Se aseguró el pasaporte a la final
España, fiel a su tradición
Se aseguró el pasaporte a la final
España, fiel a su tradición
Redacción de El Litoral
DPA/EFE
David Ferrer clasificó esta mañana (hora de nuestro país) a España en su cuarta final de Copa Davis en los últimos cinco años, al derrotar al estadounidense John Isner por 6-7, 6-3, 6-4 y 6-2 en Gijón y poner el definitivo 3-1 en el marcador.
La victoria en la cancha del parque Hermanos Castro de Gijón es una constatación más de que, con o sin Rafael Nadal, se trata del equipo más poderoso del tenis en la actualidad. Su triunfo ante Estados Unidos es el tercero consecutivo sobre el equipo más laureado de la competición con 32 títulos.
En casa, sobre su adorada arcilla, España parece sencillamente imbatible. Nadie lo ha conseguido desde hace 13 años. La de hoy es la victoria consecutiva número 24 como local; mientras que sobre polvo de ladrillo, la cifra se eleva a 26.
Desde que en 2000 levantara su primera Davis, con un equipo en el que estaba el hoy capitán, Alex Corretja, España ha ganado cinco títulos y ha jugado seis finales; mientras que las estadísticas personales no son menos aplastantes que las colectivas.
Ferrer, que se ha erigido en líder del equipo ante la ausencia del lesionado Nadal, lleva 16 victorias seguidas sobre arcilla en Copa Davis. Aún no sabe lo que es la derrota sobre esa superficie.
La cifra es exactamente la misma que tiene sobre tierra en singles del gran totem español: Nadal. El número cuatro del mundo, que lleva tiempo alejado de las canchas por una lesión de rodilla, renunció el año pasado a jugar la Davis 2012.
También lo hizo Ferrer, pero Corretja, que llega a la final en su primer año como capitán, lo convenció para regresar en los cuartos de final, donde hoy consiguió el pasaporte a otra final, tras 2 horas 59 minutos de juego.
Ahora, España defenderá título en Buenos Aires o Praga, según quién resulte ganador del duelo que esta tarde concluía en el Parque Roca de la capital argentina.

El español David Ferrer saluda al estadounidense John Isner, tras la conclusión del match definitorio. Detrás, hacen lo propio los capitanes de ambos equipos.
Foto: EFE