobjetable, no sólo con la camiseta de Colón sino en el fútbol argentino.

BASTÍA (6): la salida de Higuain —en la medida que no llegue otra rueda de auxilio para Mugni— obligará a mayores viajes ofensivos de Prediger. Ayer, pasó y el “Polaco” se la bancó.

PREDIGER (8): la figura de Colón y de la cancha. Quitó, encabezó y administró a la perfección la jugada del gol. Llegó a casi todos los balones de ataque, en primera o segunda jugada. Aplaudido por todos.

MUGNI (6): se vio una linda sociedad de a tres con Prediger y Moreno en los toques cortos. Aún equivocándose e intermitente, sus pinceladas le ponen calidad a Colón. Tiene la técnica, depende de él.

GIGLIOTTI (5): es una topadora a la hora de chocar con los defensores rivales. Fue a todas y nunca dio por perdida ninguna pelota. Hizo lo que hay que hacer en un debut.

RAMÍREZ (6): resolvió con mucha calidad y panorama de juego el pase-gol a Moreno para el 1-0. Lástima que se resbaló en la que se iba solo al arco de Marchesín. Otro que se fue aplaudido.

CURUCHET (-): con Ramírez, Gigliotti y Alario, se le van a abrir las posibilidades porque es el único atacante por afuera.

GRACIANI (-): es siempre la primera opción de recambio en el medio. Recuperar la titularidad depende solamente de él.

ALARIO (-): entre el torneo local y la Sudamericana es otro de los pibes del club al cual el cuerpo técnico quiere darle rodaje.

/// SÍNTESIS

COLÓN 1

LANÚS 0

Colón: Diego Pozo; Maximiliano Caire, Maximiliano Pellegrino, Ronald Raldes, Bruno Urribarri; Iván Moreno y Fabianesi, Sebastián Prediger, Adrian Bastía, Lucas Mugni; Emanuel Gigliotti y Rubén Ramírez.

Director técnico: Roberto Sensini.

Lanús: Agustín Marchesín; Rodrigo Erramuspe, Paolo Goltz, Carlos Izquierdoz, Maximiliano Velázquez; Víctor Ayala, Guido Pizarro, Diego González, Diego Valeri; Mario Regueiro y Gonzalo Castillejos.

Director técnico: Guillermo Barros Schelotto.

Gol: en el primer tiempo, a los 36 minutos, Moreno y Fabianesi (C).

Cambios: en el segundo tiempo, a los 16 minutos, Silvio Romero por González (L); 34 m. Facundo Curuchet por Ramírez (C); 39 m. Bruno Vides por Erramuspe (L); 42 m. Gabriel Graciani por Moreno y Fabianesi (C); 49 m. Lucas Alario por Gigliotti (C). Incidencias: no hubo.

Árbitro: Pablo Lunati.

Cancha: Colón.