Relaciones bilaterales

El reclamo por Malvinas condiciona acuerdos

El ministro británico de Estado para América Latina, Hugo Swire, dijo que su país podría reeditar acuerdos de pesca y petróleo, sólo si Argentina renuncia a sus planteos sobre la soberanía de las islas.

Juan Manuel Nievas - DyN

[email protected]

El Reino Unido condicionó un posible relanzamiento de acuerdos sobre hidrocarburos y pesca en el Atlántico Sur a que la Argentina “acepte que no habrá negociaciones sobre la soberanía” de las Islas Malvinas. Asimismo, reclamó que el gobierno “respete los deseos” de los habitantes del archipiélago.

En diálogo con la agencia DyN, el ministro británico de Estado para América Latina, Hugo Swire, rechazó que la presencia allí de Londres se deba al petróleo y su cercanía con la Antártida, y ratificó que el Reino Unido “no duda” acerca de su “soberanía sobre las islas y el espacio marítimo que las circunda, ni sobre el derecho de los isleños a decidir su propio futuro”.

—Sobre las Malvinas, aquí se cree que Londres más que sostener el derecho a la autodeterminación de los 3.000 residentes, busca controlar los hidrocarburos en la zona y tener al archipiélago como base estratégica para saltar a la Antártica. ¿Qué dice al respecto?

—Para citar lo que nuestro embajador en la Argentina (John Freeman) dijo recientemente, se trata de personas, no de petróleo. El 99,8 por ciento de los isleños votó en un referéndum en marzo que quería seguir siendo británico. ¿Qué más pueden hacer para expresar su opinión y su derecho a la autodeterminación? Durante el tiempo que los isleños deseen seguir siendo británicos, tendrán el respaldo y la protección del gobierno del Reino Unido en un 100 por ciento. Todos los recursos en las aguas territoriales de las Malvinas pertenecen a los isleños, no al Reino Unido, y apoyamos plenamente su derecho a desarrollar esos recursos para su propio beneficio económico. En cuanto a la Antártida, el Reino Unido se enorgullece de su larga historia de actividad científica, la protección del medio ambiente y la cooperación pacífica allí. Estamos comprometidos plenamente y cumplimos con el marco internacional de gobernanza establecido por el Sistema del Tratado Antártico, que mantiene todos los reclamos territoriales en suspenso. Autorizamos recientemente a un buque argentino para que realice tareas de investigación científica en las aguas alrededor de las Georgias del Sur, por lo que tomamos nuestra responsabilidad en serio.

—Para Londres, la soberanía no está en discusión, pero el conflicto ya lleva 180 años. Las islas están en la plataforma argentina, a 13.000 kilómetros de Gran Bretaña. ¿Cómo avanzar?

—El camino a seguir es que la Argentina respete los deseos de los isleños expresados en el resultado del reciente referéndum. Nuestra posición es clara y no ha cambiado. No tenemos dudas acerca de nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas y el espacio marítimo circundante, ni sobre el derecho de los isleños a decidir su propio futuro.

—En ese marco, ¿se pueden retomar los acuerdos de la década del 90 en materia de pesca e hidrocarburos? ¿De qué depende?

—Sí, estaríamos encantados de volver al tipo de cooperación que existía en el marco de los acuerdos de pesca y la exploración petrolera de los años 90. De hecho, el gobierno de las islas se ofreció a discutir este tipo de cooperación, pero el gobierno argentino se negó porque se niega a reconocer el derecho de los isleños de participar en esos debates. Para reanudar la cooperación, Argentina tendría que aceptar que no habrá negociaciones sobre la soberanía y que los isleños serán incluidos y tendrán voz en cualquier discusión sobre los recursos naturales en sus aguas territoriales. Esto beneficiaría también a la economía argentina, lo que sin duda sería algo positivo en este momento.

El reclamo por Malvinas condiciona acuerdos

Hugo Swire, ministro británico para América Latina. foto: agencia dyn