Se investiga
Se investiga
Muerto a tiros en Monte Vera
La víctima es un adolescente, de 16 años. Una versión indica que quisieron robarle la moto. Otra que lo ocurrido fue un “pase de factura” por problemas de vieja data.

En la escena del crimen trabajaron los pesquisas buscando algún dato que conduzca a los asesinos
Foto: El Litoral
Danilo Chiapello
Está claro que Renzo David Aguirre (16) fue ejecutado de un tiro. Lo que no se sabe aún fue en qué circunstancias se produjo el asesinato.
Algunas versiones refieren que el chico fue ultimado cuando un grupo de delincuentes lo interceptó para robarle su moto.
Otras fuentes indican que todo se trató de una pelea con individuos con quienes mantenía problemas de vieja data.
Lo concreto es que ayer a la tarde, cerca de las 15, Renzo circulaba a bordo de una Gilera Smash, de color rojo, por la Ruta Provincial 2, altura del kilómetro 18, en jurisdicción de Monte Vera.
Varios disparos de arma de fuego fueron escuchados por quienes aún estiraban la siesta de esta apacible localidad.
Tras las detonaciones Renzo apareció caído, ya herido gravemente. El nombrado presentaba un impacto de bala en el pecho.
Con la urgencia del caso el chico, fue trasladado hasta el hospital Cullen pero los esfuerzos realizados por salvarle su vida fueron vanos. Poco antes de la medianoche se produjo su deceso.
No había acontecido aún el fallecimiento de Renzo cuando allegados y familiares de la víctima ya contaban con los apodos de algunos sospechosos.
Los denominados “Pochi”; “Pichu”; y un tal “Vilo” son a quienes se los señala como los responsables de la muerte del adolescente.
Esta situación movilizó a un grupo de personas que intentó hacer justicia por mano propia, lo que obligó a que la policía tomara cartas en el asunto.
La llegada de los uniformados se produjo justo en momentos que los más exaltados pretendían ingresar al barrio Paproki donde supuestamente estarían los implicados en el suceso.
El propio subjefe de la Unidad Regional I, comisario Sergio Fernández, debió trasladarse hasta el lugar y comandar las operaciones para evitar que los disturbios pasen a mayores.
En este sentido se ordenó una serie de chequeos y patrullajes los que dejaron como resultado el traslado de dos hombres, de 30 y 22 años, y el secuestro de un arma de fuego.
Mientras, agentes de la sección Homicidios avanzan en la toma de declaraciones tratando de dilucidar este delicado asunto.