Facundo Arana se presentará el sábado en el Centro Cultural Provincial Paco Urondo junto a The Blue Light Orchestra, presentando una selección de canciones internacionales, como parte del lanzamiento de esta nueva etapa de su carrera musical.

Arana durante su show en La Trastienda el pasado 15 de marzo, debut oficial de The Blue Light Orchestra.
Foto: Gentileza producción/ Celeste Ferreiro
Ignacio Andrés Amarillo
Facundo Arana está cumpliendo un sueño largamente postergado: “salir a tocar”. Así, se presentará en Santa Fe: como músico y cantante, junto a su banda The Blue Light Orchestra, con temas de Lou Reed, Eric Clapton, John Lennon, Rolling Stones e INXS. Será este sábado en el Centro Cultural Provincial, Junín 2457.
Para anticipar el concierto, El Litoral dialogó con el artista para adentrarse de su nueva iniciativa.
—Hablaste de la necesidad de salir a tocar. Todo músico la tiene, pero ¿cómo se te manifiesta a vos en medio de una carrera muy enfocada a lo actoral? ¿Cómo te planteaste el salir a tocar?
—Salir a tocar y hacer un proyecto serio implica mucho tiempo de ensayo, los momentos para tocar son los mismos en los que si tenés una obra de teatro irías a hacer teatro. Es algo que no es compatible, no podés hacer una cosa y la otra, y si las hicieras es algo tremendamente cansador, así que terminarías haciendo cansado las dos cosas. Mucho más si estás haciendo un programa de televisión en el que en las horas de ensayo tenés que estar trabajando.
Con lo cual resulta incompatible hacer todo junto, sobre todo cuando estás arrancando. Entonces me di cuenta de que para poder encarar un proyecto serio lo primero que tenía que hacer era tener el tiempo para dedicarle.
Me lo pude hacer al tiempo, se dio naturalmente, y después las cosas consistían en armar una banda que pudiera estar acorde al proyecto, con músicos que tuvieran ganas de sumarse al mismo. Conocí a Indias Producciones, que convocaron a Dizzy Espeche, que tuvo ganas de sumarse al proyecto y él armó la banda: convocó a Aldana Aguirre, en el bajo; Ale Dixon, en la batería; a Greta Moro, en teclados -todos haciendo coros-; Izzy Gainza, en guitarra, y a Natalia Castelli, en voces.
Una vez armada la banda, empezamos a ensayar, le metimos mucho ensayo, mucho, y nos tiramos a la pileta. Arrancamos con una Trastienda abarrotada de gente, y fue una noche inolvidable, especial: fue lindo, fue “vamos a probarnos”. Lo pasamos lindo y salió muy bien.
—Los comentarios de lo que fue La Trastienda son muy elogiosos.
—Sí, sobre todo porque había gente que es muy profesional, que aunque vaya con la mejor intención no te puede regalar nada. Y lo habíamos hablado antes, pero yo cuando me voy a subir a un escenario trato de ir siempre seguro de que lo que tengo para ofrecer es bueno: si no, mejor quedarse en su casa.
—El seleccionado de músicos es bueno, empezando por Dizzy que viene de tocar con Fito Páez y tiene un training muy especial.
—Sí, bueno, ni que hablar.
Repertorio
—¿Cómo fueron definiendo qué querían tocar?
—La cosa fue que hoy a través de Internet llegás a todo el mundo. Entonces no quisimos hacer algo tan local, sino que sabiendo que mucha gente alrededor del mundo iba a tener ganas de ver qué estábamos haciendo, salimos con temas que tenemos todos en común: en Rusia, en Israel, en la Argentina, en Estados Unidos, en Alemania y en Japón.
Armamos una carpeta con los temas que más nos gustan a todos y tratando de buscarle una identidad de rithm & blues, de blues, de rock, de pop. Tras eso fuimos, nos gustó mucho que hubiera algo de los Blues Brothers, porque no son fáciles de tocar, y además queremos dedicarle una pincelada a los músicos, a Ale Dixon en la batería y sobre todo a Dizzy Espeche la posibilidad de hacer las monstruosidades increíbles que hacen con los instrumentos.
—¿Están trabajando en temas propios?
—Sí, ya surgieron temas propios, sí, son en castellano, por supuesto. Pero los iremos sumando de a uno o todos juntos, cuando queramos. Vamos haciendo las cosas de a poco: siempre queremos mantener esta idea de salir a tocar, que todo sea una buena excusa para salir a tocar.
—¿Se han afianzado desde La Trastienda?
—No es lo mismo arrancar y que te llame un amigo que sabe de música y te diga: “Está todo bien pero tratá de desaparecer lo más rápido posible sin que nadie se entere”, que gente especializada te diga: “Chicos, sigan adelante, vayan al próximo casillero porque lo que escuchamos está buenísimo, nos gustó”.
Es tremendamente importante entender que la diferencia entre una cosa y otra es la que te da la seguridad de seguir adelante. Tuvimos con La Trastienda la comprobación de que lo que estábamos haciendo estaba en el camino correcto, y que sonaba bien y teníamos algo bueno para dar. Entonces sí, te da mucha confianza y te afianza: cada segundo de ensayo te afianza en la banda.
—¿Qué temas incluyen en el repertorio?
—Está “Hit the road Jack”, “Never Tear Us Apart” (INXS), “Creep” (Radiohead), una versión muy thrash de “La Pantera Rosa” (Henry Mancini). Hay una cosa de puesta, es como un espectáculo musical, no solamente una banda que va a hacer música sino una pequeña puesta teatral en la cosa. Arranca cuando la gente escucha llegar un subte, abre las puertas y aparece la banda tocando el tema que siempre me pedían todo el tiempo en el subte, que era “La Pantera Rosa”. Pero la versión que hacemos es un meteorito, es una bestia, es llevarse todo por delante con el tema.
Metas
—¿Qué se viene para el futuro? ¿O dejan fluir?
—Yo siempre dejé fluir en la vida, me gusta mucho y a todos nos pasa algo parecido. Si tenés la posibilidad de que las cosas vayan llegando solitas, conforme vos vas haciendo el paso anterior, nosotros nos preocupamos mucho por hacer este paso que sigue, súper prolijo, súper bien, súper criterioso. Entonces todo lo que venga va a venir bien.
No estamos planificando a futuro, sí tenemos idea de adónde queremos llegar con la banda: queremos seguir tocando, seguir saliendo a tocar dentro de dos años. Es muy precioso. Y va a llegar un momento en el que ya vamos a tener tan ensamblado todo que entonces vamos a poder hacer otras cosas.




