Maduro busca la reelección
Maduro busca la reelección
Venezuela adelanta elecciones y serán antes del 30 de abril

Diosdado Cabello fue el encargado de hacer el anuncio.
Foto: Agencia DPA
Néstor Rojas Mavares
Redacción de El Litoral
DPA
La Asamblea Constituyente de Venezuela, dominada por el chavismo, aprobó adelantar las elecciones presidenciales para antes del 30 de abril, en las cuales Nicolás Maduro buscará la reelección.
Maduro confirmó su intención de buscar la reelección en una concentración oficialista en el centro de Caracas, donde desde ya puso una meta a sus partidarios: lograr diez millones de votos, un límite que propuso varias veces el fallecido mandatario Hugo Chávez y que nunca logró.
La decisión de la Constituyente tomó a la oposición desprevenida, ya que apenas ha comenzado las conversaciones para realizar elecciones primarias para escoger a su candidato.
El segundo hombre del chavismo, Diosdado Cabello, presentó el proyecto de decreto a la Constituyente, que tiene poderes plenipotenciarios, para adelantar las elecciones, originalmentes previstas para diciembre, para el primer cuatrimestre del año.
La Constituyente aprobó la moción un día después que la Unión Europea aprobara una serie de sanciones contra siete altos cargos del Gobierno, incluyendo a la jefa del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, acusándolos de participar en violaciones a los derechos humanos.
El decreto constituyente, que fue aprobado por aclamación, será enviado al CNE, que lo discutirá antes de hacer una convocatoria formal para los comicios, en la que fijará una fecha.
“Si el mundo quiere aplicar sanciones, nosotros convocamos elecciones. Este pueblo tiene el derecho de decidir su propio destino”, señaló Cabello al presentar el decreto.
Cabello, quien figura en la lista de sancionados, dijo que ni Estados Unidos ni la Unión Europea tienen moral para exigir a Venezuela respeto a los derechos humanos.
“El destino de Venezuela no lo decide ni el imperialismo, ni la Unión Europea, lo decide el pueblo y estamos aquí reunidos en esta Asamblea como ejercicio supremo de ese poder, del pueblo, un poder originario”, aseveró.
En la céntrica plaza O’Leary, en una manifestación por los 60 años de la caída de la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, Maduro dijo que si las fuerzas revolucionarias consideran que él sea el candidato oficialista, se pone a la orden.
“Yo simplemente soy un humilde trabajador, un hombre del pueblo, al servicio de ese pueblo. Si el PSUV (gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela), si el Gran Polo Patriótico (coalición oficialista), si mis hermanos de la clases obrera creen que yo debo ser candidato presidencial, estoy a la orden de la candidatura si así lo deciden las fuerzas revolucionarias”, dijo.
“Agradezco a la Constituyente por haber dado este paso para fortalecer la paz del país del país y convocar la elección. Es un paso correcto y acertado”, indicó.
Señaló que si fuera por él fijaría la fecha de las votaciones para el próximo domingo.
A la vez, destacó que el chavismo quedó en deuda con Chávez, quien varias veces se propuso ganar con 10 millones de votos, pero nunca lo logró, aunque se anotó tres reelecciones.
“Tenemos una deuda con el comandante Chávez que creo que ha llegado el momento de pagar. Así que vamos a prepararnos para ir por los diez millones. ¿Creen que se pueda?”, preguntó a sus partidarios.
Maduro llamó a la oposición a participar en las elecciones y mencionó al diputado socialdemócrata Henry Ramos Allup como su potencial rival electoral.
“Les digo que aquí habrá elecciones con ustedes o sin ustedes, pero habrá elecciones presidenciales. Ustedes deciden. Ramos Allup, contigo o sin ti habrá elecciones. Llamo a los precandidatos opositores, vamos a elecciones, atrévanse, vamos a medirnos”, recalcó.
Por su lado, Ramos rechazó el adelanto electoral, al considerarlo poco democrático.
“Lo que debería ser un anuncio democrático, aquí se anuncia como represalia”, dijo en referencia a que se da en respuesta a las sanciones de la UE.
La oposición dijo que la decisión detona las conversaciones que sostenían el Gobierno y la oposición en República Dominicana para buscar salidas a la crisis del país.
Una de las exigencias de la oposición en ese diálogo era obtener garantías para unas presidenciales justas y transparentes.