En el Día del Nutricionista


Alimentos saludables: qué dicen

los rótulos y cómo interpretarlos

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Consejo directivo. El licenciado Nicolás Baraldi es el secretario del Colegio de Nutricionistas y Stella Maris Morend, la presidenta. Ayer, ofrecieron un desayuno saludable en la sala Zapata Gollán del Concejo Municipal donde fueron agasajados por su día. Foto: Flavio Raina

Conocer qué aporta cada alimento es la clave para lograr sostener una dieta balanceada. Desde el Colegio de Nutricionistas brindaron algunos consejos para interpretar la información que contienen los envases.

 

De la Redacción de El Litoral

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Prendidos al changuito con la lista de los elementos que faltan en casa los santafesinos recorren los pasillos del supermercado. “¡Los precios!”, se espanta un caballero y carga una caja de leche entera de primera marca; a pocos metros una señorita lo mira sonriendo y elige una caja de sopa instantánea de vegetales. Los dos tomaron los productos con decisión y sólo repararon en la fecha de vencimiento que figura en los productos.

“Eso es lo único que la gente mira cuando hace las compra pero hay otros datos que figuran que también son importantes”, señaló el licenciado en nutrición Nicolás Baraldi. Pero, ¿cómo saber si los alimentos que ingerimos son saludables para el organismo?

Los envases de los alimentos presentan al dorso una tabla con el detalle de la información nutricional de los productos por porción. Según Baraldi, “lo primero que hay que observar es la columna en donde figura el porcentaje de valor dietario” que indica la cantidad que ese alimento contiene de cada nutriente. Los valores corresponden a los que debe consumir una persona adulta en una dieta diaria de 2.000 calorías y que realiza algún tipo de actividad física. Los parámetros son establecidos por la Organización Mundial de la Salud para un individuo de buena salud y sin patologías de base.

“Las personas deben ingerir diariamente determinadas cantidades de minerales y vitaminas que para la información de la tabla representa el 100%. En la columna del valor dietario figura qué porcentaje cubre el alimento de ese total”, aportó el nutricionista. Por ejemplo, una porción de leche (un vaso) contiene el 28 % del calcio que una persona necesita consumir diariamente y un sobre de sopa instantánea contiene el 30 % de sodio.

“La leche es un alimento funcional, todo lo que contiene es bueno. Pero si los valores dietarios de otros alimentos superan el 15% en una porción de lo que se debe consumir en todo el día es excesivo”, precisó Baraldi y agregó que “particularmente del sodio, que no es funcional, debe estar precisada la cantidad de miligramos que aporta la porción porque su consumo excesivo puede resultar nocivo”.

¡Fin a los mitos!

“Para saber alimentarse bien no hay secretos, todo depende de la voluntad de cada persona y de la organización de la rutina”, aseguró Baraldi. Pero la falta de tiempo para cocinar, la abundancia de productos envasados de rápida cocción y la proliferación de mitos sobre los hábitos alimentarios son variables que atentan contra la ingesta saludable, sobre todo de quienes necesitan cuidarse.

Algunas de las creencias sobre los alimentos que apuntó y explicó Baraldi son:

- Si los alimentos son light o “bajas calorías” se pueden consumir sin límites: “A veces la diferencia entre un producto común y uno dietético es mínima e igual se denomina como bajas calorías. Lo importante es controlar las cantidades.

- Hacer dieta o comer de manera saludable cuesta más caro. “Es una de las frases que se escuchan con más frecuencia y es una gran mentira. Para comer sano o liviano no es necesario comprar el pan lactal más caro, es suficiente con el que se compró siempre en la panadería. Sólo tienen características diferentes pero no es cierto que uno engorde menos”.

- Es lo mismo beber agua que gaseosa bajas calorías. “Es recomendable consumir agua con las comidas. Las gaseosas dietéticas no tienen azúcar sino edulcorante pero en la composición tienen otros elementos que si se los consume por mucho tiempo no son saludables”.

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