Narcotráfico y violencia

Balas que cargan mensajes

  • Esta misma semana también apareció baleada una concesionaria de autos de alta gama en Rosario. Los ataques se han repetido desde hace poco más de un año contra varios negocios del ramo. En la Justicia, sospechan que estos hechos están vinculados con la trama narcocriminal.
 

Germán de los Santos

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Las balas contienen mensajes, que no están escritos en ningún documento. Y las palabras no parecen necesarias, sólo bastan agujeros en los vidrios para exponer que no hay garantía que le pueda competir al miedo.

Desde hace poco más de un año se han repetido ataques contra concesionarias de autos de alta gama, que a los investigadores judiciales, les otorgan indicios claros de que las vidrieras rotas no son otra cosa que mensajes intimidatorios de gente ligada al narcotráfico, que habría hecho “negocios” allí.

El miércoles pasado dos personas que se trasladaban en moto dispararon contra la vidriera de Natalio Automotores, una concesionaria que vende vehículos de alta gama, que está ubicada en Jujuy al 2300, en el centro de Rosario, cerca del renovado barrio Pichincha.

El ataque, según revelaron a El Litoral fuentes policiales, se produjo a las 5.45, y de acuerdo con la información preliminar los balazos que agujerearon la vidriera serían de calibre 9 milímetros. El blindex del local de grandes dimensiones de la concesionaria BMW aún tenía los rótulos que indicaban que hacía muy poco tiempo los habían colocado. Es que hace unos 15 días hubo un ataque similar contra el frente de ese local, advirtieron fuentes policiales.

Poder de compra

La compra de rodados de lujo se convirtió en un mecanismo de blanqueo de dinero sucio, en un ambiente que tiene elevado poder de compra, como son los vendedores de droga a gran escala. Este mecanismo está siendo investigado en el expediente 913/12, que se abrió a partir del asesinato en septiembre de 2012 de Martín “El Fantasma” Paz, quien fue interceptado por un sicario en 27 de Febrero y Entre Ríos, cuando se trasladaba con su esposa y su hijo de dos años en un BMW Z4, color blanco, que había retirado de la concesionaria Natalio Automotores unos días antes.

Tres días después del crimen de Paz, la concesionaria Stern Motors, que vende exclusivamente Porsche y Mercedes Benz, sufrió un atentado. Un motociclista destrozó la enorme vidriera del negocio que se encuentra en Junín al 200, frente al shopping Alto Rosario. Conforme con los peritajes de la policía, el atacante había usado esa madrugada una ametralladora de fabricación nacional modelo FMK3, un arma de guerra que desde hacía tres años se había utilizado en varios crímenes. Un día después, la concesionaria Capozzucca sufrió el mismo destino. Un joven en moto con la misma ametralladora disparó 15 balazos durante la madrugada contra los vidrios del local ubicado en Corrientes 147, en pleno microcentro rosarino. Esa mañana del 12 de septiembre, frente a las cámaras de TV, apareció el dueño de la concesionaria de autos de alta gama José Capozzucca y le preguntó a un policía: “Me puede explicar qué es lo pasa con las agencias”. El oficial no respondió.

Las causas

En la investigación que se originó a partir del crimen de Martín Paz, que tiene a la banda de Los Monos como principal protagonista de una trama de narcocriminalidad en Rosario, surgieron elementos sustentables que hacen suponer que integrantes de este grupo no sólo adquirían autos de alta gama en varias concesionarias sino que también eran capitalistas de estos negocios. “Aportaban dinero para la compra de autos que servían de stock. Se calcula que Paz puso unos 10 millones de pesos en una concesionaria para comprar 15 Mercedes Benz”, dijo una alta fuente judicial. Esta banda ha sido prácticamente desarticulada, pero aún quedan varios prófugos, entre ellos Ariel Máximo Cantero, líder histórico del grupo. “Quieren recuperar dinero que supuestamente aportaron”, apuntaron en Tribunales. El único comprobante de esas operaciones era el miedo, y debían hacerlo visible para recuperar lo “invertido”, interpretaron.

