Nada de líos, sólo aplausos
Extrema-UNIÓN
En las redes sociales circuló la versión de que faltando diez minutos, los hinchas tatengues suspenderían el partido. Otra vez el final a puro grito y aplausos.
Nada de líos, sólo aplausos
Extrema-UNIÓN
En las redes sociales circuló la versión de que faltando diez minutos, los hinchas tatengues suspenderían el partido. Otra vez el final a puro grito y aplausos.

Al borde del abismo
Que grite la platea
Así, como los plateístas de las laterales del 15 de Abril están parados al filo del foso en el 15 de Abril, el equipo de Sava depende de una cadena de milagros prácticamente imposible para seguir en Primera. Sin embargo, en cantidad y en calidad, el hincha de Unión le puso el pecho de la mejor manera al peor momento de su historia. Foto: Amancio Alem
Darío Pignata
Que los ultras querían evitar “de raíz” cualquier posibilidad matemática de descender de categoría en la fecha 16 contra Colón. Que el antecedente de Boca ante River sancionado con La Bombonera vacía al sábado era el mejor precedente. Que faltando cinco o diez minutos, los hinchas “pesados” que se ubican atrás del arco de la “Barra de las Bombas” se subirían al alambrado masivamente para provocar la suspensión del partido con River y la posterior suspensión del estadio para jugar el derby con los sabaleros el domingo 2 de junio.
Esos comentarios en una ciudad tan futbolera inundaron las redes sociales: Face, Twitter, lo que sea. Todos, entre el martes y el sábado, “tenían la posta”. Cada uno la contaba a su manera. Y agregaban un “acordáte lo que te digo hoy y mirá el reloj cuando falten cinco minutos contra River”.
Sin embargo, lo que hubiera sido una locura de pocos para vergüenza de muchos, esta vez no pasó. Ni siquiera cuando a falta de un puñado de minutos Mora puso el 2-2 que ahora ya sí condena a Unión para jugar la próxima temporada en la “B” Nacional. En la próxima fecha ante San Lorenzo o Quini 6 mediante en la famosa “decimosexta” del clásico, Unión llenará el último de los casilleros del formulario para volver a la “B”.
Cuentan que puertas adentro -no conozco los nombres- ayer varios de los pibes de Unión, formados en el semillero poniendo la cara en Primera, llegaron al vestuario llorando. Y la voz de Limia, figura excluyente del equipo de Sava, se cortaba sola a la hora de las entrevistas.
Si bien Unión viene descendiendo en cuotas, ayer el cabezazo de Mora le terminó de cancelar el poco crédito existente para seguir comprando ilusiones de tribuna en el 15 de Abril.
Un año sin ganar de local no se vio nunca. Semejante apoyo, tampoco. Si bien quedan varias fechas todavía, ayer los colegas de la prensa nacional que siguen a River -los medios radiales, escritos y televisivos más importantes del país- coincidían en algo: es la primera vez que un equipo se va al descenso en la Argentina y la gente reacciona de la manera que lo está haciendo el hincha de Unión.
El pitazo final de Diego Ceballos desató la misma postal de los últimos partidos en López y Planes: ovación, aplausos y aliento para un equipo al que ayer le desconectaron el respirador con una situación irreversible que se veía venir desde el año pasado con la poco entendible campaña de los 7 puntos.
No hubo barras trepados al alambrado. No hubo suspensión. No hubo especulación de cara al descenso. Sólo hubo una extrema-Unión de la gente con el equipo. En realidad, del hincha con los colores. El que va a la cancha, lo sabe: los colores se llevan en la sangre. Nadie se hace hincha de una letra -sea la A, la B, la C o la que fuera- en este juego llamado fútbol, el más lindo del mundo. Aunque a veces duela.
Sin salida
Ya está explicado que Unión puede descender el viernes -si gana Quilmes-, el domingo -si gana Independiente- o el lunes -si empata o pierde el mismo Unión-: ésas son las tres opciones.
Para poder mantener la categoría, Unión está obligado a ganar todos los cinco partidos que faltan (San Lorenzo, Colón, Newell’s, Vélez y Racing) y sus competidores (Quilmes, Independiente y San Juan) prácticamente perder todos los partidos (algo menos en el caso de los cuyanos).
La única forma para que Unión no llegue descendido al clásico es que pierdan Quilmes e Independiente y siempre y cuando el equipo de Sava le gane a San Lorenzo.