En el expediente 913/12, se ha recopilado información sobre una de las patas económicas de esta banda que giraba en torno a la compra de vehículos, muchos de ellos de alta gama, que después se vendían en su mayoría en la provincia de Buenos Aires. Tras los allanamientos que se produjeron en el marco del caso se deduce que más de 120 autos estaban en poder de este grupo narcocriminal.

Blanqueo y prestanombres

Las transacciones se hacían en la oscuridad y a través de las grietas que deja el sistema. En la causa que está a cargo del juez Juan Carlos Vienna, titular del juzgado de Instrucción Nº4, se trasluce una de las mecánicas que se usaban para la compra de vehículos. Es el caso, que sirve a modo de ejemplo, de la compra del auto en el que fue acribillado a principios de septiembre de 2012 el propio Paz.

El BMW blanco, descapotable, modelo Z4 (Patente LQN 244) fue patentado el 5 de septiembre, tres días antes del asesinato de “El Fantasma”. El vehículo, que costó 330 mil pesos, estaba a nombre de Daniel R., un empresario metalúrgico de la zona sur de Rosario. Este hombre de 54 años figuraba como titular de este vehículo, que fue adquirido en la concesionaria Natalio Automotores. Según declaró en la causa Daniel R., Paz le pidió que firmara los papeles de ese vehículo a cambio de un “descuento” que haría a su favor de la deuda que el empresario mantenía con el joven de 26 años. Además de estar ligado al narcotráfico, Paz era prestamista, una actividad que la hizo desde sus inicios en el mundo de los negocios. Paz le cambiaba cheques a Daniel R. desde 2010, cuando por problemas económicos este hombre fue contactado a través de un proveedor con “El Fantasma”. La operación de cambio de cheques se hacía generalmente en el bar de una estación de servicio de la firma Petrobras, en Oroño y Lamadrid. El empresario le había pagado la mitad de la deuda que superaba los 400 mil pesos.

En agosto, fueron a Natalio Automotores, donde “El Fantasma” le presentó al vendedor. El joven de 26 años ya tenía elegido el auto desde enero. “El 4 de septiembre firmé los papeles y fuimos a una escribanía en el centro de Rosario, donde hicimos la tarjeta azul. Martín Paz me había prometido que a fines de septiembre iba a transferir el auto”, declaró Daniel R.. Pero eso no ocurriría porque el 8 de septiembre Martín Paz fue ultimado de seis balazos en ese auto de lujo.

“La plata está en el auto”

Víctor Hugo H, de 54 años, es vendedor de Natalio Automotores, donde Paz adquirió el BMW Z4. En su declaración en el marco de la causa, este empleado cuenta detalles de la transacción. “Vino a fines de enero de 2012 a preguntar por un Z4. No lo teníamos en exhibición en la agencia, sino en el galpón. Lo vimos y le dije que salía 330 mil pesos o 73 mil dólares. Era una partida económica, sin tapizados de cuero ni climatizador automático”, describió el vendedor.

“Al otro día lo compró. Le dije que nosotros no recibíamos dinero en efectivo. Llenamos un formulario y le sacamos una fotocopia. Fue al banco Macro, donde hizo un depósito de 20 mil pesos en concepto de seña”, relató Víctor Hugo. Veinte días, después Paz le dijo al vendedor que quería pagar el saldo. “Me dijo que la plata (310 mil pesos) la tenía en el auto, un VW Bora”, dijo el empleado, y agregó: “Yo lo acompañé hasta el banco Macro de Oroño y Salta, donde depositó el dinero. Me dijo que no quería retirar el auto porque tenía que ver a nombre de quién lo ponía”, declaró este hombre de 54 años.

Pasó un tiempo y Martín Paz no pasaba a retirar el BMW que ya había pagado en su totalidad. En la concesionaria querían que se lo llevara porque necesitaban espacio en el depósito. “Yo le dejaba mensajes a una señora (la madre) para que pasara a buscar el vehículo, pero no venía”, señaló Víctor H. en la causa. El gerente de la concesionaria Gustavo Ariel G. declaró ante el magistrado que les llamaba la atención que Paz no fuese a buscar el auto. “Le íbamos a mandar una carta documento”, afirmó. Finalmente en agosto, Paz fue al local con el empresario Daniel R. y dijeron que ellos se encargarían del patentamiento.